homofobiaLa Asociación Americana de Psicología (APA) ha hecho un llamamiento a los psicólogos para que abandonen las terapias reparadoras de la homosexualidad tras revisar la evidencia científica disponible. La revisión concluye que a la luz de los conocimientos actuales no resulta posible sostener que un paciente puede cambiar su orientación sexual a través de terapia, mientras que los daños potenciales de tales intervenciones pueden ser graves, incluyendo depresión y tendencias suicidas.

La revisión del comité de expertos de la APA ha tenido en cuenta 83 estudios publicados sobre el tema entre 1960 y 2007. Según ha señalado Judith Glasshold, presidenta del comité, “como mucho, algunos estudios sugerían que algunas personas aprenden a inhibir sus sentimientos homosexuales”, estudios que además no evaluaban ni la duración de tales efectos ni sus riesgos sobre la salud mental. La APA ha encontrado además que muchos de los estudios publicados al respecto son sesgados, metodológicamente inadecuados y no evaluan los daños potenciales de la terapia.

La APA aborda además la problemática que suponen las personas homosexuales que movidas por su fe religiosa conservadora acuden por voluntad propia a las consultas para cambiar su orientación sexual, y aconseja ser “honestos” con ellos sobre la eficacia de las “terapias reparadoras”. La APA considera que el objetivo en estos casos debe ser favorecer la aceptación de la propia realidad sin imposiciones. Glassgold plantea como posibles estrategias insistir en determinados aspectos de la fe religiosa, como la esperanza y el perdón, frente a la condena de la homosexualidad, sugerir el acercamiento a confesiones religiosas que sí aceptan el hecho homosexual o, en algunos casos, valorar la adopción del celibato como estilo de vida sin pretender cambiar la orientación.