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La homofobia del Opus Dei es inadmisible en Derecho

h1 Friday, May 2nd, 2008

Una carta para dosmanzanas

Quisiera salir al paso, con firmeza, de dos informaciones que he leído estos últimos días. Por un lado, el actual presidente de Familias Numerosas de Albacete, miembro del Opus Dei, carga contra la asignatura Educación para la Ciudadanía, para lo cual, de entrada, no duda en relacionarla con una bazofia de cómic que nada tiene que ver. El mismo señor que en una revista local afirmó hace poco (¡y se le publicó!) la idea, absurda y carente del más mínimo respeto, dañina, de que los homosexuales somos “contra-natura”, diciendo, a la vez, que no nos admitiría en su asociación, ha usado recientemente un desatino de expresión, a saber, “incitación al lesbianismo”, que conlleva en su mera literalidad una carga de profundo desprecio, basado en una doble falsedad, pues ser lesbiana no puede ser considerado negativamente ni es una realidad objeto de inducción alguna.

De hecho, es esta última disparatada elucubración, la de que se fuera gay o lesbiana por “inducción” teórica o discursiva, es decir, ideológica, la que explicaría la obsesión del Opus Dei por censurar el conocimiento de nuestra simple existencia. Así, jueces pertenecientes a esta organización ultraconservadora, que yo considero poco amiga de la democracia, acaban de dictar una segunda sentencia, a través del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en el que detentan su poder, que viene a decir que el Estado tendría que tolerar que puede haber padres y madres que obligasen a sus hijos a renegar de ser gays y a sus hijas de ser lesbianas. De hecho, en España hay pseudo-psiquiatras, todavía no inhabilitados, como Aquilino Polaino. La sorprendente sentencia pretende, en consecuencia, que ningún contenido educativo formal oficialice lo que es una realidad porque, precisamente, la quieren reprimir, al menos, entre ellos.

Pues bien, la responsabilidad de los poderes públicos es, ni más ni menos, que velar por la integridad moral de los menores de edad que sean gays y lesbianas, o, en su caso, transexuales, frente a unos padres y madres que, desde el fanatismo trasnochado, por supuesto anti-constitucional, estarían, y de hecho hay casos que lo siguen haciendo, atentando contra el ser y la dignidad de quienes están legalmente bajo su tutela. Desde el Estado no se puede dar por buena la estúpida creencia de que nunca ninguno de sus hijos sea gay ni ninguna de su hijas sea lesbiana. Desde el conocimiento de mi colectivo a lo largo de los años, doy fe que los tienen y de que, en demasiados casos, les hacen sufrir mucho, aunque casi nunca se enteran los causantes del daño, dado el destrozo de la autoestima que impide afrontar debidamente esas injustas relaciones paterno-filiales.

Javier Víllora
Activista gay de Albacete

Noticia meneada

1º de mayo

h1 Wednesday, April 30th, 2008

Una carta para dosmanzanas

Las Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales del Partido Socialista de Madrid, en tanto que mujeres y hombres trabajadores y progresistas y, por tanto, sensibles a la no siempre fácil realidad social y laboral en la que todas y todos hemos de desempeñar nuestras tareas, , queremos sumarnos activamente a las reivindicaciones de los derechos laborales y sociales que se realizan el 1º de mayo, así como a la celebración de las conquistas de derechos de los y las trabajadoras conseguidos y para evitar su retroceso.

Porque, en efecto, hoy también es un día para reivindicar la vigencia de nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores que somos. Un día para recordar que sigue siendo necesario adoptar las medidas oportunas a fin de acabar con la intolerable discriminación laboral que siguen padeciendo las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB), a causa de su orientación/identidad sexual, que se suma a la situación de desigualdad histórica de los y las trabajadoras. Los colectivos de trabajadores y trabajadoras lesbianas, gays, transexuales y bisexuales son doblemente discriminados en el ámbito laboral por trabajadores y por su orientación/identidad sexual.

Pero también es hoy un día para denunciar la invisibilidad a que se ven forzadas muchas personas LGTB en su puesto de trabajo para evitar precisamente ser objeto de discriminación laboral, sea ésta explícita o más sutil. No podemos aceptar bajo ninguna circunstancia que se perpetúe la realidad estadística que indica que las personas LGTB tenemos objetivamente más dificultades para ascender en nuestros puestos de trabajo o para cobrar un igual salario que las personas heterosexuales o no transexuales, de igual forma que tampoco aceptamos ese mismo “techo de cristal†con que aún hoy en día chocan las mujeres trabajadoras por el solo hecho de ser mujeres.

Más crítica es aún la situación a la que se ven abocadas muchas personas transexuales, que padecen esa discriminación laboral desde el primer momento, a causa de su explícita identidad sexual. Resulta preciso y urgente acometer la creación de planes de inserción laboral de las personas transexuales a través de medidas de discriminación positiva, entre otras, que faciliten su acceso en condiciones de igualdad al mercado laboral.

Asimismo, queremos dejar constancia de nuestro completo rechazo al generalizado uso de roles o estereotipos, muy extendidos, sobre todo a través de los medios de comunicación, y especialmente la televisión, que tienden a identificar a las personas LGTB con determinadas profesiones. Las personas LGTB, en tanto que mujeres y hombres trabajadores que somos, desempeñamos nuestro trabajo o actividad profesional en todos y cada uno de los ámbitos en los que pueden desarrollarlos las personas heterosexuales. Porque la orientación sexual de una persona no condiciona su aptitud para el desempeño de ninguna profesión, no podemos aceptar la identificación que se trata de establecer entre determinados puestos de trabajo y nuestro colectivo.

En definitiva, las personas que integramos el Grupo LGTB del Partido Socialista de Madrid, desde nuestras firmes convicciones progresistas, queremos sumarnos a las justas reivindicaciones de todas nuestras compañeras y compañeros trabajadores aportando nuestra propia visión y versión crítica de la realidad socio-laboral, a fin de ayudar a construir un mundo más justo, más igual y, en consecuencia, más decente; así como sumarnos a la defensa de los derechos laborales y sociales conseguidos hasta ahora, para que no sufran retrocesos, como está ocurriendo en la Comunidad de Madrid. Y para ello estamos seguros de que podemos contar, como tantas otras veces, con el apoyo de nuestro actual gobierno, como hizo la legislatura pasada. A él apelamos

¡VIVA EL 1º DE MAYO!

Grupo LGTB del PSM (PSOE Madrid)

Orgullo & Prejuicio

h1 Monday, April 28th, 2008

Una carta para dosmanzanas

Entre 1999 y 2003, 246 mujeres murieron a manos de sus maridos, parejas o ex compañeros, según el Instituto de la Mujer. La cifra de víctimas asciende a 315, si seguimos el recuento de la Red Estatal de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género, basado en las noticias aparecidas en la prensa.Murieron apuñaladas, atropelladas, quemadas vivas, descuartizadas, lanzadas al vacío… En muchos casos, tras soportar malos tratos durante años en silencio. En muchos otros, después de denunciar agresiones y amenazas en múltiples ocasiones. Ni el sistema judicial ni las Fuerzas de Seguridad supieron o pudieron protegerlas. Desde 2004 se abrieron 300.000 procedimientos judiciales contra maltratadores, se expidieron 71.000 órdenes de protección para mujeres y se inauguraron 452 juzgados especializados en violencia de género. En lo que va de año ya son 27 mujeres asesinadas por violencia de género en España.

La primera vez que Elizabeth Fritzl fue violada por su padre, tenía 11 años. Su padre, Josef Fritlz, la anestesió, la encerró en el sótano de su casa, la esposó y allí la mantuvo secuestrada durante los siguientes 24 años. En los siguientes 24 años de cautiverio, Josef Fritlz convirtió a su hija en su esclava sexual y la dejó embarazada en seis ocasiones. En 1996 dio a luz a mellizos, pero uno murió a los tres días de haber nacido. Su padre sacó el cadáver del sótano y lo incineró.Durante los 24 años de cautiverio, tres de los hijos fueron adoptados por sus ‘padre abuelo’ y su esposa en circunstancias poco claras. Según informaciones en poder de la policía, en los años 1993, 1995 y 1997, los padres de Elizabeth ‘encontraron’ en la casa dos niñas de nueve y 10 meses respectivamente y más tarde, a un niño de 15 meses. Los otros tres hijos de Elizabeth nunca salieron del sótano y su existencia era desconocida por las autoridades locales. Los tres hijos encerrados junto con su madre, entre ellos Kerstin y dos hermanos de 18 y cinco años, nunca recibieron atención médica y la vestimenta y la alimentación les era proporcionada al parecer por el sospechoso.

Si nos guiáramos por estos heterosexuales para ponderar a todos los heterosexuales, evidentemente nos parecería que el varón heterosexual es un individuo peligroso para distintos colectivos: el de mujeres que mantienen relaciones afectivas con varones heterosexuales y el de mujeres procreadas por varones heterosexuales, amén de el colectivo de mujeres que pasean por las calles y son violadas por varones heterosexuales. Sin embargo eso no sucede así: cada día vemos a nuestro alrededor varones heterosexuales que son como todo el mundo, personas normales que no ejercen de una manera clara una violencia machista. Por lo tanto sabemos que no podemos generalizar en que todos los varones heterosexuales son un peligro para las mujeres.

Nos parece un razonamiento lógico: no podemos extender el estigma de unos pocos, por su violencia, sobre muchos . Sin embargo, cuando a alguno de nosotros se nos pregunta que qué nos parece el Orgullo, pues decimos que no nos representa; sobre todo porque aparecen personas que visten como les da la gana, dicen lo que les da la gana, hacen lo que les da la gana y se representan ellos mismo como les da la gana, sin que ninguna de esas cosas sea un delito y, ni mucho menos, un delito comparable al de la violencia ejercida por varones heterosexuales sobre mujeres y menores. Aún así algunos de nosotros nos resistimos a aportar la diversidad que haría más clara y diáfana a bastantes heterosexuales que como ellos, nosotros, los homosexuales somos cada uno de nuestro padre y de nuestra madre y que lo único que pedimos es igualdad y respeto.

