peruEl Tribunal Constitucional de Perú ha ordenado la reincorporación a la escuela de policía de un alumno que fue expulsado tras ser acusado de mantener relaciones homosexuales con un compañero dentro de las instalaciones. El alto tribunal da la razón al demandante, al considerar que se violó su derecho de defensa, pero va incluso más allá al establecer que la condición de homosexual no impide a una persona convertirse en policía o militar.

“La condición de homosexual de una persona no significa ni puede ser vista como una disminución de su calidad moral, profesional, mental o física”, expresa el tribunal, que declaró fundada la demanda de amparo interpuesta. La orientación sexual del individuo “no puede ser requisito o condición para determinar su capacidad o aptitud profesional, incluyendo la actividad policial y castrense (…) Sostener esto no sólo es anacrónico sino atentatorio al principio de dignidad de la persona”, continúa el fallo.

El Constitucional peruano cuestionó además que el demandante fuera separado de la escuela en base a los resultados de un examen médico anal y una prueba psicológica. “Someter a una persona a este tipo de pruebas cuando éstas no aportan ningún grado de convicción para demostrar que tuvo relaciones sexuales dentro de la escuela policial, es un maltrato que viola la integridad personal, constituyéndose en un trato degradante”, ha expresado uno de los magistrados al fundamentar su voto.

El joven fue expulsado en 2003 de la Escuela Técnica Superior de la Policía Nacional de Puente Piedra, en Lima, por “falta muy grave a la moral policial y falta contra el decoro”. Al parecer, el otro alumno implicado había logrado ya su reposición en la escuela en 2005, gracias a un fallo favorable de un tribunal de rango inferior.

El presidente de Perú, Alan García, expresó, al ser consultado sobre el tema, que  ”todos tenemos derecho a tener la opción sexual que queramos. No hay que hacer de eso un tema de burla ni exclusión, porque somos y debemos ser un país civilizado y moderno”. García matizó de todas formas las que parecían avanzadas declaraciones al añadir que “otra cosa es utilizar los ambientes de la escuela militar o policial para distraerse con esos temas. Que ejercite su opción sexual con libertad pero no en el dormitorio o el baño donde están otros alumnos”.

Cristian Olivera, del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), ha saludado el fallo, lo ha considerado “un paso fundamental en la lucha contra la intolerancia y la homofobia” y ha confiado en que el alto tribunal siga en la misma línea. Se trata de una decisión de importancia, después de que hace unos meses el Gobierno de Perú llegara a aprobar un nuevo régimen disciplinario para su Policía nacional que impedía a los homosexuales formar parte de la misma.