austriaEl Gobierno de Austria, fruto de una gran coalición entre los socialdemócratas y los conservadores, aprobó ayer presentar al Parlamento una ley de ”partnership” que otorga a las parejas del mismo sexo algunos de los derechos de los que gozan las parejas casadas, que en caso de ser aprobada entraría en vigor en enero de 2010.

Un avance tibio, aunque significativo, en un país que, más allá de los límites de su capital, Viena, sigue siendo un feudo tradicional del conservadurismo católico.

La nueva ley, diseñada por la ministra del Interior, la conservadora María Fekter, otorga a las parejas del mismo sexo la posibilidad de optar a una fiscalidad común y a derechos sucesorios y de seguridad social, pero no permite ni celebrar ceremonias formales en los registros civiles (algo en lo que no están de acuerdo los socialdemócratas) ni adoptar en común. La ley tampoco permitirá a las parejas de lesbianas acceder a los tratamientos de reproducción asistida.

Jona Solomon, representante del colectivo HOSI Wien, ha manifestado que ven la ley como “un primer paso” pero que en modo alguno abandonarán su lucha por conseguir derechos civiles plenos. La iglesia católica, por su parte, ha mostrado su total oposición y ha pedido, a través del arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, que la ley sea rechazada.