La Sociedad Australiana de Psicología (APS), que agrupa a unos 20.000 profesionales, ha mostrado su apoyo explícito a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, que en la actualidad se discute en ese país. Los psicólogos australianos se han adherido a la posición adoptada este verano por sus colegas estadounidenses, de la que en su momento nos hicimos eco.

La Asociación Americana de Psicología (APA), la organización profesional más numerosa del mundo en el campo de la Psicología, pidió entonces a las autoridades estadounidenses que eliminasen las trabas al matrimonio entre personas del mismo sexo, tanto a nivel de los estados como federal. La decisión no fue arbitraria, sino que se basó en diferentes estudios que muestran los beneficios psicológicos que para la parejas del mismo sexo supone la igualdad jurídica, así como en la cada vez mayor evidencia de que la prohibición del matrimonio supone en sí misma una fuente de estrés y ansiedad para muchas personas homosexuales. Unas conclusiones, por cierto, que coinciden con las de un estudio llevado a cabo en Massachusetts, del que hablamos esta semana, que demuestra que la equiparación de derechos en el acceso al matrimonio conlleva una reducción del 13% de las visitas al médico y de un 14% del gasto sanitario del colectivo homosexual.

“Décadas de investigación psicológica arrojan la evidencia de que existe una relación directa entre el matrimonio y los beneficios para la salud mental”, ha asegurado el profesor Simon Crowe, presidente de la APS. “La APS apoya el pleno reconocimiento de las relaciones entre personas del mismo sexo, en base a esta evidencia”, ha declarado.

El pronunciamiento oficial de la APS ha sido recibido con satisfacción por los activistas LGTB australianos, que luchan en estos momentos por conseguir una mayoría parlamentaria suficiente que garantice la aprobación de una ley que según las encuestas cuenta con el apoyo mayoritario de la sociedad australiana. “El pronunciamiento de la APS envía un mensaje muy claro a los diputados: si desean la mejora de los indicadores de salud mental de las familias australianas, deben apoyar el matrimonio igualitario”, ha señalado Rodney Croome, de la organización Australian Marriage Equality.