Ha sido uno de los autores LGTB más importantes del último siglo. Su tercera novela, The City and the Pillar (La ciudad y el pilar del sal, 1948) causó tal escándalo por su naturalidad a la hora de presentar un protagonista homosexual que The New York Times rechazó durante varios años publicar reseñas de sus libros, algunos de los cuales escribió bajo pseudónimo. Gore Vidal fue novelista, ensayista, dramaturgo, guionista e incluso hizo sus pinitos en la política. Ha muerto este 31 de julio a los 86 años.

Mucho se ha escrito hoy sobre Gore Vidal, personalidad de gran influencia en la sociedad estadounidense, de la que fue uno de sus más destacados críticos pese a sus vínculos con la élite demócrata. No abundaremos más en ese aspecto. Tampoco hablaremos de su irreverencia hacia otros célebres escritores. Nosotros le recordamos hoy como una persona que nunca ocultó su orientación. “Independientemente de tabúes tribales, la homosexualidad es un hecho constante de la condición humana y no es una enfermedad, ni un pecado, ni un delito… a pesar de los grandes esfuerzos de nuestra tribu puritana por hacer de ella las tres cosas. La homosexualidad es tan natural como la heterosexualidad. Obsérvese que uso la palabra ‘natural’, no la palabra ‘normal’”, escribía en la edición de septiembre de 1969 de la revista Esquire. Gore Vidal, que durante sus años de juventud mantuvo relaciones sexuales tanto con hombres como con mujeres, conoció en 1950 al que sería su pareja durante 53 años de su vida, Howard Austen, un muchacho judío del Bronx que trabajaba en un bar para pagarse los estudios. Austen falleció en 2003.

Gore Vidal fue responsable del subtexto homosexual de Ben-Hur, la célebre película, en cuyo equipo de guión participó. Él mismo lo explicaba en 1995 en The Cellulloid Closet (“El armario de celuloide”, aunque en España se tradujo por “El celuloide oculto”), inolvidable documental que repasó la representación de la homosexualidad en el cine. Os dejamos con él…