camaMartyn Hall y Steven Preddy, una pareja gay británica unida civilmente, demandarán a los propietarios de un hotel de Cornualles que les negó la posibilidad de dormir en la misma cama en aplicación de una política de “valores cristianos”. La pareja, que cuenta con el apoyo de Stonewall (organización británica de defensa de los derechos civiles LGTB), estima que la prohibición atenta contra las leyes antidiscriminatorias vigentes en el Reino Unido.

Steven Preddy llamó por teléfono al Chymorvah Hotel, un pequeño hotelito situado frente al mar en la costa de Cornualles, y reservó una habitación doble para dos noches para él y su pareja. Hasta ahí ningún problema, pero cuando ambos se personaron en el hotel, el encargado les negó la posibilidad de ocupar la misma habitación por tratarse de una pareja de hombres. Hall y Preddy, tras insistir en que el hotel estaba cometiendo una ilegalidad al negarse a darles la habitación que habían reservado, se marcharon y pusieron una denuncia ante la Policía.

Los Bull, el matrimonio propietario del hotel, se defienden alegando que mantienen una estricta política de prohibir que las parejas no casadas compartan cama en su establecimiento, aunque sean heterosexuales, y que así lo anuncian en su página web. La señora Bull, de hecho, pone el ejemplo de su propio hermano, que convive sin estar casado con una mujer, y a los cuales obliga a dormir en habitaciones separadas cuando la visitan. “No puedo permitir algo que es una afrenta a mi fe bajo mi propio techo”, afirma.

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