L’Osservatore Romano, el periódico oficial del Vaticano, ha publicado un artículo en la portada de su edición del pasado lunes en el que carga con gran dureza contra el matrimonio igualitario, al que considera una “utopía desgastada” cuyos riesgos equipara a los del “socialismo real”.

El artículo es en realidad la respuesta de Lucetta Scaraffia, colaboradora habitual del periódico vaticano, a un editorial publicado en el semanario francés Témoignage chrétien, publicación de línea cristiana progresista que ha apoyado sin reservas el proyecto de matrimonio igualitario que en estos momentos se discute en Francia. Scaraffia se muestra especialmente molesta con el argumento de que negar el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo es discriminatorio, “como si la igualdad entre los ciudadanos tuviera que ser ratificada por la anulación de toda diferencia, negando en esta caso la sexual”, afirma. En en este punto cuando Scaraffia equipara la lucha a favor de la igualdad de las parejas del mismo sexo con el empeño por conseguir la igualdad económica “engañando de forma ilusoria a la humanidad, como ha hecho en el pasado el socialismo real”.

“Decir que el matrimonio entre una mujer y un hombre es igual al matrimonio entre dos homosexuales constituye, de hecho, una negación de la verdad, que altera una las estructuras básicas de la sociedad humana, la familia. Una sociedad no se puede fundamentar sobre estas bases sin pagar un precio muy alto, como ya ha sucedido en el pasado al tratar de conseguir la total igualdad económica y social. ¿Por qué repetir el mismo error y perseguir otra vez una utopía ya desgastada?”, añade Scaraffia, que también carga contra la homoparentalidad, ya sea por vía biológica (“dando lugar a nuevas formas de explotación, como la venta de gametos o los vientres de alquiler”) o mediante adopción de un niño “ya privado de sus padres una primera vez y obligado después a vivir en unas condiciones que ni siquiera simulan las de una familia natural”.

La autora del artículo…

Lucetta Scaraffia es una pensadora ultracatólica que colabora regularmente en el periódico oficial del Vaticano. Solo como ejemplo macabro de sus antecedentes, Scaraffia llegó a poner en duda hace unos años que la muerte cerebral deba ser considerada la muerte legal del individuo (lo que impediría, por ejemplo, la realización de trasplantes de órganos, y que incluso contradice la propia ortodoxia vaticana). En relación a las personas LGTB, Scaraffia ha llegado a afirmar en el pasado que las víctimas “no son los homosexuales cuando son discriminados, sino los hijos que quieren o quisieran tener”.

No es la primera vez que desgraciadamente tenemos que hacer alusión a esta articulista. En febrero de 2011 fue una de las participantes en un cónclave de figuras destacadas del pensamiento ultraconservador cuyo nexo de unión era su marcada homofobia. La reunión, bajo el nombre de “I Congreso Internacional de Ideología de Género” tuvo lugar en la Universidad de Navarra (perteneciente al Opus Dei) y fue inaugurada por el entonces presidente navarro, Miguel Sanz.