Cuatro personas, una de ellas conocida de Chiloba, han sido detenidas. Organizaciones de defensa de los derechos LGTBI han exigido una investigación completa en un país en el que la homosexualidad siguen siendo delito.
Aneste Mweru escapó de la persecución a la que se enfrentaba en Uganda, pero ante la falta de recursos y la perspectiva de acabar en un campo de refugiados decidió quitarse la vida.
Tras un largo proceso plagado de dilaciones, un panel de tres jueces ha decidido por unanimidad que los artículos del Código Penal que castigan las relaciones homosexuales no son discriminatorios.
El Tribunal Superior de Justicia de Kenia ha aceptado estudiar los argumentos sobre si la decisión de la India de acabar con la criminalización de la homosexualidad es relevante para este país africano.
Las autoridades habían vetado la proyección de la cinta por «promoción del lesbianismo», pero el Tribunal Superior de Justicia ha autorizado ahora su exhibición durante una semana en un cine de la capital.
Tristemente, han debido proteger el recinto donde se celebrará debido a la hostilidad manifiesta del resto de refugiados, hasta el punto de verse obligados a rodearlos con empalizadas protectoras.
«Rafiki», una historia de amor entre dos mujeres dirigida por Wanuri Kahiu participa en la sección «Un certain regard» del prestigioso festival. Pero sus conciudadanos no la podrán ver en los cines.
El valiente activismo de Kenia, donde las relaciones homosexuales siguen criminalizadas, consigue una importante victoria. Está por ver si ahora se consigue la despenalización, sobre la que también debe pronunciarse la justicia.
Los ultraconservadores han emprendido una campaña de presión contra una posible despenalización, por vía judicial, de las relaciones homosexuales en el país africano.
La sentencia será uno de los temas candentes de la próxima reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth 2018. Si Kenia legaliza finalmente la homosexualidad, abrirá el camino a otros países mancomunados.
La noticia de que Disney introducía por primera vez un personaje gay en una serie dirigida mayoritamente al público preadolescente no ha gustado a las autoridades kenianas.
El fallo recoge que estos métodos abusivos no son “ninguna violación de la dignidad humana, del derecho a la intimidad ni del derecho a la libertad” de los acusados.
Según la demanda, las leyes que castigan hasta con 14 años de cárcel las relaciones homosexuales "degradan la dignidad inherente de las personas " y vulneran sus derechos constitucionales.
Su nombre era Muhadh Ismael, y tenía solo 17 años. Era intersexual, y su identidad de género era masculina. Su familia se negaba a aceptarlo como varón.
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