Decenas de activistas LGTB pudieron concentrarse este sábado en la Plaza de Armas de Lima para besarse y expresar públicamente su afecto, como hacen habitualmente las parejas heterosexuales, como una forma de protesta pacífica contra la homofobia.

Una semana antes, la Policía nacional había reprimido con dureza la besada que originalmente había sido convocada en la céntrica plaza de la capital peruana. Represión que ha levantado una considerable polémica, que hemos seguido con atención.

Algunas imágenes de la besada, junto a la opinión de diversos activistas:

El acto contó con la presencia de Carla García, hija del Presidente de la República, Alan García, así como de otros políticos peruanos como Javier Diez Canseco o Susel Paredes. Esta última, candidata al Congreso por Fuerza Social, es abiertamente lesbiana y hace pocos días celebró una boda simbólica amadrinada por la alcaldesa de Lima, Susana Villarán.

Protestan rezando el rosario

Un grupo de integristas católicos se había concentrado a su vez en las escalinatas de la Catedral, de espaldas a la besada, para rezar el rosario y “proteger” el templo:

“Como Hijos de Dios, a quien respetamos y amamos como nuestro Padre, es nuestra grave responsabilidad defender Su casa, que es nuestra casa (…) de la profanación perpetrada por estas personas a través de actos reñidos contra la moral”, rezaba la convocatoria de los organizadores.