Por lo tanto, a aquellos de nosotros que pretenden que llevar una vida normal, sin estridencias (que no se les conozca una relación afectiva heterosexual en sus treinta muchos años de existencia, pero, ¡hey!, sin estridencias) y, lo que es más importante, sin visibilidad, y crean que les va a ayudar tengo que decirles que su prejuicio al Orgullo les perjudica a ellos. Su prejuicio al Orgullo se convierte en la imposibilidad del orgullo cotidiano de cada día, de volverse y decir al cretino de turno que es lo que me tienes que decir, a ver, que te lo vuelva a oir, gi-li-po-llas. Podrán consolarse en que aquello de nosotros que llevamos con estridencias nuestra vida somos criticados a nuestras espaldas, a sabiendas, pero nadie se atreve a decirnoslos a la cara, amén de que quienes nos quieren saben exactamente los pastos por los que triscamos, esta vez si, sin estridencias.

En resumen, si quieres que alguien te represente en el Orgullo, represéntate tú mismo. Es la mejor y más segura manera de saber que estarás representado. Participa, con tu bata de cola, tus chaps de cuero, tu pluma, tu discrección, tus trajes grises de oficina, tus consignas de visibilidad, tus consignas de normalidad, tus consignas pro-sistema y tus consignas anti-sistema, y déjate en casa los prejuicios, porque el Orgullo es como la Coca-cola: para todos

Odysseus The Ithacan

Diversificación del poder y la representatividad

h1 Thursday, April 17th, 2008

Una carta en dosmanzanas

El debate público sobre el acceso al poder y a la representatividad, en términos sociales, se reduce al género: la mujer está accediendo al Gobierno, como lo está haciendo al empleo y a los centros de decisión en general; cierto es que, allá donde existe decisión política (de carácter progresista, por cierto, ya sea por convicción propia, ya sea por imitación o seguimiento de la “ola”), el proceso de incorporación de la mujer es más acelerado que donde se mantiene la inercia que marca la sociedad.

Sin embargo, igual que el poder y la representatividad venían siendo exclusivamente masculinos, que es lo que ahora está en proceso de revisión, lo que persiste con rotundidad es el hecho de que siguen siendo únicamente heterosexuales. En ésto, hoy día, ni existe apenas conciencia, ni se admite discusión sobre su justicia.

Se alega que las mujeres son el 50% de la población. Bien. Así pues, el parámetro es la paridad, es decir, que, más o menos, una de cada par de personas en los puestos decisivos ha de ser de cada sexo. Aplíquense, entonces, sin complejo alguno, las llamadas cuotas. Surge, de esta manera, el debate de la extensión de estas políticas de “discriminación positiva” a través de la obligación de las mismas. Bien. Hágase dicho debate. No pasa nada.

Tenemos que analizar y acordar qué es relevante y qué no lo es a efectos de su establecimiento. La cuestión no nos va a llevar a ningún “lío” al respecto, sino, simplemente, a la puesta de manifiesto de lo que es una realidad, en cierta forma, soterrada: que existe predominio de determinado estándar social que restringe, que impide la adecuada proporción en la representatividad de la diversidad social, cuyos caracteres no son ilimitados, sino que se circunscriben a pocas realidades humanas con la entidad suficiente para provocar injusticias a través de las fobias: a la raza distinta, a la etnia, al origen, a la diversidad funcional de las capacidades, por la edad, a la orientación sexual y la identidad de género… No hablamos aquí de clases sociales, que, en todo caso, se nutren de forma irregular en función de las realidades sociales citadas.

Hay que resolver la incorporación de las personas inmigrantes a nuestro sistema político. Hay que considerar que la discapacidad es una circunstancia que se pretende, en muchos casos, afrontar científicamente a efectos de su minoración e incluso eliminación. Hay que ponderar el hecho de que la edad relativa nos afecta a todos y todas, por lo que no segmenta de manera permanente a las personas.

Quedan, pues, las cuestiones derivadas de la etnia y de la orientación sexual, que, en éste último caso, podría incluir una consideración equivalente para la identidad de género. Las gitanas y los gitanos constituyen una minoría social. El colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, otra (aun con nuestra “intradiversidad”).

Si hoy día estamos viviendo con libertad, si hemos logrado alcanzar derechos antes negados, es por la toma de conciencia del hecho de ser lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, por la identificación como colectivo, por el señalamiento de que no somos heterosexuales, lo cual ha sido un proceso largo y muy difícil, no lineal, no libre de obstáculos y adversarios obstinados.

El discernimiento nos ha conducido a vivir conforme a nuestro ser real, conforme a nuestras necesidades propias; la identificación y la solidaridad como colectivo social nos ha situado en una posición de libertad, con un sentimiento de conquista de la igualdad que, decimos, hoy día es formal, pero no real. Alguno ni siquiera estamos de acuerdo con la afirmación de que sea, tan siquiera, a efectos legales.

Siendo así que hemos desarrollado esta conciencia colectiva, diferenciada, específica, que es la que nos ha situado en una realidad antes inimaginable, hay que observar que, debido, quizás, a una cierta “resaca por la borrachera del triunfo”, tanto como a un cierto vértigo debido a que advertimos ya que lo que aún nos falta resulta muy complicado y parece alentar grandes rechazos, nos encontramos en un momento de parálisis y de evasión con respecto a lo que debe estar por venir…

En mi opinión, lo coherente es lo que es, por más que la mayoría hoy día no lo quiera ver. Antes hablábamos del 50% de la población que suponen las mujeres. Ahora hay que atender al hecho de que lesbianas y gays somos el 5%, al menos, del total. Si los y las bisexuales se unen a la identificación visible, seríamos, en conjunto, el famoso 10%.

Quedémonos, en este debate preliminar, con el dato del 5% de quienes más diferenciad@s nos sentimos, se reconozca o no, por parte de much@s. Nuestro ejercicio visible del poder, nuestra representatividad, nuestra incorporación reconocible en todos los
ámbitos, hoy día, no llega al 5%, ni al 0,5%, ni al 0,05% del total. El mensaje que estamos recibiendo por parte de la sociedad es: una de dos, o es que somos incapaces, ineptos, incompetentes, por el hecho de ser gays o lesbianas; o es que para lograr alcanzar un puesto relevante social y/o públicamente hay que hacer lo posible por no visibilizar, por no poner de manifiesto, que se pertenece al colectivo de lesbianas y gays.

Javier Víllora
Activista gay de Albacete

Comentarios al discurso de Esperanza Aguirre el 7 de abril en el Foro ABC

h1 Tuesday, April 8th, 2008

Una carta en dosmanzanas

La autoproclamada “liberal”, Aguirre, formula sus cálculos en materia de Derechos Civiles elementales en función de la cantidad de personas que hagan (o puedan hacer) uso de los mismos, no del principio general de no discriminación e igualdad de derechos para toda la ciudadanía. Ha aportado un cálculo de cifra de bodas les-gays desfasada y no exhaustiva, con la intención de menospreciar la importancia que tienen. Pareciera que quiere aplicar parámetros economicistas a la justicia más básica, a la dignidad más profunda de miles y miles de español@s que, por fin, hemos podido ejercer nuestro derecho a contraer matrimonio, como el resto de la ciudadanía.

Como argumento para pretender defender a su partido, el PP, de la calificación de homófobo, no encuentra otro mejor que tachar de tal al PSOE, echando la vista décadas atrás o hacia países donde no gobierna el PSOE, queriendo negar la evidencia de los hechos que ha puesto encima de la mesa, aquí, ahora, Zapatero ante gays y lesbianas.

Dice que el PP no tiene vinculación histórica ni afectiva con ningún régimen que haya perseguido a los homosexuales, es decir, niega que la masa crítica del PP tenga nada que ver, ni sienta nada, en absoluto, con respecto a la dictadura de Franco, la cual se dedicó nada menos que a encarcelarnos en Huelva y Badajoz. Sin comentarios.

Se le ocurre decir que el PP no está en contra de la extensión de derechos, como si ella misma no hubiera tenido cargos significativos en los ocho años, de 1996 a 2004, en los que Aznar impidió que se introdujera el más mínimo derecho para las parejas homosexuales, a pesar de las reiteradas iniciativas legislativas de la izquierda en su día.

Y, como ella misma dice, “lo que es más grave”: tiene, Esperanza Aguirre, la desfachatez de afirmar, con la mayor desvergüenza que pueda uno imaginar, que “la posición más correcta para defender de verdad los derechos de los homosexuales es negarse a llamar matrimonio la unión civil”. ¿Cómo se puede decir tal cosa? ¿Cómo pretende hacernos ver lo blanco, negro, y lo negro, blanco?

Añade, además, que “dividimos ideológicamente a la sociedad española”, se entiende si no nos conformamos con “ser otra cosa” como diría Ana Botella. Es decir, que si se nos conceden graciosamente algunos derechos ex profeso (lo cual sería calificable de legislación segregacionista, que es todo lo contrario que liberal) con ello quedarían, para Esperanza Aguirre, colmadas legítimas aspiraciones individuales y no seríamos tratados como “piezas de un colectivo”. Insisto: quiere que se promulguen leyes en función de nuestra pertenencia a un colectivo, o si quiere verlo de otra manera, de nuestra “diferencia” con respecto al resto de la ciudadanía, y eso, para ella, tiene la consideración de “individual”, de “liberal”, mientras no lo sería (¡!) si, simplemente, nos rigiéramos por exactamente la misma legislación toda la ciudadanía en cuanto a los derechos de las parejas que queremos unirnos bajo una institución legal común.

En resumen, Aguirre niega cualquier asomo de vinculación del PP con el franquismo, afirma que no tiene ninguna tacha de homofobia y que no han estado en contra de la extensión de derechos a los homosexuales. Como remate, defiende una legislación distinta en función de la orientación sexual de la ciudadanía.

Mis conclusiones: Esperanza Aguirre no sólo niega las evidencias históricas de su partido, así como las vivenciales de gran parte de su militancia y electorado, sino que no tiene ni idea de lo que es la homofobia. Incurre en la abstracción de hablar de división ideológica de la que viene en el fondo a acusarnos a los y las homosexuales, la cual, se supone, no tendría que producirse si de verdad no estuvieran en contra de la igualdad de nuestros derechos amplias capas de la población española que… ¿a quién votan?, y, sobre todo, ¿desde qué criterios ideológicos?, porque, desde luego, liberales, no. De hecho, ella misma, no es nada liberal al defender la segregación legal, como no lo viene siendo, en absoluto, su partido, que sí ha estado radicalmente en contra de la extensión de los derechos a las personas homosexuales, como, lamentablemente, sigue ocurriendo, por mucho que le sigan dando vueltas, desde el fanatismo, al tema.

