Dorothy Bond, directora de un instituto de educación secundaria de Brownsville (Tennessee) se ha visto obligada a presentar su dimisión tras decir a un grupo de estudiantes homosexuales que “irían al infierno” y divulgarse la noticia.

La directora de la Haywood County High School discutía con los estudiantes del centro acerca de si las muestras públicas de afecto eran apropiadas en el entorno escolar cuando se dirigió a un grupo de estudiantes homosexuales y directamente les espetó “si eres homosexual, vas al infierno”. “Y si te quedas embarazada, tu vida se ha acabado”, añadió además…

Unas palabras que desagradaron profundamente a varios padres, y que tras divulgarse desencadenaron diversas peticiones de dimisión. Human Rights Campaign puso en marcha una campaña que reunió 5.000 firmas en solo cuatro horas. Finalmente, la directora presentó su dimisión este jueves. Una dimisión que parece haber sido bienvenida por el Consejo Escolar del Condado de Haywood, que emitía después un breve comunicado en el que defendía el derecho de los estudiantes a la libertad de expresión y apostaba por promover un clima de “tolerancia y diversidad” compatible con el mantenimiento de “altos estándares académicos” en el instituto.

También en Tennessee, diferencias de opinión entre republicanos

Sin movernos de Tennessee no podemos dejar de hacernos eco de la recomendación a los suyos del propio Gobernador del estado, el republicano Bill Haslam, para que paralicen la tramitación del proyecto de ley conocido popularmente como “don’t say gay” (“no digas gay”), de cuya aprobación por el Senado de Tennessee informábamos en mayo pasado. Se trata de un proyecto de ley que pretende prohibir a los profesores de las escuelas elementales y medias del estado (equivalentes a primaria y primer ciclo de secundaria en España, es decir, hasta los 13 o los 14 años) mencionar la homosexualidad en clase. La iniciativa fue promovida por el senador Stacey Campfield (al que hace pocos días la propietaria de un restaurante se negó a servir por homófobo).

El proyecto quedó entonces pendiente de la aprobación por la Cámara de Representantes del estado, donde ahora el representante republicano Joey Hensley ha cogido el testigo de Campfield y ha propuesto su aprobación. El Gobernador Haslam le ha pedido públicamente que abandone el proyecto, argumentando que los legisladores del estado tienen cosas más importantes de las que preocuparse. Lo cierto es que la propuesta iba a ser debatida el pasado martes por el Comité de Educación de la Cámara de Representantes, pero finalmente ha sido retrasada. Según Hensley, la propuesta sigue en pie, simplemente necesita más tiempo para trabajar su redacción. Estaremos atento a lo que sucede finalmente…