Eurovisión 2008: final
Friday, May 23rd, 2008

A riesgo ser pesados, y como muchos no habéis visto las semifinales, parafraseamos alguno de los comentarios que hemos hecho estos dÃas y añadimos los de las canciones que pasaron directamente a la final.
RumanÃa: Las referencias a Albano y Romina (o más bien la Pausini) son inevitables. Bustamante matarÃa por algo asÃ. Tiene el mérito de ser la canción subjetivamente más larga de la historia del Festival, y dura lo mismo que las otras.
Reino Unido: toda la vida descojonándose del Festival y el año del Chikichiki, Reino Unido se planta con este pedazo de tema que no ganará, pero gustará a muchos. Lo han hecho para avergonzarnos, estoy seguro.
Albania: decente, lo cual es mucho decir. Fue toda una sorpresa que pasara la criba.
Alemania: entra a la primera aunque desafinan como perras. No es lo mÃo pero no siento ganas de quemar nada después de oÃrla.
Armenia: la canción perfecta para ganar. Lástima que la puesta en escena sea penosa y que la cantante no haya estado a la altura en la semifinal (¿qué altura?, me pregunto).
Bosnia & Herzegovina: Cuatro novias de la tercera edad, otra que tiende ropa, cantante esquizofrénico, una canción pésima: la Europa del siglo XXI ¿sacará más votos que el chiki chiki?.
Israel: “compuesta por el transexual que ganó Eurovisiónâ€, según Uribarri. GuapÃsimo Boaz Mauda, la mejor voz del festival. La canción es floja pero ha encantado al realizador serbio.
Finlandia: “innovadora†según Uribarri, heavy de la escuela de Lordi pero mucho más creÃbles. Me gustó en la semifinal, lo que me preocupa seriamente.
Croacia: el vejete del que todo el mundo habla estropea una canción agradable con ese húmedo rapeo con mucha lengua “à la Rajoyâ€.
Islandia: el Eurotrash sigue vivo y en este festival encuentra su lugar idóneo.
TurquÃa: parte con la ventaja de ser única e irrepetible. MagnÃfica canción, probablemente entre lo mejor que se ha visto nunca en el Festival.
Polonia: Balada de una señora prefabricada (la balada y la señora). Además ya no tiene que competir con el baladón de HungrÃa, que se quedó por el camino.
Portugal: La sorpresa de la semifinal. HabrÃa sido un escándalo que no pasara.
Letonia: la competencia directa con el chiki chiki, coro gamberro, canción machacona, estética inolvidable (sÃ, estos son los piratas) y es de esos paÃses a los que vota todo Cristo.
Suecia: canción ochentera, mala del copón. Tendrá que competir con Noruega, Ucrania o Grecia.
Dinamarca: de lo peor. Hará furor en los campamentos de verano de los legionarios de Cristo entre tocamiento y tocamiento. El chico es como que viene de la pradera de San Isidro.
Georgia: Con un poco más ruido y gritos podrÃa pasar por una canción de las t.A.T.u. Me encantó la puesta en escena.
Ucrania: ponte un buen traje de lentejuelas, una bola de cristal, vete a la peluquerÃa con una foto de las Baccara y a bailar con Ucrania. La palabra petardez se escribió para esto. El dÃa que desaparezcan estas canciones se acabó Eurovisión.
Francia: Si es que son unos señores. España lleva por primera vez un friki después de que todos los paÃses lo hayan hecho varias veces y Francia nos trae esta maravilla de Sebastien Tellier, anticipo de que algún dÃa llevaremos a Eurovisión a un verdadero artista que probablemente vendrá del mundo indie. Como La Casa Azul. Para entonces ya no será sorpresa, claro. Beatles + Beach Boys, canción perfecta. Rondará el cero.
Azerbayán: Angeles y demonios gritones y puesta en escena impactante. Cutreglam y goticismo de bar de carretera secundaria: todo para triunfar. Buenas voces, en cualquier caso.
Grecia: Llevan unos años quedando muy bien y éste no va a ser menos. Han cambiado a los bailarines (o les han puesto ropa) y ahora me gusta menos.
España: un chiste que no tenÃa gracia ni en su versión original, descafeinado ahora y mucho menos entendible para el público europeo. He desintonizado la Sexta hasta que despidan a Buenafuente. La mejor venganza: que quede en un puesto anodino entre el doce y el veinte, para que no volvamos a hablar de esto nunca jamás.
