El proceso continúa imparable. El Senado del estado de Maryland ha aprobado la ley que abre el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo por 25 votos a favor (entre ellos el de un republicano) y 22 en contra. La Cámara de Delegados de Maryland ya había votado a favor días antes por 72 votos a favor frente a 67 en contra. Se espera que en breve la ley sea sancionada por el Gobernador, Martin O’Malley, que ha sido uno de sus principales impulsores.

Al igual que sucedió en la Cámara de Delegados, la discusión fue intensa y los partidarios del matrimonio igualitario tuvieron que sortear los intentos de enmendar el proyecto, lo que en este caso hubiera obligado a una segunda votación por la Cámara de Delegados. La intentona de los contrarios de llevar la discusión al terreno del “ataque a la libertad religiosa” no prosperó, dado que la legislación tal y como está redactada incluye garantías explícitas a las confesiones religiosas de que podrán negarse a celebrar bodas entre personas del mismo sexo si no lo desean.

La aprobación de la ley en el Senado contó con el apoyo del republicano Allan Kittleman, conocido por sus posiciones progresistas en derechos LGTB y otros temas sociales, una posición que le llevó en su momento a renunciar voluntariamente como líder de la minoría republicana.

La ley no será efectiva hasta enero de 2013, aunque cabe la posibilidad de que ni siquiera llegue a entrar en vigor si los grupos homófobos son capaces de reunir las aproximadamente 56.000 firmas necesarias para convocar un referéndum que tendría lugar el próximo mes de noviembre, coincidiendo con las elecciones presidenciales, y el resultado del referéndum es negativo.

En Maine los partidarios de la igualdad logran referéndum

Otra buena noticia: los partidarios del matrimonio entre personas del mismo sexo en Maine han conseguido la celebración de un referéndum sobre el tema, que tendrá lugar también en noviembre. Así lo ha confirmado la Secretaría de Estado de Maine, que ya ha revisado y dado por válidas las más de 85.000 firmas presentadas (eran necesarias unas 55.000).

El estado de Maine ya rechazó en referéndum el matrimonio entre personas del mismo sexo en noviembre de 2009, después de que hubiera sido aprobado por sus cámaras legislativas. Las tesis de los homófobos se impusieron entonces por un 52’8% contra un 47’2%. Los defensores de los derechos LGTB confían sin embargo en obtener esta vez un resultado favorable. Han pasado tres años, durante los cuales la sociedad estadounidense ha experimentado una sensible evolución en su percepción del matrimonio igualitario, y en esta ocasión el referéndum coincidirá con las elecciones presidenciales, lo que a priori debe favorece una mayor participación que la de 2009.