naciones-unidas-onuEstados Unidos ha decidido sumarse a la declaración que el pasado diciembre apoyaron 66 miembros de Naciones Unidas en la que se pedía la despenalización universal de la homosexualidad. La nueva administración Obama da así un giro de 180 grados a la posición que la anterior administración había mantenido en Naciones Unidas respecto a los asuntos LGTB. La declaración, no vinculante pero de indudable valor simbólico, contó con la destacada y activa oposición tanto de los países de mayoría musulmana como del representante permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas.

Estados Unidos era el único país occidental que se había negado a apoyar la declaración, que incluso Italia, que llegó a sembrar algunas dudas debido a la postura vaticana, apoyó finalmente. Su nueva administración quiere así dejar claro su apoyo a los derechos humanos. “Estados Unidos es un sincero defensor de los derechos humanos, crítico con los abusos en su contra en cualquier parte del mundo”, ha dicho un portavoz. “En palabras del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, el derecho a no ser criminalizado por razones de orientación sexual ha sido aceptado como una parte integral de la libertad humana”.