Serbia: con música de Željko Joksimovic (el presentador de este año), que ya quedó segundo hace unos años con una de las más bellas canciones que recuerdo en este Festival. Serbia va a por todas, ya ganó el año pasado y esta canción (“Oroâ€) es, efectivamente, oro puro. Se merece, como poco, un segundo puesto.
Rusia: otro año más Dima Bilan, con esa carita de traficante de puticlub que me pierde. Pero la canción de este año es mucho peor que la de 2006, lo que compensa con el exquisito Plushenko en el escenario. España deberÃa tomar nota y llevar el año que viene un strip tease integral de Iker Casillas.
Noruega: No por evidente menos resultona. Inolvidable el baile de las cuatro rubias. Actuar en último lugar suele ser beneficioso, ya veremos.
Asà pues, visto como están las cosas, este año no voy a acertar como hice el año pasado, porque todo mi cuerpo me pide que sea TurquÃa la ganadora, pero creo que es demasiado buena. Infinitamente difÃcil lo tiene Francia, pero ellos juegan en otra liga. Algunos otros nombres que no me importarÃa ver por arriba son Serbia, Israel, Noruega, Ucrania, Armenia o Georgia. Aunque mucho me temo que este año Finlandia o Suecia se llevarán el gato al agua. ¿O será el chiki chiki?
En cualquier caso, después de tantos meses se les coge cariño a los chicos, tanto trabajo, tantas emociones compartidas. Cualquiera puede ganar, ya sabéis que aquà dentro todo se magnifica. Sólo desear que gane el mejor (ah, no, que esto es Eurovisión).
El domingo diremos en todos los medios de comunicación: “siempre ganan los del Esteâ€. Pero es que, para España, salvo Portugal, Francia o Reino Unido, todos los demás son del Este (al menos geográficamente).

A riesgo ser pesados, y como muchos no habéis visto las semifinales, parafraseamos alguno de los comentarios que hemos hecho estos dÃas y añadimos los de las canciones que pasaron directamente a la final.
RumanÃa: Las referencias a Albano y Romina (o más bien la Pausini) son inevitables. Bustamante matarÃa por algo asÃ. Tiene el mérito de ser la canción subjetivamente más larga de la historia del Festival, y dura lo mismo que las otras.
Reino Unido: toda la vida descojonándose del Festival y el año del Chikichiki, Reino Unido se planta con este pedazo de tema que no ganará, pero gustará a muchos. Lo han hecho para avergonzarnos, estoy seguro.
Albania: decente, lo cual es mucho decir. Fue toda una sorpresa que pasara la criba.
Alemania: entra a la primera aunque desafinan como perras. No es lo mÃo pero no siento ganas de quemar nada después de oÃrla.
Armenia: la canción perfecta para ganar. Lástima que la puesta en escena sea penosa y que la cantante no haya estado a la altura en la semifinal (¿qué altura?, me pregunto).
Bosnia & Herzegovina: Cuatro novias de la tercera edad, otra que tiende ropa, cantante esquizofrénico, una canción pésima: la Europa del siglo XXI ¿sacará más votos que el chiki chiki?.
Israel: “compuesta por el transexual que ganó Eurovisiónâ€, según Uribarri. GuapÃsimo Boaz Mauda, la mejor voz del festival. La canción es floja pero ha encantado al realizador serbio.
Finlandia: “innovadora†según Uribarri, heavy de la escuela de Lordi pero mucho más creÃbles. Me gustó en la semifinal, lo que me preocupa seriamente.
Croacia: el vejete del que todo el mundo habla estropea una canción agradable con ese húmedo rapeo con mucha lengua “à la Rajoyâ€.
Islandia: el Eurotrash sigue vivo y en este festival encuentra su lugar idóneo.
TurquÃa: parte con la ventaja de ser única e irrepetible. MagnÃfica canción, probablemente entre lo mejor que se ha visto nunca en el Festival.
Polonia: Balada de una señora prefabricada (la balada y la señora). Además ya no tiene que competir con el baladón de HungrÃa, que se quedó por el camino.
Portugal: La sorpresa de la semifinal. HabrÃa sido un escándalo que no pasara.
