Ellen Johnson Sirleaf, Presidenta de Liberia, recibía en octubre el Premio Nobel de la Paz, compartido con otras dos mujeres, “por su lucha no violenta a favor de la paz, la democracia y los derechos y seguridad de las mujeres”. Pero Ellen Johnson Sirleaf es también una defensora de las leyes que en su propio país criminalizan la homosexualidad. Lo recogíamos en dosmanzanas hace solo un mes, pero es ahora cuando el hecho ha merecido mayor atención al reiterar la Nobel de la Paz sus posiciones homófobas en una entrevista a The Guardian, compartida por cierto con el ex primer ministro británico Tony Blair.

El diario británico no ha dudado en preguntar a la Nobel de la Paz por las intenciones de algunos legisladores de su país de endurecer las leyes contra la homosexualidad (Liberia ya castiga la “sodomía voluntaria” con hasta un año de cárcel). “Nos gusta ser como somos”, ha respondido la Presidenta. “Tenemos una serie de valores tradicionales en nuestra sociedad que nos gustaría preservar”, ha añadido.

A su lado estaba Tony Blair, que se encontraba en Liberia en su condición de fundador de Africa Governance Initiative, una organización cuyo fin es colaborar con los Gobiernos africanos. Blair se ha mostrado visiblemente incómodo al escuchar las palabras de Ellen Johnson Sirleaf (la entrevista ha sido grabada: puedes ver el vídeo en este enlace), pero ha declinado hacer comentarios al respecto. “No voy a responderle sobre eso”, ha dicho. “Una de las ventajas de hacer lo que hago ahora es que puedo escoger los temas en los que me implico y los temas en los que no. Para nosotros, las prioridades son la energía, las carreteras, los puestos de trabajo”, ha argumentado.

Pero The Guardian no se ha dado por satisfecho y ha incidido de nuevo en el tema, poniendo aún más de manifiesto la cobardía de Blair. Preguntado por la reciente petición del secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon a los líderes africanos para que respeten los derechos LGTB, Blair ha respondido que “no digo que estos temas no sean importantes, pero la Presidenta ya ha expresado su posición, y no es un tema que yo deba responder”.

Se da la circunstancia de que en los últimos meses activistas del movimiento LGTB liberiano han promovido una campaña pidiendo el reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales. Los activistas también han pedido a las autoridades que intervengan para proteger la comunidad LGTB del país, víctima de una violencia creciente. Esta campaña ha desatado la reacción enfurecida de las iglesias cristianas de Liberia, que han llegado hasta amenazar con una revuelta si se llegan a aprobar medidas en ese sentido. A finales de enero el Gobierno de Johnson Sirleaf aseguraba, en cualquier caso, que no se permitiría la legalización de las relaciones homosexuales.

ACTUALIZACIÓN (21/03/2012)

Un día después de divulgarse las declaraciones de la Presidenta de Liberia, ya hay una primera reacción: la de la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, que al ser preguntada en rueda de prensa ha expresado la “sorpresa y preocupación” del departamento que dirige Hillary Clinton ante las palabras de la Nobel de la Paz.

Preguntada sobre si ello podría tener repercusiones en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Liberia, Nuland no ha querido entrar en detalles, pero ha asegurado que si se promueven leyes discriminatorias contra cualquier grupo “lo tendríamos en cuenta cara a nuestras relaciones y sería motivo de gran preocupación”.