El estado de Washington se ha convertido en el octavo territorio de Estados Unidos en abrir el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo. La Cámara de Representantes del estado, por 55 votos a favor y 43 en contra, ha aprobado esta madrugada, hora española, el proyecto al que hace pocos días ya daba su visto bueno el Senado. El estado de Washington sigue así la senda de los estados de Massachusetts, Connecticut, Iowa, New Hampshire, Vermont y Nueva York, así como de Washington D.C., la capital federal. La decisión se produce apenas dos días después de que la Corte de Apelaciones de San Francisco haya ratificado la sentencia que declaró inconstitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo en California.

La ley ha recibido el apoyo de 53 demócratas y 2 republicanos. Votaron en contra 41 republicanos y 2 demócratas.

Washington, estado de la costa oeste fronterizo con Canadá, ya aprobó en 2007 una primera ley que proporcionaba derechos limitados a las parejas del mismo sexo. En 2008 procedió a una primera ampliación de derechos, y a principios de 2009 aprobó una segunda ampliación que los equiparaba a los del matrimonio, aunque sin el nombre. Una renuncia que no fue suficiente para los grupos conservadores, que promovieron un referéndum para rechazarla. En noviembre de 2009, sin embargo, los homófobos sufrieron una significativa derrota: el 53% de los votantes apoyó la ampliación. En el condado de King, que alberga a Seattle, la ciudad más importante del estado, el apoyo alcanzó el 68% de los votos.

Una vez que la ley aprobada sea firmada por la Gobernadora Christine Gregoire, una de sus principales impulsoras, se da por seguro que los grupos conservadores iniciarán la recogida de firmas para convocar un referéndum e intentar invalidarla en las próximas elecciones de noviembre. Conviene recordar que hace solo un año, el comité judicial de la Cámara de Representantes bloqueaba la tramitación de un proyecto similar por temor a un referéndum. El senador abiertamente gay Ed Murray, uno de sus promotores, reconocía entonces que los demócratas preferían esperar a que el tema madurase. “Lo importante es que tramitemos la legislación cuando la gente esté con nosotros. Tenemos que ser capaces de resistir una iniciativa de referéndum”, declaró entonces. Un año después parece que los promotores de la ley tienen confianza en que la mayoría social que sustenta el matrimonio igualitario es ya lo suficientemente sólida para resistir el embate. El antecedente de 2009 es, en este caso, esperanzador. Conviene recordar también el importante apoyo recibido por el proyecto por parte de empresas como Microsoft  o Starbucks, cuyas sedes se localizan precisamente en el estado de Washington.

Una espiral imparable. Illinois, último estado en sumarse

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