Javier Víllora
Activista gay de Albacete

Noticia en meneame

Gracias Esperanza

h1 Tuesday, April 8th, 2008

Una carta en dosmanzanas

Ayer la presidenta de la Comunidad de Madrid consiguió abrir el debate de la homofobia en el Partido Popular. Ayer alguien con peso específico en el partido de forma más contundente y más atrevida que casando a dos gays se atrevió a poner encima de la mesa la situación en la que está sumergido el PP tras Aquilino Polaino, compartir pancarta con Rouco, la extraordinaria placidez de Mayor Oreja o la retirada del apoyo en el congreso a lo facilitado por Evaristo Nogueira en el Senado para la transexualidad.

Ayer Aguirre puso la primera piedra para que los colectivos LGTB no tengan que volver manifestarse delante de la sede de un partido de más de 10 millones de votantes por el miedo a que nos recorten facultades que habíamos conseguido con esfuerzo, sudor y lágrimas.

Ayer Aguirre afirmó que el PP desde 2004 se ha colocado en el debate en la posición de los que “ponen un freno al avance de nuevas formas de familia y todavía guardan recelos hacia la libre sexualidadâ€. Por fin algo de autocrítica, de ver que no nos manifestamos contra ellos porque seamos de izquierdas, sino porque intentan perjudicarnos, quitarnos la fundación de una familia en el amor y la confianza, eliminar nuestro derecho a tener hijos…Y no lo dijo un militante, sino una de las personas con mayor poder en el partido, que al final tuvo que dar la razón a Biendicho y su Plataforma Popular Gay en sus ideas.

Nunca he creído en cordones sanitarios ni pactos del Tinell. No podemos estigmatizar al Partido Popular para siempre, al igual que ellos no pueden azuzarnos a la Conferencia Episcopal u otros grupos ultras cada vez que intentemos conquistar un derecho nuevo. No podemos ser un objetivo electoral y que unos estén plenamente a favor nuestro y otros en nuestra contra, porque eso lo que provocaría es que nuestro bienestar dependería de quien gana las elecciones cada cuatrienio. Y si somos plurales, hemos de aceptar que una vez serán socialdemócratas y otra, liberales, los que se alcen con la victoria. Y que eso nos enriquece a todos.

Por ello aunque soy socialdemócrata, progresista y de izquierdas y sinceramente no creo que nunca vote al PP, celebro que Aguirre pusiera sobre el tapete conservador que no se puede aspirar a gobernar un país siendo homófobo y tibio con el franquismo. Sé que ha echado la culpa sobre todo al PSOE, pero ya ha abierto la caja de pandora dentro del partido y ahora tendrán que retratarse, apoyar a Esperanza en sus ideas, o callarse los Michavilas, Acebes y Astarloas si no lo piensan así y permitir que se presente a presidenta del partido una persona liberal en lo económico y también en lo social y que se vea en su Congreso de Junio quienes están a favor nuestro y quienes prefieren no contestar.

¡Mucha suerte para el PP (y para nosotros)!

Rubén López
Activista LGTB

Las lesbianas y los demás

h1 Monday, April 7th, 2008

Una carta en dosmanzanas

En los años de facultad, alguien pidió al profesor de publicidad pruebas de que existiera aquello denominado ‘publicidad subliminal’. El profesor llevaba largo rato hablándonos de su dificultad para detectarla y mostrándonos ejemplos enrevesados, así que era fácil concluir que, tal vez, la publicidad subliminal ni siquiera existía. Y alguien preguntó:
-¿Cómo estamos seguros de que existe, de que hay empresas que deliberadamente la utilizan en sus campañas?
Y el profesor respondió:
-Muy sencillo: porque se prohibe.

Tenía razón. Que estuviera expresamente prohibida por la Ley General de Publicidad era la prueba evidente de que existir, existía. Ocurre así: la negación esforzada y reiterada de un acontecimiento es a veces la mejor prueba de que dicho acontecimiento tiene lugar. Uno piensa en ello cuando conoce el lema del manifiesto del próximo día del Orgullo (5 de julio): ‘por la visibilidad lésbica’. Que aún sea relevante destacar la necesidad de que la gran mitad del colectivo LGTB renueve su cuota de orgullo, de evidencia, de presencia pública, de entidad esencial, es una prueba palmaria de que aún no se ha llegado lo lejos que se debería.

Desde la intelectualidad heterosexual –y muchas veces homosexual masculina- se pretende debatir y explicar el hecho indiscutible de la diferencia de grado entre la visibilidad homosexual femenina y la masculina. Se aportan teorías socioculturales –eso tan cierto de que la presencia pública aún menor de la mujer en la sociedad generalista ecuentra idéntico reflejo en la sociedad LGTB- y otras antropológicas más atrevidas, como aquello de que la vivencia de las relaciones homosexuales entre mujeres es por definición más soterrada unas veces –machismo social- y más equívoca otras -más mujeres bisexuales que hombres, aún hay quien se entretiene con este tipo de estadísticas-.

La cuestión es que el mero hecho de debatirlo, el mero hecho de buscarle una explicación en los pantantosos terrenos de lo biológico o lo cultural, incluso de entrar en el debate metalingüístico de si ‘lesbiana’ es un término apropiado o no, es una forma más de machismo. O de no apostar por la igualdad real, que tanto da.

Da igual por qué. No importan las causas, ni siquiera lo evidente de la coyuntura actual. Está bien que el encuentro estatal de plataformas haya decidido un lema tan contundente, por más que a muchos les pueda parecer reiterativo o innecesario. Está bien que los focos de los media y de la opinión púbica regresen sobre las mujeres que componen el colectivo LGTB. Está bien que se vuelva a hablar de lesbianas, de lesbianas madres, de lesbianas hijas, de lesbianas que buscan trabajo, de lesbianas que se casan, de lesbianas en la palestra y de lesbianas en el armario. Del movimiento feminista hoy, del movimiento lésbico hoy. Ya es hora de que hablen las mujeres de lo complejo y lo trascendental de dicho movimiento en su dimensión social y en su dimensión íntima, y lo hagamos menos los hombres. No más ‘antoniosgala’ de la vida que se abanderan de la condición femenina.

Así que me alegro mucho del lema para el Orgullo 2008 y lo suscribo hasta hartarme. Y ya me callo, para ser consecuente. Es vuestro turno.

El hijo de Juliete

Algunas puntualizaciones respecto al voto en Chueca

h1 Tuesday, April 1st, 2008

Una carta en dosmanzanas

En primer lugar, vaya por delante mi felicitación a la FELGTB por, esta vez sí, hacer pública en el momento adecuado una noticia que todos intuíamos: que en las pasadas elecciones generales del 9 de Marzo el barrio conocido popularmente como “Chueca†ha otorgado su voto de forma mayoritaria a los partidos de izquierda.

Al hilo de esta noticia, me parece oportuno recordar que hace pocos meses tuvimos que ser mi buen amigo Nazareno y yo -dos humildes lectores de dos manzanas- los que, manejando datos de los que no dispusimos hasta que fueron accesibles públicamente a través de Internet, tuvimos que desmontar la manipulación que determinados sectores de la derecha habían lanzado, pocas horas después de cerrados los colegios electorales, atribuyendo al barrio de Chueca un supuesto apoyo electoral masivo a Esperanza Aguirre frente a la izquierda en las pasadas elecciones autonómicas. Ni los partidos de izquierda, que al igual que ellos disponían de esos datos desde el principio, ni la FELGTB, que quizá se los podía haber pedido, lo hizo en su momento…

Nos damos por satisfechos, pues. Nosotros mismos estábamos esperando a que los datos de estas últimas elecciones se hicieran oficiales y públicos, para poder elaborar nuestras propias conclusiones, y presentarlas en esta que ya consideramos la mejor página de información LGTB de España. Pero esta vez la FELGTB, para bien, se nos ha adelantado. Enhorabuena.

Simplemente quisiéramos hacer una puntualización de detalle que no altera significativamente la noticia final: la victoria, esta vez contundente, de la izquierda en Chueca. Hace meses, nosotros escogimos una serie de mesas electorales como representativas de Chueca, barrio que como explicamos en su momento carece de definición legal. Para ello seleccionamos las mesas que indudablemente y sin matices se pueden considerar Chueca: aquellas cuyos votantes están censados en su totalidad en el área comprendida entre Gran Vía (al sur), Barquillo (al oeste), Fuencarral (al este) y la difusa zona de copas popularmente conocida como “Alonso Martínez†(al norte). En total, dos menos que las que la FELGTB ha incluido ahora. Nosotros no incluíamos en nuestro conteo ni la mesa 118 (con todos sus electores censados al sur de la Gran Vía) ni la discutible mesa 82 (lindante ya con la Plaza de Santa Bárbara).

Como nos gusta defender nuestro criterio, que consideramos el más acertado (no podía ser de otra manera) hemos querido, utilizando los datos que la FELGTB proporciona, aplicar el cálculo a nuestra selección de mesas, aún a riesgo de que el resultado no nos guste: quizá la FELGTB ha tenido que incluir esas dos mesas más respecto a nuestro estudio porque le beneficia, como otros, de una forma mucho más salvaje, ya hicieron antes…

Pues no: resulta que, según esos datos, en las mesas que nosotros consideramos la “Chueca indiscutible†la izquierda ha ganado a la derecha por 13 puntos, no por 11 como ocurre en el área seleccionada por la FELGTB (2249 votos frente a 1933 del PP, de un total de votos emitidos de 4255). En esas mesas, el PSOE de Zapatero obtiene el 45’43% de los votos, la IU de Llamazares el 7’43% y el PP de Rajoy el 39’93% de los votos.

Bueno, pues eso. Simplemente quería hacer un par de puntualizaciones. No pretendo entrar ahora en discusiones sobre lo que este resultado electoral significa: lo dejo a la opinión de cada uno. Yo ya di la mía en su momento: no creo que en Chueca vivan significativamente más gays o lesbianas que en otras zonas de Madrid, pero sí creo que entre sus habitantes existe una mayor sensibilidad hacia nuestra realidad. Ello podría explicar, al menos en parte, el mayor apoyo a los partidos que han defendido a lo largo de los cuatro últimos años nuestra igualdad jurídica en comparación con otras zonas circundantes. Pero no deja de ser una opinión personal.

Y, por cierto, ya sabemos que algunos andan diciendo por ahí que la derrota del PP en Chueca es la derrota de Rajoy, no la de Esperanza Aguirre. Bueno, en eso tienen razón: al César lo que es del César. La derrota de Esperanza Aguirre, en realidad, ocurrió 48 horas después, en la reunión de Comité Nacional del PP…

¡Pobres esperancistas! Hace menos de un mes se imaginaban dueños y señores de su partido, y ahora la lideresa es una figura en declive, de la que hasta sus propios compañeros de partido reniegan… Pero esa es otra historia.

