semana_santaDespués de amagar con los lazos blancos, quedaba el Pregón, así que el pregonero de la Semana Santa de Sevilla de este año, Enrique Henares, contagiado del aliento combativo de la iglesia española, no ha dudado en abandonar la poesía que suele colmar estos eventos para entrar a saco en política despachándose contra aquellas leyes e iniciativas del gobierno español que más han entrado en colisión con los dictados de la iglesia, tales como la actual ley de matrimonio, la ley de memoria histórica, la retirada de crucifijos de los colegios, o el proyecto de ley de plazos para el aborto.

En cuanto a la ley que permite el matrimonio a las personas del mismo sexo, Henares –que es abogado laboralista, afortunadamente no es juez- afirmó con rotundidad que “se ha llamado matrimonio a lo que natural y jurídicamente nunca lo será”, y que “por esa vía se han sacralizado adopciones sin sentido”.

También tuvo palabras contra el aborto. Al ‘evocar’ a los niños que salen de penitentes el Domingo de Ramos, dijo que “llegó a la vida porque nació en una familia normal o porque su madre abandonada y valiente […] quiso que llegara a ser y fuera niño nazareno de la Borriquita. ¡Ole las mujeres valientes!”.

El pregonero arengó a los que le escuchaban llamándoles al ‘compromiso’ de rehabilitar el ‘resquebrajado’ edificio social y a no ‘permanecer encerrados en las sacristías como si fuésemos locos’, exhortación esta última con la que parecía olvidar el espíritu que ha llevado a la Iglesia y a sus sectores afines a organizar varias manifestaciones contra el gobierno actual.

Para terminar habría que decir que el Pregón no ha sido del agrado de todos los cofrades, entre los cuales los hay que opinan que debía haberse ceñido a la alabanza de las imágenes y, en todo caso, haber utilizado un lenguaje más sugerente y menos explícito. Aun así, arrancó los aplausos de los sectores más católicos. En una encuesta en la edición digital del El diario de Sevilla, el 53 % de los que responden lo consideran malo (al momento de la redacción de esta noticia). La opinión más crítica en la prensa sevillana la hemos encontrado en el artículo de José Gómez Palas para El correo de Andalucía, uno de cuyos párrafos sentencia: ‘Lo mejor del pregón, sin duda, su final’.