brasilEl Consejo Federal de Psicología de Brasil ha impuesto finalmente una sanción limitada a Rozângela Alves Justino, psicóloga que considera que la homosexualidad es una enfermedad y que ofrecía tratamiento para curarla, de cuyo caso os informamos hace unos días. La psicóloga podrá seguir ejerciendo la profesión, aunque ya no podrá “tratar” a personas homosexuales. El Consejo Federal hará un seguimiento de la actividad de la psicóloga para, en caso de reincidir en estas prácticas, proceder a un castigo más grave.

Alves Justino ha dicho que la decisión del Consejo supone “amordazarla”. Como ya os contamos, Alves Justino profesa la fe evangélica y ejerce su profesión en Rio. Asegura haber curado a “centenares” de homosexuales en sus 21 años de práctica, y atribuye a los abusos infantiles el que muchas personas sean homosexuales. Alves ha llegado a decir que se sentía “dirigida por Dios para ayudar a las personas homosexuales”.

Aunque la decisión del Consejo Federal de Psicología de Brasil pueda parecer a algunos decepcionante, va mucho más allá que lo sucede en España, donde tanto psiquiatras como psicólogos de ideología ultraconservadora vierten afirmaciones parecidas sobre el carácter patológico o anormal de la homosexualidad en medios de comunicación, contrarias a la lex artis y al conocimiento científico actual, y sin embargo no reciben sanción alguna por parte de sus colegios profesionales. Valgan como ejemplos los casos de Aquilino Polaíno, el psiquiatra que en 2005 fue invitado por el Partido Popular a exponer sus tesis abiertamente homófobas en el Congreso de los Diputados,  o de Enrique Rojas.

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