En cualquier caso, enhorabuena a al colectivo por despertar de lo que a muchos nos parecía un cierto letargo en lo que a políticas de comunicación se refiere. Falta hace, ahora que comprobamos como el frente homófobo recompone con rapidez sus estrategias después de la derrota electoral y resucita más venenoso que nunca.

Flick

Reflexiones un día después

h1 Monday, March 10th, 2008

elecciones 9M

Una carta en dosmanzanas

Se acabó… por ahora. Después de una jornada de infarto, en la que el segundo avance de de participación hacía temer lo peor, finalmente el PSOE de Zapatero ha vuelto a ganar las Elecciones Generales, con más votos y más escaños que en 2004.

Creo que a muchos todavía les falta perspectiva para apreciar lo importante que es lo que acaba de suceder. Como primera y más importante reflexión, todos los progresistas de España podemos respirar aliviados. Estas elecciones no eran unas elecciones más: se enfrentaban de forma virulenta dos modelos de sociedad, dos formas de entender el mundo. Además, la presión mediática y social que ha tenido que soportar Zapatero durante su primera legislatura no tiene parangón en los últimos veinticinco años. Que en esta coyuntura haya sido capaz de aguantar, incluso de mejorar sus resultados, dice mucho a favor de la sociedad española en su conjunto. Hemos superado un importante obstáculo.

Pero el resultado electoral ha puesto también de manifiesto datos inquietantes. Por primera vez en la historia de la moderna democracia española un partido que se ha presentado como abiertamente derechista ha estado a punto de ganar unas elecciones. Más del cuarenta por ciento del electorado que va a las urnas ha optado por una papeleta que defendía sin tapujos la discriminación jurídica de los ciudadanos homosexuales, que proponía políticas abiertamente xenófobas y que se identificaba orgullosamente con el nacionalismo español más rancio. No es una buena noticia. A partir de hoy, de la mano del Partido Popular (PP), homófobos recalcitrantes como Dimas Cuevas tienen un asiento en el Senado. Es un síntoma preocupante.

Otro mal dato es la bajada importante de Izquierda Unida (IU) y de otras formaciones de izquierda nacionalista. De los segundos poco puedo decir, salvo que creo que son en buena parte culpables de su propia debacle… Pero no deja de ser una opinión personal, emitida desde la distancia que me da vivir en Madrid. Sí me permito opinar con mayor libertad de IU, porque tengo grandes amigos entre sus votantes, y sé que estarán pasando un mal rato. En su favor puedo decir que nunca como ahora el voto útil de la izquierda ha sido verdaderamente útil. Al fin y al cabo, sólo poco más de tres puntos han separado a Zapatero de Rajoy. Una victoria relativamente ajustada, pero que al menos permite pensar que Zapatero podrá afrontar la próxima legislatura con una cierta estabilidad. Un resultado sólo ligeramente más bajo para Zapatero hubiera supuesto varios escaños más para el PP, varios menos para el PSOE y probablemente ninguno más para IU… La brutal labor de desgaste del Gobierno se hubiera intensificado y probablemente hubiéramos ido a elecciones en poco tiempo, en las que el PP hubiera arrasado. No, esta vez no ha sobrado ni un voto.

Y ni siquiera así las cosas van a ser fáciles. El PP ha afianzado su base electoral con un discurso de derecha populista que no va a abandonar, especialmente durante los próximos meses, en los que la desaceleración económica internacional va a seguir dando disgustos. Esto probablemente le lleve a una victoria histórica en las próximas Elecciones Europeas de 2009, en las que la izquierda tradicionalmente se abstiene, lo que incrementará la tensión política sobre Zapatero. Desde hoy mismo, tanto los medios conservadores como el siempre manipulador grupo PRISA, presionarán a Zapatero con la ya conocida cantinela de que recupere los supuestos “consensos perdidosâ€, de que “los españoles le reclaman moderaciónâ€, etc., etc. Ya sabemos todos lo que eso significa. “Menos asuntos que dividan a los españolesâ€. Mal asunto, especialmente para nosotros…

Zapatero ha ganado gracias a la movilización de la izquierda políticamente más consciente de lo que nos jugábamos en estas elecciones, que le ha permitido aguantar el tipo en buena parte de España en unas condiciones sumamente desfavorables. Eso, unido a su impresionante victoria en Cataluña (Gràcies, Catalunya) le permite volver a ser Presidente del Gobierno. No debería olvidarlo. Y no me refiero a los pactos (que pacte con aquel que considere más oportuno) sino a sus políticas reales, y singularmente en el ámbito LGBT. No sé si Pedro Zerolo, que ayer acompañaba a Zapatero en el balcón de Ferraz, ojea de vez en cuando Dos Manzanas… Pero lo imagino. Espero que sea capaz de transmitirle como muchos de nosotros nos hemos literalmente “desfondado†estos meses con el objetivo de evitar la victoria del PP, y cuales son nuestras inquietudes en este momento.

Me quedan muchas cosas en el tintero, pero tiempo habrá para más cartas…

Flick

A quienes boicotean, incluso como tribunales, Educación para la Ciudadanía

h1 Thursday, March 6th, 2008

Una carta en dosmanzanas

No es que quieran, en sí, “salvaguardar” a sus hij@s de la “terrible” asignatura que pretende inculcar los valores constitucionales de la igualdad, del respeto a la dignidad y los derechos de los demás, del libre desarrollo de la personalidad en base al conocimiento sin censura de la diversidad social y el pluralismo, no…

…lo que quieren es eliminar la asignatura y que nadie tenga derecho a aprender en la escuela esos valores. Lo ha dicho, en Albacete, la representante de la CONCAPA: quieren poner fin a la nueva asignatura.

Así, el único referente de enseñanza “ética” que existiría en España es el de una determinada visión de la religión católica, tal y como la quiere interpretar el sector más ultra que existe en este país, el que hoy día gobierna la jerarquía eclesial, que ya sabemos lo que dijo en una manifestación el 30 de diciembre pasado con respecto a l@s representantes políticos democráticamente elect@s.

No quieren que se reconozca ningún mínimo común denominador civil, constitucional, de ética compartida. Quieren que, frente a su muy particular fanatismo religioso, no haya nada; que parezca que están ellos, o la nada.

No hay manera de que se amolden a la democracia. No hay manera de que acaten que son una parte, pero no el todo. No hay manera de que dejen atrás el nacionalcatolicismo.

Pues, no, señores.

No se pueden admitir, ni dar por respetables, el sexismo ni la homofobia.

No se puede consentir no poner en marcha instrumentos educativos y culturales para erradicar, a medio y largo plazo, la violencia de género, cuya raíz última es cultural, en el sentido histórico del término.

Por muy padres o madres que sean, no tienen ningún derecho, ningún derecho, a marginar, a hacer sufrir, ni a hacer infelices a sus hijos e hijas, o a los hijos e hijas de otras personas, hijos e hijas que pueden ser, en algunos casos, lesbianas, gays, bisexuales o
transexuales.

No se puede tolerar, ni transigir, contra la falta de respeto a la dignidad y a los derechos de la ciudadanía.

No podemos, en pleno siglo XXI, consentir la ignorancia, ni la censura de la realidad social diversa y plural en la que vivimos.

Convivir no es ocultar, ni negar la realidad de las personas. Convivir no es ignorar las diferencias. Convivir no es atentar contra la
diversidad.

Defender el pluralismo no pasa por imponer ninguna censura, ni pasa por la imposibilidad del contraste o el debate de ideas o de visiones diferentes.

No sólo es democracia avanzada el debate entre candidat@s en periodo electoral, o un parlamentarismo vivo, sino también el propio debate reflexivo en las aulas, a partir, claro está, de la puesta de manifiesto y conocimiento de la realidad social.

Javier Víllora

Paco Vidarte

h1 Friday, February 29th, 2008

Una carta en dosmanzanas

Me resulta difícil escribir sobre Paco Vidarte. Lo último que escribí sobre él fue una reseña de su último libro, una virulenta requisitoria contra el mundo hetero y gay más acomodaticio titulado “Ética marica†y que os animo a incorporar hoy mismo a vuestras bibliotecas, sino lo tenéis ya como un testimonio imprescindible, más que como un testamento.

Mis primeros recuerdos de Paco son de los tiempos de la Radical Gai cuando él y otros más trataban de dar un soplo de aire fresco al algo anquilosado activismo gay y lesbiano de principios de los noventa en un Madrid que hoy ya no puedo reconocer, para bien y para mal. Paco fue sobre todo un filósofo, un discípulo aventajado de Derrida y la deconstrucción, y también un activista, no solo, pero, sobre todo, a través de las palabras. Sus dos primeros éxitos en las librerías son los ya clásicos “Homografías†y “Extravíos†que vinieron mano a mano con Ricardo Llamas y supusieron otro golpe certero a las corrientes más conversadoras del pensamiento gay lesbiano, donde siempre podíamos atisbar el amplio legado cultural y la tinta ácida de un hombre dispuesto a arremeter contra derechas e izquierdas, contra tradiciones y monumentos, en aras de construir un discurso en primera persona, siempre inventando a repensarnos.

Paco fue, junto con tantos otros, uno de los impulsores de la teoría y el activismo queer y, en sus cursos de la UNED, intentó hacerle un hueco en el panorama universitario español. Si lo logró o no esta por ver. El nunca lo tuvo claro, pienso yo. Su estilo era incómodo y algunas de sus sentencias inmisericordes pero no cabe duda de que hemos perdido a un pensador, a un joven que creía que lo lesbiano, lo marica, lo trans, lo mestizo no estaban reñidos ni con la política de base ni con la cultura o la filosofía de altura. No me considero discípulo de Paco y no le conocí más que en contadas ocasiones en las que me enseño bastantes cosas pero estoy seguro de que sí fui un fiel seguidor suyo y en ocasiones acompañante. Creo que los que han estado más cerca de él, en la construcción de su discurso, en los buenos y en los malos momentos, como Javi, Sejo o Beatriz pueden hablar mejor que yo sobre Paco Vidarte pero se que, hoy por hoy, sin haberle leído es muy posible que no piense del todo como pienso ni escriba como escribo. Su tinta está aquí y sigue haciendo agujeros de una sociedad heteropatriarcal que nos ha creado un vacío que ahora entre todas tenemos que llenar y un legado que no podemos olvidar.

