“Millones de personas en Europa son discriminadas, estigmatizadas e incluso víctimas de violencia debido a su orientación sexual o identidad de género, real o percibida. No pueden disfrutar de modo completo de los que son sus derechos humanos universales. Es urgente que los Gobiernos europeos adopten políticas y medidas legislativas para poner remedio a esta situación y combatir la homofobia y la transfobia”. Son palabras de Thomas Hammarberg, conisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, que acaba de presentar un informe sobre la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género en Europa.

El informe del comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa (institución que no debe ser confundida con la Unión Europea, y que agrupa a la práctica totalidad de los países del continente) denuncia que de los 47 estados miembros, en la mitad se ha constatado violencia continuada contra las personas LGTB. En 25 de ellos, incluyendo 11 miembros de la Uníón Europea, no existe reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo, mientras que en otros diez no existe legislación sobre el reconocimiento de la identidad de las personas transexuales. El informe denuncia también la prohibición de las marchas del Orgullo LGTB en países como Rusia, así como los “discursos agresivos” que solo en raras ocasiones reciben una condena oficial.

El comisario lamenta que solo unos pocos estados reconozcan la violencia homófoba y tránsfoba en su legislación sobre delitos de odio. El informe, que cita varias veces a España como ejemplo, alerta sin embargo del riesgo de estancamiento en cuestión de derechos LGTB en los países que, como España, ya reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo o la adopción homoparental. Uno de los grandes retos es, por ejemplo, acabar con las importantes lagunas que afectan a las personas transexuales.

Puedes descargar el informe completo (en inglés, formato PDF, 134 páginas) pinchando aquí.