"Si se suman dos manzanas, pues dan dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta" - Ana Botella

Un pequeño partido musulmán de la India pide la pena de muerte para los homosexuales

Después de que la Corte Suprema de la India resolviera la vigencia de nuevo de las leyes que penalizan las relaciones homosexuales, no solo se han producido actos y declaraciones en protesta por esa decisión. En la ciudad de Madurai, en el estado de Tamil Nadu, han aparecido carteles de la Liga Nacional India, un pequeño partido musulmán, en los que se reclama que el castigo para los homosexuales se incremente hasta la pena de muerte y se persiga a quienes les apoyen.

Madurai es la tercera mayor ciudad del estado de Tamil Nadu, que está situado al sudeste del subcontinente indio. Su población metropolitana ronda los 1.500.000 habitantes, de mayoría hindú, pero también tiene una pequeña comunidad musulmana. Uno de los partidos que recogen las exigencias de esta minoría musulmana es la Liga Nacional India, que aunque ha tenido alguna pequeña representación en el pasado en la Asamblea estatal, actualmente es un partido extraparlamentario.

Poco después de que la Corte Suprema volviera a considerar vigente el artículo 377 del Código Penal, que castiga las relaciones homosexuales con hasta diez años de cárcel, la Liga Nacional India diseminó unos carteles por la ciudad de Madurai en los que denuncian a la comunidad LGTB y abogan por el endurecimiento de la represión contra ella.

En primer lugar, acusan a los activistas LGTB de abusar de la libertad de expresión al protestar por la decisión de la Corte Suprema. En segundo lugar, piden que el castigo por los actos “contra natura” se incremente hasta la pena de muerte. Concluyen considerando que la homosexualidad está en contra de los valores tradicionales. Dirigiéndose tanto al gobierno estatal como al central, piden la detención inmediata de todos los homosexuales y quienes les apoyan, refiriéndose a los activistas LGTB como “terroristas homosexuales”. El texto finaliza con una cita del Corán: “si una sociedad no destruye el mal que hay en ella, inevitablemente cargará con las consecuencias”.

Recordemos que en julio de 2009 el Alto Tribunal de Delhi decidió la despenalización de las relaciones homosexuales, por considerar inconstitucional la prohibición vigente desde la época colonial británica. Sin embargo, a mediados de diciembre de este 2013 dos jueces de la Corte Suprema determinaron que tal decisión correspondía al poder legislativo, no al judicial, devolviendo a las personas LGTB de la India a la situación de inseguridad jurídica, discriminación y persecución que sufrían hasta hace cuatro años y medio.

La decisión de la Corte Suprema ha convertido en potenciales delincuentes, sujetos a una posible persecución policial y al acoso social, a más de una sexta parte de las personas homosexuales del planeta (con una población estimada de más de 1.200 millones de habitantes, India es el segundo país más poblado del mundo después de China).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas para enfatizar texto o enlazar páginas: <em>Para texto en cursiva</em>, <strong>para texto en negrita </strong>, <a href="http://www.google.es" title="Un buscador"> Google<a> para enlazar páginas web, <del>para mostrar texto tachado</del>, <blockquote> para citar textos largos de varios párrafos</blockquote> y <q>para citar textos cortos de un solo párrafo</q>

Dosmanzanas quiere darte las gracias por dejar tu comentario en esta entrada, pero debe recordarte que la educación es la base fundamental para poder participar. No admitiremos los comentarios fuera de tono, con insultos o incitación a la violencia, o cuya finalidad sea provocar y distorsionar intencionadamente los debates. Dosmanzanas se reserva el derecho de borrar inmediatamente el comentario sin necesidad de notificarlo a su autor.