Un abrazo.

Eduardo Nabal

A la niña de Rajoy se le pinchó el globito

h1 Tuesday, February 26th, 2008

Una carta en dosmanzanas

Porque la niña nació en España, pero había venido en la barriga negra de su madre, que llegó casi muerta en una patera. Porque nació en España, pero su madre sin papeles limpia escaleras por la mañana y pasa las noches en la Montera o en la Casa de Campo y es seropositiva. Porque nació en España, pero su madre recién llegada de Ecuador (donde dejó otros tres hijos) acaba de morir de un cáncer de mama sin haberse atrevido a acudir a un hospital. A sus padres además les han obligado a firmar un contrato por el que se comprometen a no cortarle el clítoris con una cuchilla ni a lapidarla hasta la muerte.

Porque la niña nació en España, pero fue adoptada por una pareja de lesbianas y el señor Rajoy no está de acuerdo con eso. O es hija biológica de una de las dos, pero el señor Rajoy quiere negarle la posibilidad de ser hija de la otra. O ni siquiera nació en España, pero el señor Rajoy prefiere que se pudra en algún orfanato del tercer mundo antes que aceptar que puede ser educada por una pareja de hombres.

Porque la niña nació en España, pero la niña es lesbiana y el señor Rajoy quiere ponerle un triángulo rosa desde el primer momento negándole la posibilidad de poder casarse si le da la gana con una mujer y poder tener hijos, biológicos o no. O la niña no es lesbiana, pero algún día tendrá algún hijo o hija que será homosexual y que no podrá casarse ni adoptar y tendrá que conformarse con ser un ciudadano de segunda.

La niña de Rajoy, vestida de raso y con zapatitos de charol, se pasea por esa España victoriosa, impasible el ademán, mientras la sombra de la gigantesca bandera rojigualda le impide ver el sol.

Elputojacktwist (José L. Serrano)

Sobre el PP y su estrategia política: algunas reflexiones

h1 Monday, February 11th, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

Desde hace casi cuatro años vengo escuchando de forma sistemática, por parte de amigos y compañeros, dos ideas que suelen aparecer entrelazadas: una, el discurso de la ‘terrible oposición’ que el Partido Popular (PP) está haciendo al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Una oposición, dicen, ‘negativa’, ‘basada en la crispación’, que le aleja de los ‘votantes templados de centro’ y que le pasará factura en las urnas… Otra, que el PP en general, y su presidente Mariano Rajoy en particular, utilizan la homofobia como un truco electoral para amarrar a sus votantes de la extrema derecha, pero que cuando lleguen al poder no se atreverán a tocar los derechos supuestamente consolidados de gays y lesbianas… Sería impensable, dicen, que Rajoy se presentara en sociedad como un dirigente tan retrógrado a a nivel europeo y mundial.

No soy politólogo, solo un ciudadano gay interesado en la política. Pero sí que me precio de valorar de forma bastante acertada la realidad social que me rodea, por encima de lo que los medios de comunicación de masas pretenden hacernos creer. Por eso, desde que hace un par de años comencé a intervenir en dos manzanas, he intentando combatir esas dos ideas instaladas en nuestro consciente colectivo, simplemente porque las creo profundamente equivocadas.

En primer lugar, en contra de lo que muchos opinan, yo considero que la estrategia de oposición del PP ha sido brillante. En condiciones normales, un partido que pierde las elecciones después de que quede en evidencia que su Gobierno ha sostenido una de las mayores mentiras de Estado de la historia democrática europea, hubiera quedado condenado a una larga travesía del desierto. Por eso desde el primer minuto después de confirmarse su derrota, Rajoy y sus colaboradores elaboraron una estrategia macabra, pero profundamente eficaz: impedir que en España se instalaran esas ‘condiciones normales’. Se decidió persistir en la mentira, generar artificiosamente un delirio compartido por millones de personas, negar de facto la legitimidad al nuevo Gobierno y mantener movilizadas a cientos de miles de personas fieles al partido. Una estrategia de oposición brutal, rotunda, sin resquicios, ejercida 365 días al año 24 horas al día, recurriendo a la demagogia más pueril, a exacerbar los más bajos instintos, a no dejar respiro al adversario ni en los asuntos más peregrinos. Basta ver la estrategia de intoxicación que, en esta misma página, sus simpatizantes ejercen a diario camuflados en el anonimato de múltiples y variados personajes.

Como resultado de esta estrategia, los votantes que el 14 de Marzo de 2004 entregaron su voto al PP se vieron reafirmados en su voluntad con una firmeza y convicción que los sociólogos tendrán que estudiar en el futuro… No importaba que hubieran apoyado a un PP que antes pactó con nacionalistas: pactar con nacionalistas era ahora lesa traición a España. No importaba que hubieran apoyado a un PP que antes negoció con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco: hacerlo ahora era doble lesa traición, a España y a las víctimas del terrorismo. No importaba que estuvieran divorciados, incluso hasta dos veces: el divorcio ‘express’ rompía la familia. No importaba que fueran ateos y tuvieran hijos, hermanos o amigos gays o lesbianas: aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo era provocar innecesariamente a la Iglesia… No, no importaba nada. Cualquier motivo era válido para reforzar su orgullo renacido. Diez millones de votos que han capeado el temporal, inasequibles al desaliento y que se disponen a constituir una auténtica marea azul el próximo 9 de Marzo.

Por lo que se refiere a los derechos de gays y lesbianas… Los que seguimos la actualidad LGTB a nivel internacional sabemos que la cuestión del matrimonio entre personas del mismo sexo es hoy día en uno de los principales caballos de batalla de la agenda neoconservadora mundial. Vaticano y evangélicos norteamericanos han convertido a gays y lesbianas en los nuevos judíos contra los que lanzar las iras de las ‘personas normales’. No voy a desgranar aquí todas y cada una de las batallas que están librando, para no hacer demasaido prolija esta carta. Pero sí me gustaría resaltar una idea: han conseguido victorias parciales en Estados Unidos, en Italia, en Polonia, en Letonia o en Rusia. Pero les falta una gran victoria, un hito que marque una inflexión de los derechos de gays y lesbianas a nivel mundial. ¿Y que mejor conquista que conseguir que uno de los cinco Estados soberanos que a día de hoy reconoce la estricta igualdad jurídica de gays y lesbianas dé marcha atrás? Por eso han puesto sus ojos en España, la gran deseada. Por eso Rajoy sí que va a a atreverse a derogar la ley que nos permite celebrar nuestros matrimonios y adoptar hijos. Porque de esa forma Rajoy se consagrará como líder destacado del movimiento neoconservador, y su partido, el PP, se convertirá en referente principal de la nueva derecha europea. Lo que Aznar soñó lo conseguirá su sucesor, y de un modo mucho más sencillo.

Es díficil hacer un pronóstico sobre lo que finalmente pasará el próximo 9 de Marzo. El PP ha hecho su trabajo, y lo ha hecho bien. Sin ir más lejos, acaba de lanzar una batería de propuestas xenófobas del agrado de todos sus votantes (y, para mi tristeza, de parte de los votantes más tradicionales de la izquierda…) Y las últimas encuestas reafirman el acierto de su estrategia. Sus votos están, en cualquier caso, bien amarrados. Todo depende de lo que hagamos los demás, de que votemos o nos abstengamos, y de cómo votemos. En 1996 y 2004, idéntico porcentaje de votos para la izquierda y la derecha, distribuidos de una forma ligeramente diferente, significó una victoria de Aznar (en el primer caso) y de Zapatero (en el segundo). En 2000, una abstención importante de la izquierda posibilitó una mayoría absoluta del PP, de terrible recuerdo…

Yo personalmente soy pesimista, pero me resisto a rendirme. Es díficil, pero podemos vencerles. En Junio de 2005 lo conseguimos, y conquistamos así, por primera vez en nuestra historia, la igualdad jurídica. No nos dejemos derrotar ahora sin luchar. Queda mucho por conseguir, sí: la igualdad social, la más difícil. Pero ahora toca esta batalla. Librémosla hasta el último minuto para poder seguir luchando el 10 de Marzo con energías renovadas.

Flick

Don Ildefonso Cáceres y su pene mental

h1 Sunday, February 10th, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

“Ante los argumentos de peso del paciente, el facultativo no dio opción a la esperanza: ¿Es imposible! La sanidad andaluza no consiente que se prescriba el indicado fármaco, a pesar de sus excelentes cualidades para desterrar el vicio. Nuestros políticos no permiten que con cargo al presupuesto de la Consejería de Sanidad se pague tal pastilla. Si usted es transexual -da igual que lo sea andaluz, catalán o gallego- y desea que le rebanen el miembro por hallarse descontento con la identidad sexual de la que Dios lo dotó, ninguna objeción hallará en los hospitales andaluces a que con cargo a los fondos públicos se subvencione el cambio de sexo, incluyendo tratamiento hormonal, psicológico y quirúrgico. Sin embargo, si desea una pastilla que le conduzca sin esfuerzos a dejar el tabaco, o la compra en la farmacia, o mejor hágase transexual.â€

Publicado en el periódico La Voz Digital.es por Ildefonso Cáceres el día 5 de febrero.

Ante estos comentarios que como acostumbran a difundir ciertos medios de comunicación en precampaña electoral para regocijo de sus autores y refocila de sus lectores, no nos queda sino discutir seriamente el contenido del insultante y soso artículo y llamar a la disculpa a tan bochornoso e ignorante escrito Ildefonso Cáceres, el dicho paladín de la justicia sanitaria derechona osa descubrirnos falazmente y mediante sofismas económicos “la autentica verdad†con una soez forma de abordar asuntos tan serios como el tabaquismo y la transexualidad, equiparándolos a un nivel similar en la escala de necesidades sanitarias para su tratamiento.

Despreciable Ildefonso, yo no elegí nacer mujer transexual, sin embargo si decidí de motu propio fumar cuando tenia aproximadamente 16 ó 17 años, no elegí ser transexual porque estaba destinada a serlo desde que mis progenitores me engendraron, capricho de la naturaleza, construcción social o bien las dos cosas. Desde bien jovencita en mi entorno se fumaba, para mí como para muchas otras mujeres en aquellos años fumar era un singo más que evidente de masculinidad y poder, de dominación, de macho poderoso, cómo no íbamos a querer fumar, si era escalar falsamente niveles en la sociedad, si esa sociedad de antaño donde todo se medía por a vara del heteropatriarcado, donde las mujeres ocupábamos asientos de segunda fila, le recuerdo el legado que los hombres como usted nos han dejado en lo relativo al insano vicio de fumar, pero si le soy sincera creo que mejores réditos le han proporcionado también a otros señores como usted la transexualidad, le cito algunos, mujeres discriminadas por la intolerancia, mujeres abatidas y sin recursos, mujeres solas y sin futuro, seres humanos que para poder vivir nos han dejado sólo un camino, el trabajo sexual, ese es su rédito, el que muchos de ustedes puedan hipócritamente disfrutar de nuestros favores carnales a espaldas de sus esposas, del cura, de sus “sociedad de bien†a cambio de unos necesarios y vitales euros.