Letonia: la competencia directa con el chiki chiki, coro gamberro, canción machacona, estética inolvidable (sÃ, estos son los piratas) y es de esos paÃses a los que vota todo Cristo.
Suecia: canción ochentera, mala del copón. Tendrá que competir con Noruega, Ucrania o Grecia.
Dinamarca: de lo peor. Hará furor en los campamentos de verano de los legionarios de Cristo entre tocamiento y tocamiento. El chico es como que viene de la pradera de San Isidro.
Georgia: Con un poco más ruido y gritos podrÃa pasar por una canción de las t.A.T.u. Me encantó la puesta en escena.
Ucrania: ponte un buen traje de lentejuelas, una bola de cristal, vete a la peluquerÃa con una foto de las Baccara y a bailar con Ucrania. La palabra petardez se escribió para esto. El dÃa que desaparezcan estas canciones se acabó Eurovisión.
Francia: Si es que son unos señores. España lleva por primera vez un friki después de que todos los paÃses lo hayan hecho varias veces y Francia nos trae esta maravilla de Sebastien Tellier, anticipo de que algún dÃa llevaremos a Eurovisión a un verdadero artista que probablemente vendrá del mundo indie. Como La Casa Azul. Para entonces ya no será sorpresa, claro. Beatles + Beach Boys, canción perfecta. Rondará el cero.
Azerbayán: Angeles y demonios gritones y puesta en escena impactante. Cutreglam y goticismo de bar de carretera secundaria: todo para triunfar. Buenas voces, en cualquier caso.
Grecia: Llevan unos años quedando muy bien y éste no va a ser menos. Han cambiado a los bailarines (o les han puesto ropa) y ahora me gusta menos.
España: un chiste que no tenÃa gracia ni en su versión original, descafeinado ahora y mucho menos entendible para el público europeo. He desintonizado la Sexta hasta que despidan a Buenafuente. La mejor venganza: que quede en un puesto anodino entre el doce y el veinte, para que no volvamos a hablar de esto nunca jamás.
Serbia: con música de Željko Joksimovic (el presentador de este año), que ya quedó segundo hace unos años con una de las más bellas canciones que recuerdo en este Festival. Serbia va a por todas, ya ganó el año pasado y esta canción (“Oroâ€) es, efectivamente, oro puro. Se merece, como poco, un segundo puesto.
Rusia: otro año más Dima Bilan, con esa carita de traficante de puticlub que me pierde. Pero la canción de este año es mucho peor que la de 2006, lo que compensa con el exquisito Plushenko en el escenario. España deberÃa tomar nota y llevar el año que viene un strip tease integral de Iker Casillas.
Noruega: No por evidente menos resultona. Inolvidable el baile de las cuatro rubias. Actuar en último lugar suele ser beneficioso, ya veremos.
Asà pues, visto como están las cosas, este año no voy a acertar como hice el año pasado, porque todo mi cuerpo me pide que sea TurquÃa la ganadora, pero creo que es demasiado buena. Infinitamente difÃcil lo tiene Francia, pero ellos juegan en otra liga. Algunos otros nombres que no me importarÃa ver por arriba son Serbia, Israel, Noruega, Ucrania, Armenia o Georgia. Aunque mucho me temo que este año Finlandia o Suecia se llevarán el gato al agua. ¿O será el chiki chiki?
En cualquier caso, después de tantos meses se les coge cariño a los chicos, tanto trabajo, tantas emociones compartidas. Cualquiera puede ganar, ya sabéis que aquà dentro todo se magnifica. Sólo desear que gane el mejor (ah, no, que esto es Eurovisión).
El domingo diremos en todos los medios de comunicación: “siempre ganan los del Esteâ€. Pero es que, para España, salvo Portugal, Francia o Reino Unido, todos los demás son del Este (al menos geográficamente).

La cantante Inma Serrano presenta esta noche en Barcelona, en la sala Luz de Gas, su disco ‘Inma 1′, que ha autoeditado ella misma y en el que reconoce haberse sacado “una espinita” al cantar en catalán. Este trabajo incluye versiones de algunas de sus canciones más conocidas, como ‘Cantos de sirena’, además de tres temas inéditos. En alguna de ellas, la cantautora dedica una letra de amor a otra mujer.
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El cantante Julio Iglesias 
La cantante Dana Internacional, ganadora del Festival de Eurovisión de 1998 y uno de los referentes transexuales más conocidos, 



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