"Si se suman dos manzanas, pues dan dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta" - Ana Botella

De loros, ardillas, amores y tragedias – 5ª parte

Las fábulas del loro y la ardilla

Parte V: Tragedia
La Lora Metiche comenzó a agredir con insultos a los manifestantes, tratando de robarle protagonismo incluso a la Reina. Y como los demás animales (siempre exceptuando a las hienas, las gaviotas y el avestruz) no se callaban y seguían protestando, la Lora Metiche comenzó a atacarl@s con sus plumas envenenadas, arrojándolas contra todo y tod@s. En uno de esos disparos imprudentes, una de las plumas hirió de muerte a la Reina y al Rey (que en esta historia no corta ni pincha). El pobre lorito desplumado, su hijo, salió del armario rápidamente para socorrer a su madre, pero ya era demasiado tarde. La Reina ha muerto. El pobre loro, ahora huérfano, se arroja furioso contra la Lora Metiche y descarga sobre ella la furia por tantos años de encierro y represión; la cabeza de la maldita lora, ya arrancada de su venenoso cuerpo ahora es sostenida en lo alto por el hijo de la fallecida reina.

Abrumado por la decisión de los sabios de permitir que el Amor Verdadero cobije a tod@s por igual, el avestruz esconde su cabeza en un hueco de la tierra. Cuando le piden que acepte a tod@s por igual y no trate de separar a los que se aman, el avestruz repite siempre lo mismo. “Todos saben lo que pienso”. Y ahora no pensaba sacar la cabeza del hoyo para no ver la alegría a su alrededor. Aprovechando la vulnerabilidad del avestruz, las hienas y los chacales se abalanzaron sobre él, comiéndoselo vivo sin que los demás, enfrascados en su lucha contra la lora malidta, lo notara. Cuando finalemente se dieron cuenta, solamente quedaba la cabeza (protegida dentro del hueco), las patas y una pequeña parte del cuerpo cubierta de sangre. Entonces tod@s cargaron contra las malditas hienas, autores, cómplices y/o encubridores de tanto crimen y tanto odio por tanto tiempo. Las hienas, furiosas por lo que ellas consideraban una degeneración de su Amor Verdadero, un ataque a su concepto de familia de macho y hembra, se encendieron con el fuego de la furia. Sus bocas echaban espuma, sus ojos ardían de rabia y de odio; Su odio se convirtió en un fuego que luego los envolvió por completo y los consumió en vida, reduciéndolos a cenizas. Las llamas de su odio incendiaron el bosque, obligando a sus habitantes a escapar a las montañas, dejando todo atrás. El lobo ayudó a subir a todo animal que no pudiera volar, mientras los humanos sacaban agua del mar con todo recipiente que encontraran a mano.

El lobo ahora es el guardián del bosque; sube a lo alto de las montañas para vigilar el bosque en caso de que otras hienas o chacales intenten atacar. Y en una de esas rondas de vigilancia, nuestro lobo escuchó tristes lamentos que parecían provenir desde detrás de unos árboles cercanos. Allí, tendido sin poder moverse, exhausto, había un oso que arrastró durante kilómetros una trampa de metal en una pata. Es que la crueldad de algunas personas no tiene límites; es casi tan infinita como la compasión, la hospitalidad y la bondad de Don Lobo. Llevó entonces al pobre oso a su cueva, lamió sus heridas hasta que lo vio curado y le dio un hogar. El oso, agradecido, le dio a nuestro Hermano Lobo un lugar aún más grande que la cueva; un lugar en su corazón; dos seres que se unirían en Amor Verdadero, sin importar las mentiras que un ser que repite sin pensar pudiera decir.

Martín Oscar Caballero

————————

Esta fábula formará parte del libro que estamos preparando con «Las fábulas del loro y la ardilla».

Veces compartido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas para enfatizar texto o enlazar páginas: <em>Para texto en cursiva</em>, <strong>para texto en negrita </strong>, <a href="http://www.google.es" title="Un buscador"> Google<a> para enlazar páginas web, <del>para mostrar texto tachado</del>, <blockquote> para citar textos largos de varios párrafos</blockquote> y <q>para citar textos cortos de un solo párrafo</q>

Dosmanzanas quiere darte las gracias por dejar tu comentario en esta entrada, pero debe recordarte que la educación es la base fundamental para poder participar. No admitiremos los comentarios fuera de tono, con insultos o incitación a la violencia, o cuya finalidad sea provocar y distorsionar intencionadamente los debates. Dosmanzanas se reserva el derecho de borrar inmediatamente el comentario sin necesidad de notificarlo a su autor.

Veces compartido