Es obligado recordarle que el tabaquismo no está aún considerado como enfermedad, aunque a nivel sanitario se le trate en esa lid, sin embargo el transexualismo, la disforia de género, la intersexualidad o el trastorno de la mal llamada identidad sexual si son consideradas enfermedad según el DSM IV y el CIE 10 desde hace años, por lo que es deber de las autoridades médicas y legislativas tratarlas como tal. Si las personas que fumamos no hemos sabido reivindicar el derecho a que se nos asista gratuitamente en el tratamiento para combatir el tabaquismo, es una desgracia.

No se mofe usted tan alegremente de las vicisitudes por las que pasamos las transexuales, porque no se trata de una castración como retrata malnacidamente desde su escrito. Rebanar si, pero su falsa y asquerosa moral señor Ildefonso, y por que no de paso su pene seguramente tan sucio como su alma, y una trepanación que no le ha de venir nada mal ni a usted ni a su entorno, que le tiene que soportar en un discurso maleducado y trasnochado, grosero e inhumano, y como no dogmatizado por la más apestosas de las derechas.

Haizea Caballero Ruiz

El concepto de familia en la democracia avanzada

h1 Friday, February 8th, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

Se puede afirmar que son familia quienes mantienen, entre sí, lazos de parentesco, mediante vínculos de afinidad, consanguíneos o de filiación. Se trata de unos vínculos intensos, determinantes de nuestras vidas. La institución de la familia arraiga hondamente en nuestro ser, pues, culturalmente, se nos impele a fundar una en nuestra vida adulta, a la vez que nos servimos de las funciones vitales que cumplen, tanto la familia de origen como la de destino, en las diversas etapas que vivimos. Las familias estructuran la organización socio-económica, de tal manera que interesa al Estado asignarles un orden legal y se produce, así, un reconocimiento público. La institución familiar marca las pautas sociales, la normatividad, al tiempo que determina el estatus de sus integrantes.

Como la institución de la familia sigue siendo soporte básico de las sociedades, o, si se quiere enfocar de otra manera, para seguir siéndolo, ha tenido que adecuarse a la práctica de la democracia con sufragio universal, donde priman las libertades individuales y el afán formalmente igualitarista. La libertad en la elección de la persona con quien contraer matrimonio es un logro que no se remonta demasiado tiempo atrás, como tampoco la regulación civil del mismo. Se quiera ejercitar o no, hoy día también cabe la libertad, intransferible, para rectificar en esa elección, o para mantener separados los bienes, como también cabe la libre planificación de la procreación. A su vez, la primacía del valor de la igualdad conlleva que la mujer no sea subordinada al hombre y que la filiación no consanguínea, o no doblemente consanguínea, no suponga merma alguna en la protección ni en la consideración legal de ningún descendiente.

Hoy, como ayer, existe un estar dentro y un estar fuera, o en la periferia, del sistema. Si la familia es valiosa, si es central, si ha de ser una institución integradora, comoquiera que hoy está decreciendo la negación y la represión contra las personas homosexuales, comoquiera que la libertad y la igualdad van a más, es lógico que, en pos de la remoción de obstáculos a la felicidad de toda la ciudadanía, la unión legal matrimonial sea una opción accesible universalmente, no se ignore el parentesco, por afinidad, entre gays o entre lesbianas y no se restrinjan las posibilidades de filiación en función de la orientación sexual. La inclusión refuerza a la familia; no es casualidad que los lazos de parentesco sean tan intensos.

Javier Víllora

Mi vida en Heterolandia: literatura gay

h1 Monday, February 4th, 2008

La columna de dosmanzanas.comEn la presentación del IX Premio Odisea, el escritor Javier Giner, que daba paso al ganador de este año, afirmó estar harto de que la literatura gay sólo se basara en sexo, drogas y maltratos psicológicos. Es sólo una de las formas de ver una cuestión que, me temo, carece de solución. Definiciones de literatura gay hay miles, siempre discordantes.

En Historia de la Literatura Gay, el único manual que se puede considerar serio en este tipo de cuestiones, su autor Gregory Woods dice que la literatura gay empieza “con los autores abiertamente homosexuales que escriben de modo explicito sobre la experiencia de serloâ€, pero que también incluye “todo material literario que tenga algo que decir de temas que hoy creemos que pertenecen a la cuestión de los géneros y al amplio espectro de la experiencia sexualâ€. Desde este punto de vista la definición se amplia casi hasta el infinito.

Dicho discurso es aceptable si cuando se habla de literatura gay se utiliza, como dice Eduardo Mendicutti, “una definición culturalâ€. Pero, en general, el término se utiliza de forma despectiva. Así escritores consagrados (y gays) son incluidos en la categoría genérica (Capote, Isherwood, White, Genet). Deducimos que porque como le gusta decir a Luis Antonio de Villena, prima la calidad literaria al tema gay. El resto de los autores queda relegado a la categoría gay, con ciertas connotaciones negativas y marginales. Al mismo nivel que la literatura romántica, la literatura erótica y, en menor medida, la literatura de genero en bloque. Como si estas no fueran literatura (en mayúsculas).

Ese menosprecio, que a veces es también interno, tiene, en cierta manera, sus razones. Hay cierta literatura (gay y no gay; de cualquier genero) a la que el termino literatura le queda grande. Y aquí habría que reseñar el eterno enfrentamiento de literatura como negocio versus literatura como cultura.

La posición de los escritores ante “lo gay†es importante para su normalización. Muchos escritores gays intentan alejarse de esa etiqueta y de su connotación negativa para protegerse de los prejuicios, escribiendo historias (con personajes) heterosexuales. Aunque, por otro lado, y como cuenta David Leavitt, la literatura (con personaje) gay está empezando a interesar a sus alumnos heterosexuales, que los incluyen de la misma forma en sus historias.

Dicen que las etiquetas limitan, empequeñecen. La etiqueta “literatura gayâ€, en particular, suele reducir la cuestión a sexo, drogas y maltratos psicológicos, sin tomar en cuenta otro tipo de realidades.

Fuera queda la eterna discusión del lugar en el que quedan las lesbianas, los transexuales y los bisexuales, y su propia literatura. Buscar referentes positivos con los que puedan sentirse identificados se complica hasta el infinito. Encontrar escritoras o novelas lesbianas de calidad resulta complicado, aunque posible, pero, ¿qué ocurre con la literatura bisexual o transexual?

Iñaki Echarte Vidarte.

Nos quieren arrastrar a las afueras de la Constitución Española

h1 Thursday, January 31st, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

Existe un sector confesional de la sociedad, ultraconservador, muy activo y organizado como supuesta sociedad civil a través de una cantidad muy ramificada, pero interconectada, de asociaciones propagandistas, que está desarrollando una campaña continua de tergiversación de los valores y principios constitucionales.

Su táctica consiste en no proclamar demasiado claramente su inspiración religiosamente integrista, en no citar directamente –como fuentes de legitimación legal, para su aplicación literal hoy- pasajes bíblicos escritos hace más de dos mil años. No. De hecho, no se atreven a proponer a las claras cuáles quieren que sean los mandamientos precisos de pensamiento y conducta que quieren que toda la población obedezcamos en 2007.

Por el contrario, se vuelcan en citar una y otra vez a una Constitución española que en este país nos dimos, civilmente, hace tan solo tres décadas. El problema es que la nombran en vano, aluden a ella con el fin de retorcer su espíritu. Llaman convivencia a la negación y censura de las realidades personales y familiares que quieren reprimir. Denominan pensamiento único a la puesta de manifiesto del pluralismo religioso e ideológico y de la diversidad social y cultural. Consideran derecho superior de los padres al hecho de inculcar en sus hijos los prejuicios homofóbicos y sexistas.

En definitiva, su estrategia es clara: a través de un discurso defensivo, que parece querer marcar unas fronteras que les permitieran apartarse del conjunto de la sociedad democrática, lo que pretenden conseguir es arrastrar a quienes quieren, simplemente, convivir sanamente, a posiciones extra-constitucionales.

Javier Víllora

Antifísicos y pseudolaicos

h1 Wednesday, January 30th, 2008

entendámonosEmmanuelle B., de 45 años, ciudadana francesa, maestra de escuela, lesbiana, ha recibido hace unos días el amparo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, organismo del Consejo de Europa con sede en la ciudad alsaciana de Estrasburgo, en su solicitud de adopción. La administración francesa le había estado denegando dicha petición desde 1998, con el argumento de una supuesta “ausencia de referentes de identificación†para el futuro hijo o hija; en otras palabras, lo que se alegaba era que en el hogar de Emmanuelle –que convive desde hace casi dos décadas con otra mujer, de profesión psicóloga, cuyo nombre no se ha difundido– no había un hombre ni, por lo tanto, nadie que desempeñara el rol de ‘padre’. El Tribunal Europeo (rectificando una decisión anterior, del año 2002, del mismo organismo en un caso similar) ha sentenciado que, dado que la ley francesa permite adoptar a las personas solteras, y en consecuencia no exige a quien solicite la adopción tener pareja de diferente sexo, usar el argumento de la “ausencia de referentes de identificación†para excluir específicamente a las personas de orientación homosexual de la posibilidad de adoptar supone dar a éstas últimas “un trato diferencial†injusto. De modo que el Tribunal Europeo ha hallado a Francia culpable de discriminación en el caso de Emmanuelle B., lo que no sólo es un magnífico resultado para la demandante, sino que constituye una importante victoria para los derechos de las lesbianas y los gais en todo el ámbito europeo.

