frederic-mitterrandFrédéric Mitterrand, ministro de Cultura francés y abiertamente gay, se encuentra en el punto de mira por haber admitido que en el pasado ha pagado a cambio de relaciones sexuales con jóvenes dedicados a la prostitución en el sudeste asiático. Estas revelaciones, recogidas en un libro publicado en 2005 y titulado “La mala vida”, han saltado a la primera plana tras la defensa que Mitterrand ha hecho de Roman Polanski, el conocido director de cine que tras más de treinta años reclamado por la justicia estadounidense por un presunto delito de violación de una adolescente, ha sido detenido en Suiza.

Frédéric Mitterrand es sobrino carnal de François Miterrand, el que fuera presidente de la República Francesa entre 1981 y 1995, y aunque hace años estuvo ligado a la izquierda alternativa, desde mediados de los noventa se ha significado por su apoyo a los líderes políticos conservadores, tanto Jacques Chirac primero como Nicolas Sarkozy después. Nombrado ministro por este último en junio de este año (después de dirigir durante un año la Academia Francesa de Roma), no era sin embargo un desconocido para la opinión pública francesa. Ha sido presentador, guionista, realizador y productor de cine y televisión. También ha sido colaborador de la revista francesa Têtu y de la cadena de televisión de pago Pink TV, ambas dirigidas al público homosexual.

Tanto la oposición socialista como la extrema derecha han solicitado ya la dimisión de Mitterrand al considerar que ha incurrido en apología del turismo sexual e incluso de la pederastia. Miterrand, pese a haber reconocido en el libro la atracción que ejercen sobre él los jóvenes chaperos, niega ser un pederasta y afirma que el término “jóvenes” se ha malinterpretado. El ministro tiene intención de dar explicaciones esta noche en un programa informativo de la televisión francesa.