Suena a mal chiste, pero es una noticia real. Malasia permitirá la presencia de personajes homosexuales en el cine, siempre y cuando éstos se arrepientan de sus actos o se vuelvan heterosexuales al final de la película.

La decisión de las autoridades malayas supone un cambio de política, dado que hasta ahora la simple presencia de un personaje abiertamente homosexual era motivo para que una cinta fuera censurada. “Permitiremos estas escenas, siempre y cuando quede claro que el bien triunfa sobre el mal”, ha razonado el presidente de la asociación de productores de cine de Malasia, Ahmad Puad Onah. Eso sí, las escenas no podrán ser, en ningún caso, “subidas de tono”. Los besos, la desnudez y, por supuesto, las relaciones sexuales seguirán prohibidas.

El cambio de política de los censores malayos no afecta sólo a la homosexualidad, sino a otras conductas prohibidas por la ley. Un ejemplo es lo que ha sucedido con V3 Road Gangster, una película  en la que al parecer tienen lugar carreras ilegales. Éstas ya pueden formar parte del argumento, siempre y cuando sus participantes mueran o sean detenidos al final de la película.

Malasia, país del sudeste asiático de variada composición étnico-religiosa pero de mayoría musulmana, es una de las principales economías de la región y constituye un importante socio comercial y aliado militar de Occidente. Ya en noviembre de 2008 nos hacíamos eco de otra noticia que tuvo lugar en ese país, cuando las autoridades musulmanas dictaron un  edicto en contra de las “actitudes masculinas” por parte de las mujeres, entre las que se incluía el lesbianismo y el vestir “como un hombre”.