Recuerdo haber leído siendo muy joven, en la introducción a una guía de viaje por España publicada originalmente en Francia (y en francés) a mediados o finales de la década de 1970, que la Ibérica, más que una península (‘presqu’île’, literalmente “casi islaâ€) podía decirse que era una “más que isla†(‘plus-qu’île’) por su gran atraso respecto al continente europeo. Hoy, en cambio, es Francia la que, al menos en materia de derechos LGTB, se ha quedado claramente por detrás de sus vecinos de la Unión Europea, a excepción del pequeño Luxemburgo y de esa Italia lastrada por el enorme peso que en ella siguen teniendo la Iglesia católica y el Vaticano. Mientras tanto, otros dos países vecinos de Francia y sometidos hasta hace poco a una fuerte influencia de esa misma iglesia, Bélgica y España, están hoy en la vanguardia europea y mundial en cuanto al reconocimiento legal que para sus derechos han logrado allí (es decir, aquí) los gais y las lesbianas. Lo que puede cambiar el mundo en 30 años…

¿Es posible entender estos cambios? ¿No es Francia el país que a finales del siglo XVIII aprobó la ‘Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano’ y fue el primero en despenalizar el sexo entre hombres? ¿El mismo que en mayo de 1968 marcó para Europa la hora de la liberación sexual? ¿No es la República Francesa aún hoy considerada como la campeona de la laicidad? ¿Cómo es posible, entonces, que Francia no se sitúe hoy también en la vanguardia de los avances LGTB; más aún, que se haya quedado en lo que, en el ámbito europeo occidental, es el grupo de cola?

Es obvio que para dar cumplida respuesta a esta última pregunta habría que realizar un análisis en profundidad tanto de la sociedad francesa como de la de los países vecinos, incluyendo la evolución de todas ellas a lo largo de décadas o incluso de siglos; y más obvio todavía resulta que ello excedería con mucho las posibilidades de esta columna, o incluso de una serie de columnas. Además, dada la extrema complejidad de las sociedades humanas, podemos anticipar que las conclusiones de dicho estudio apuntarían a un entramado de factores cuyas interacciones sería difícil desentrañar, de manera que no podría alcanzarse en ningún caso una respuesta clara y simple. Yo no pretendo, ni mucho menos, tener dicha respuesta. Pero sí me gustaría señalar lo que sospecho que puede ser uno de los factores de esa hipotética maraña de causas: me refiero al fenómeno que podríamos denominar ‘laicización superficial del discurso cristiano’; o quizá sería más adecuado hablar de ‘pseudolaicización’.

El filósofo francés Michel Onfray explica (en su ‘Traité d’athéologie’, publicado también en castellano por Anagrama como ‘Tratado de ateología’) que “la laicización de la moral judeocristiana corresponde muy a menudo a la reescritura inmanente de un discurso trascendente.†Es decir, en la época contemporánea se reescribe en términos supuestamente laicos, o no obviamente religiosos, los mismos contenidos heredados de siglos de dominio de la Iglesia sobre la sociedad: “conservación del fondo, cambio de la formaâ€. “Con un lenguaje racional [o pretendidamente tal] (…), la quintaesencia de la ética judeocristiana persisteâ€â€¦ y logra verse reflejada incluso en “los manuales de moral de las escuelas republicanasâ€, a los cuales poco puede objetar “el cura de la poblaciónâ€.

Un ejemplo curioso y bastante temprano de reescritura pseudolaica del discurso religioso tradicional sobre la homosexualidad nos lo ofrece Fançois Carlier, que fue jefe de la brigada de costumbres de la Prefectura de Policía de París entre 1850 y 1870, y en 1887 publicó un texto en el que recogía sus observaciones sobre el submundo homosexual parisiense: una realidad que Carlier presenta, escribe Dominique Fernandez (en ‘Le Rapt de Ganymède’; en castellano ‘El rapto de Ganímedes’, Tecnos), a través de “una espesa capa de estupidez y de prejuicios†de la que no debemos extrañarnos, puesto que para Fernandez “el juicio del Segundo Imperio y de la joven Tercera República (…) sobre la homosexualidad no podía ser otro que ese menosprecio idiotaâ€. El caso es que, para referirse a las relaciones homosexuales, Carlier no usa este término, ‘homosexuales’, que en aquel tiempo era aún bastante nuevo –se había acuñado en 1869– y se hallaba poco extendido, sino el de “antiphysiquesâ€: “antifísicasâ€. Basta acudir a un diccionario etimológico para descubrir que bajo este poco usado neologismo de raíces griegas se esconde en realidad la viejísima y muy común idea, inoculada durante siglos en la sociedad occidental por el discurso cristiano, según la cual la homosexualidad es algo ‘contra natura’. ‘Anti’: contra; ‘físico’, de ‘physikós’: natural. Es decir, que en lugar de revisar, a la luz del pensamiento crítico racional, los polvorientos prejuicios medievales, el funcionario de policía se limita a darles una apariencia más ‘presentable’ en el contexto de la república burguesa de finales del siglo XIX, por medio de procedimientos tan simples como expresarlos ‘en griego’ en vez de ‘en latín’. Conservación del fondo, cambio –decididamente epidérmico– de la forma.

Aunque con mayor sutileza que en el caso del tosco Carlier, esta misma actitud suya se reproducirá durante décadas en el discurso médico o psicológico dominante, que no parará de acumular condenas morales implícitas (o explícitas) de la homosexualidad y pospondrá hasta las últimas décadas del siglo XX la imprescindible crítica racional, hasta las últimas consecuencias, de los prejuicios –heredados de la sociedad tradicional– en que dichas condenas hallaban fundamento. Como señala Dominique Fernandez, “Los médicos, sucesores de los curas y los policías, dictaban sobre la condición homosexual sentencias que, por el hecho de emanar de una autoridad en apariencia ‘científica’, encontraban mayor audienciaâ€. Hay que admitir, pues, que la “laicización superficial†o “pseudolaicización†no es, al menos por lo que respecta a la homosexualidad, un fenómeno exclusivo de la sociedad francesa.

Lo que ocurre es que en Francia el ocaso del dominio de la religión y la Iglesia sobre la sociedad empezó bastante antes que en otros países: en la misma época de la Revolución Francesa, que no sólo aspiró a lograr la total descristianización del país, sino que la puso en marcha, de manera tremendamente expeditiva. Luego vendría la restauración parcial del Antiguo Régimen, pero ciertas cosas ya no tenían vuelta atrás. Ahora bien: esta mayor antigüedad del proceso de secularización en Francia con respecto a sus vecinos también supuso que las clases dominantes tuvieran allí más tiempo para llevar a cabo la reescritura pseudolaica de la moral tradicional, con lo cual amortiguaban el impacto del proceso secularizador: así, Michel Onfray observa que “el cura y el maestro de la Tercera República combaten el uno contra el otro, pero en el fondo ambos militan por un mundo semejante en lo esencial.†Un mundo en el cual, ni que decir tiene, no hay lugar para ‘sodomitas’ o ‘antifísicos’… Por una interesante paradoja, resulta en cambio que en un país como España, donde el poder de los curas apenas ha encontrado oposición institucional alguna en toda su historia, cuando por fin en las últimas décadas ha llegado la oleada secularizadora, ésta ha sido tan potente que ha arrastrado consigo gran parte de los prejuicios, incluyendo muchos de los homofóbicos, que la Iglesia y la ‘gente de orden’ habían logrado mantener incólumes hasta entonces… y ha dejado tras de sí un amplio espacio para la libertad. Un espacio mayor en todo caso, por lo que podemos ver en el terreno de los derechos LGTB, del que existe aún en otros países de nuestro entorno.

(No cantemos victoria todavía, sin embargo: una nueva oleada, esta vez de signo neoclerical, amenaza con barrer nuestro país… La ‘España martillo de herejes’ vive aún, me temo, y prepara su retorno.)

Otras columnas de “Entendámonos” aquí.

Nemo

¿Quién nos conoce de verdad?

h1 Sunday, January 20th, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

La realidad transexual es un hecho constatado y estudiado desde hace décadas por diferentes corrientes del pensamiento y la ciencia medica, incluso existen más que claras referencias históricas a lo largo de los tiempos que hacen mención a la transexualidad, léase “Transexualidad. Aspectos Históricos y Conceptuales†de Cristóbal Gastó Ferrer. Grandes estudiosos de la medicina como Harry Benjamin con sus teorías y estudios sobre la disforia de género, Zhou, Antonio Becerra, Gooren, Vicent Bataller, pensadores como Foucault, Derrida, Althusser, Cristina Garaizabal, Buttler y un largo etcétera avalan la realidad transexual como una cuestión meramente de género, ni tan siquiera como una psicopatología congénita, solamente en los casos de intersexualidad y en algunas transexualidades como una diferenciación genética y en otros como la construcción sociocultural de dicho género.

Debemos entonces diferenciar claramente la identidad de género de la orientación sexual en el individuo transgénero, de ahí que repensemos la corrientes sociales en la que encauzaremos nuestra causa, ésta no está ligada necesariamente a los movimientos de gays y lesbianas, nuestra lucha y reconocimiento debe de venir de movimientos independientes que realmente aboguen por los derechos y verdaderas necesidades de las personas que conforman nuestro colectivo, nuestro trabajo no debe ir de la mano de asociaciones GL, que absorben nuestros recursos en forma de subvenciones para tratar un tema que prácticamente desconocen porque no lo viven en sus carnes. ¿Qué hace un Sr. Gay defendiendo los derechos que no son propios? (por muy solidario que éste sea), acaso muchas de las asociaciones GLTB sólo nos representan, aislándonos como si de sectarias o de un gheto se tratara, sólo lo hacen en pos de colgar otra letra más en sus iniciales como asociación, la dichosa “T†y pedir las subvenciones para la asistencia preventiva en salud, yo lo único que he visto en muchas de ellas es el reparto indiscriminado de preservativos, y de unos talleres de salud sexual a los que no asisten (y aplaudo dicha asistencia) mas que gays y lesbianas.

¿Donde está la verdadera lucha transexual?. Está en las asociaciones que se dedican exclusivamente a ella, con mucho más esfuerzo y tesón que las grandes nacionales del asociacionismo GLtB, debemos aunar esfuerzos las personas, grupos y activistas trans, para dar de una vez por todas el impulso que necesitamos para normalizar nuestra existencia, una asistencia sanitaria justa, sin discriminación por motivo de territorio, un seguimiento psicológico no por padecer una “enfermedadâ€, si no por el desgaste que nuestra voluntad va tomando en esta lucha personal diaria, y una definitiva reasignación genital para todas las personas transexuales e intersexuales que lo deseen. Basta ya de manipulaciones partidistas, de discriminación en si misma desde los que dicen defendernos, basta de estigmas internos, basta ya de tanta hipocresía.

