La reacción social desencadenada en Chile por la terrible muerte de Daniel Zamudio parece que no ha calado del todo en la jerarquía católica, a tenor de las declaraciones homofóbicas del cardenal Jorge Medina, que entre otras ocurrencias ha comparado ser homosexual con “la desgracia” de “nacer sin un brazo”. Organizaciones de minorías sexuales han respondido con indignación y han exigido a la Conferencia Episcopal de Chile una disculpa.

“Yo compararía la homosexualidad con un niño que nace sin un brazo”, declaraba el cardenal Jorge Medina a la revista Caras al ser consultado sobre la situación que enfrenta un gay o una lesbiana. El prelado, ya conocido por sus controvertidas declaraciones sobre la homosexualidad, aseguró que los homosexuales “sufren mucho” y “digan lo que digan, ellos sienten que su situación no es normal. Hay que ayudarlos a sobrellevar ese peso, que yo lo compararía, por ejemplo, con un niño que nace sin un brazo. Es una desgracia y hay que asistir a ese niño para que su limitación no le impida llevar una vida lo más común posible”, subrayó.

Según Medina, en su trayectoria como sacerdote ha aconsejado a varios homosexuales, entre ellos a un religioso, de quien no quiso dar el nombre. “He tratado de ser acogedor y amable, pero sin disimular la verdad, como lo inculcan los documentos oficiales de la Iglesia en la materia”, dijo. “El fenómeno de la homosexualidad es complejo y sus causas no han sido aún científicamente identificadas. Me parece que salta a la vista que es un desorden, porque los órganos genitales están orientados a la procreación y usar ellos en forma homosexual es algo aberrante y contrario a la naturaleza”, agregó.

Al ser preguntado sobre si las personas homosexuales cambian más de pareja que las heterosexuales, Medina llegó a afirmar que “no tengo estadísticas. Pero las personas homosexuales llegan a extremos de violencia y de asesinatos de manera mucho más frecuente que los heterosexuales”.

Organizaciones LGTB exigen disculpas públicas

Varias organizaciones de minorías sexuales han respondido con indignación a las palabras del cardenal chileno. El Movimiento por la Diversidad Sexual MUMS ha lamentado las declaraciones discriminatorias, agresivas y prejuiciosas de Medina, señalando a traves de su presidente Gonzalo Cid que “son este tipo de declaraciones las que invitan a grupos de ciudadanos a sentirse con la autoridad moral para golpear y asesinar a otros compatriotas”. “El terrible asesinato de Daniel Zamudio se posibilita en sociedades en que estos discursos de odio son permitidos y legitimados con el silencio de los actores políticos y de las autoridades eclesiásticas en ejercicio”, ha añadido.

MUMS ha exigido al arzobispo Ricardo Ezzati -presidente de la Conferencia Episcopal de Chile- pedir disculpas públicas las palabras del cardenal, demandando además a las autoridades políticas “que tanto lamentaron públicamente el terrible asesinato de Daniel Zamudio, acudiendo a la Posta y su funeral, a condenar estas declaraciones de manera pública y tomar medidas concretas contra la discriminación”.

Muy dura ha sido también la reacción del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH), que ha acusado al cardenal Medina de promover “la violencia, los miedos y desprecios hacia lesbianas, gays, bisexuales y transexuales con una odiosidad y descaro difícil de dimensionar, careciendo sus argumentos de toda razón, de toda lógica, de toda verdad”. Desde el MOVILH se ha señalado, además, que “el cardenal ni siquiera tiene respeto por los niños/as y/o las personas con capacidades diferentes, al usarlas de ejemplo o asociación para ‘argumentar’ su homofobia, su desprecio, su odio hacia las minorías sexuales”. El MOVILH también ha instado al presidente de los obispos chilenos a aclarar si “una vez más la Alta Jerarquía de la Iglesia Católica compartirá o rechazará claramente el odio promovido por esta persona hacia la diversidad sexual”.

También la Fundación Iguales ha criticado las declaraciones de Medina, que ha considerado “un grave atropello al respeto y dignidad de las personas”. “Es cierto que muchos homosexuales han sufrido y continúan sufriendo a diario, no obstante el mayor sufrimiento no tiene que ver con su orientación sexual como tal, este no surge por generación espontánea, sino más bien con las consecuencias que trae consigo el odio de aquellos que no aceptan una forma diferente forma de vivir la sexualidad”, han explicado.

La Conferencia Episcopal se distancia del cardenal Medina

Lo cierto es que la virulencia de las declaraciones de Medina parece haber sorprendido hasta a la propia Conferencia Episcopal de Chile, cuyo vocero, Jaime Coiro, ha tomado distancia. “Son sus expresiones personales”, ha declarado Coiro, que se ha esforzado en dejar claro que Medina “es un obispo emérito que no está en servicio activo, por lo que no es parte de la Conferencia Episcopal”.

“Lamentablemente, a veces, por el afán de querer dejar claridad sobre el pensamiento de la iglesia sobre determinadas materias, los ejemplos que se utilizan terminan finalmente dañando lo que más se quiere salvaguardar: el respeto y dignidad de las personas”, ha añadido.