Debemos unirnos, luchar junt@s por los que son nuestros derechos y cumplir con nuestras obligaciones, que no nos usen más para su propio beneficio. Levantemos la voz bien alta y clara las personas que sabemos lo que es pasar por un proceso tan excluyente y traumático como el que nosotr@s pasamos.

Haizea Caballero Ruiz

Brigadas de la muerte divina

h1 Thursday, January 17th, 2008

Una carta para dosmanzanas.com

Ya es lo que nos faltaba por escuchar y ver, brigadas jóvenes en contra de la “inmoralidad†de las parejas homosexuales y el uso del preservativo, el Obispo de Cartagena Manuel Roberto Burgos ha promovido una fascínate idea, la de sacar a sus acólitos catequistas a las calles en formación de brigada, que no de batallón ni de compañía, cual orden promilitar del pasado se tratara.

Como comenta el Sr. Obispo sabe que la gente se reirán de ellos pero que deben hacer caso de las burlas ya que el trabajo que se les ha encomendado desde las alturas es el de coartar y vejar de nuevo desde las mas rancias y purpúreas filas eclesiásticas a las personas que optan por otra opción sexual, por la diversidad familiar tan rica que la vida nos ofrece.

Si que deben ser fuertes y poco espabilados estos brigadas santas que en vez de ponerse la coraza y preparare para nueva colonización católica debieran de llorar amargamente por promulgar el desuso del preservativo, gracias a consejos como este se consigue que la población no homosexual siga creciendo en número de victimas de VIH y otras ITS, que se desproteja a la Mujer contra el embarazo no deseado, que se fomente el vicio y la perversión que ellos dicen querer erradicar, de una forma totalmente catastrófica a efectos sanitarios, ¿que se piensa este bendecido Sr. qué por no usar preservativo se practicará menos sexo?.

Tampoco se amedrenta en el asunto de la adopciones monoparentales, que si, que ya sabemos que Uds. Sres. Ministros de dios recogen cantidades ingentes de niños que están por el mundo dando vueltas en busca de un hogar, que tienen firmados convenios con China y Rusia para que les hagan envíos masivos de niños que necesitan no morir de soledad, dejen que adopte quien la legislación española lo permita, que eso si hace camino bonito, y no condenar todo sistemáticamente desde la mas vetusta y amarga de las experiencias históricas que aun recordamos.

Pues ande Sr. Manuel Roberto Burgos, disfrace a su chicos de payasitos o lo mismo me da de monaguillos y a la calle, ah se me olvidaba, que se den una vueltita si es que se atreven, por la calle Montera en Madrid, por los Lebreros en Sevilla, por las Cortes en Bilbao, o por cualquier otro barrio donde reejerce el trabajo sexual en cualquier ciudad española.

Ãnimo monaguillos trasnochados, que os hará falta.

Haizea Caballero Ruiz.

Yo soy de centro

h1 Sunday, January 13th, 2008

Una carta en dosmanzanas.com

A mí no me interesa la política. Al fin y al cabo, todos los políticos son iguales, oye, tanto los de un lado como los del otro… Yo no soy de izquierdas ni de derechas. En todo caso, si soy de algo, soy de centro.

¿Qué por qué soy de centro? Pues mira, todos los políticos benefician a los suyos. Los de derechas, cuando mandaban, pues beneficiaban a los constructores. ¿Y ahora los de izquierdas? Pues benefician a los maricones (perdón, a los gays, como hay que llamarlos ahora… Yo es que ya me muerdo la lengua para no decir maricones, porque oye, con tanta corrección política que nos ha traído el ZP éste uno ya no va a poder hablar). Pues ni una cosa ni otra, oye. Y hombre, una cosa hay que reconocerle al PP: al menos al beneficiar a los del ladrillo creaban riqueza. Mi piso, por ejemplo: triplicó su valor, no como ahora con los sociatas, que los pisos bajan de precio. ¿Y qué riqueza crean los homosexuales? Ninguna: lo mismo te digo una cosa como te digo la otra.

¿Más motivos para ser de centro? Hombre, los de derechas se pasan un poco con la bandera de España, el himno, el día de la Raza… ¿Ah, ya no se llama día de la Raza? Joder, este ZP lo cambia todo… Pero mira a los sociatas, ahí empeñados en reivindicar la República, con toda esta historia de la memoria histórica… Y a estas alturas, ¿qué más da Franco o la República? Total, Franco no fue tan malo… Oye, trajo orden a España, y tuvo a raya a los vascos y los catalanes, mira, eso sí que lo tuvo Franco. Y además, vale que el PP se pasa un poco con la bandera… pero también es verdad que los españoles queremos muy poco a nuestra bandera. ¡En eso me dan una envidia los americanos, que por encima de si son de un lado o del otro adoran a su bandera! Aquí, por ejemplo, mira el carnaval este que montan los maricones, perdón los gays, todos los años… Muchas banderas de colorines, pero ni una puta bandera de España. En cambio, mira cuando se manifiesta la gente del PP, con sus banderas españolas por todas partes… Eso sí que se lo reconozco, y eso que soy de centro. Lo mismo te digo una cosa como te digo la otra.

Otra cosa, ya que hablamos de los gays. Una cosa es que se acuesten con quien quieran y que puedan comprarse un piso a medias, y otra que quieran tener los mismos derechos que las personas normales. En eso también soy de centro: ni lo de los Irán o Arabia Saudí, donde los asesinan, pero oye, tampoco este despiporre de aquí que nos ha traído ZP. Lo mismo te digo una cosa como te digo la otra.

Y es que claro, el ZP y sus amiguetes, el Carod ese, por no hablar de los de la ETA, se han pasado un poco. Yo soy de centro, pero tengo que reconocer que Rajoy me inspira más confianza. Oye que como político no vale un duro, es una mierda ya lo sé… Si hasta un amigo mío del PP lo dice, que qué pena que no esté ahí alguien con cojones, como Esperanza Aguirre. Pero como yo le digo, no hombre no, Rajoy es buena gente, un hombre de centro. Mira, si hasta va a llevar al alcalde en sus listas, y más de centro que el alcalde no hay nadie, lo mismo te digo una cosa como te digo la otra.

Y es que yo soy de centro, no sé si te lo he dicho ya. Porque todos los políticos son iguales, todos van a robar. Mira al Guerra, y al Vera, y al Corcuera…. Oye, por lo menos en el PP los que roban crean riqueza, lo mismo te digo una cosa como te digo la otra. Mira al alcalde ese de Totana, lo que lo quiere la gente, de tantos puestos de trabajo que ha creado. Y otra cosa te digo, mucho meterse con la corrupción inmobiliaria en Valencia y Murcia, pero mira lo precioso que está todo. Benidorm, por ejemplo, superlimpio, y Terra Mítica, un parque precioso en un terreno en el que total, había un desierto… Qué diferencia con los sociatas… Mira el Zerolo ese, ocupando un cargo y cobrando un sueldo por no hacer ná… Bueno sí, por ser maricón (perdón, gay). Yo, porque soy de centro, pero me enervan estas cosas, lo mismo te digo una cosa como te digo la otra.

Y otra cosa, ya que hablamos otra vez de los maricones… ¡Qué resulta que ahora pueden adoptar niños! ¿A ti te parece bien eso? ¡Vamos, vamos, lo nunca visto! Una cosa es una cosa, que se acuesten con quien quieran y mira, si se quieren dejar el piso en herencia que se lo dejen, pero de ahí a dejarles tener niños… Antes se los dejo yo a los curas, que esos sí que les meten mano a los niños de vez en cuando, vale, pero también les dan unos valores, y una formación moral. Porque estamos perdiendo los valores… Tanto rojerío y tanto ZP y tanto lobby gay, lo que nos está trayendo.

¿Te he dicho que yo soy de centro? Si es que todos son iguales, oye, los de un lado como los del otro…

Un votante centrista

Por qué lo llaman matrimonio cuando quieren decir matrimonio

h1 Monday, January 7th, 2008

Una carta en dosmanzanas

Una pequeña guía para que nos aclaremos cuando dicen que si, pero sin que se llame matrimonio …Sólo válida hasta que el TC de su dictamen definitivo

1.- El matrimonio es un derecho en el ordenamiento jurídico español, recogido a través del artículo 32 de la CE “1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.2. La ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos.

2.- Fijémonos. Dice que el el hombre y la mujer no el hombre con la mujer. Aunque es evidente que aunque en la mente del legislador estaba la institución del matrimonio tal y como la habíamos conocido hasta ahora, esa asunción no se refleja en el texto constitucional, . La redacción del texto establece una sola cosa en su primer párrafo: que hombre y mujer cualesquiera que sean las combinaciones acceden en plena igualdad al matrimonio, igualdad de derechos

3.- Esa igualdad de derechos es entre si y frente a terceros, como individuos y como matrimonio. Eso si está implicito en el texto constitucional, porque igualdad de derechos se entiende como todos los derechos que emanan de la figura matrimonial

4.- Por lo tanto, Con una nueva denominación, es una institución regulada por el Estado, creada ex novo pero puede o no puede tener los mismos derechos que el matrimonio. Eso estaría al arbitrio del legislador, ya que entra plenamente dentro de su capacidad. Aparte del engorro de determinar en que es igual y en que no es igual al matrimonio que luego llega cualquier juececillo rojo y te establece una identidad donde tu no querías, y venga, vuelta a empezar…

5.- Por lo tanto, cualquiera que nos venda esta figura matrimonial igual que el matrimonio pero no llamada matrimonio tendrá, primero, ha de realizar una reforma constitucional donde distintas formas de unión no denominadas matrimonio (reservada al heterosexual) estuvieran equiparadas en derechos. Y eso si que es un engorro

Así que para este lío, cruzemos los dedos y mejor dejarlo como está. Matrimonio, tal cual así, para todos.

Nota final 1: El Artículo 10 .2 “2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España.†podría servir para declarar inconstitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sólo falta encontrar un acuerdo internacional sobre esta materia que tenga la suficiente fuerza y que España haya ratificado. Aunque no se yo si alguna directiva comunitaria podría oponerse en contra de ese acuerdo …

Nota final 2: La lectura del artículo 32 permite además, incorporar en un futuro, si fuera necesario, la poliandria y la poligamia, regulándola de manera legal a través del Código Civil, con el avance de que la igualdad legal entre conyuges (mas de dos) está asegurada porConstitución. ¿Que no?. Vuélvelo a leer.

Nota final 3: Gracias, zarevitz por las correciones hechas en los comentarios

Odysseus the Ithacan