"Si se suman dos manzanas, pues dan dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta" - Ana Botella

El Orgullo LGTB desborda las previsiones y se extiende por el centro de Madrid, pese a la cada vez más evidente hostilidad municipal

Una inmensa marea humana colapsó este sábado el centro de Madrid con ocasión de la Manifestación Estatal del Orgullo LGTB 2013. El nuevo recorrido, en contra de lo que muchos pensaban, no solo no desincentivó la participación sino que además la expandió territorialmente. La asistencia ha sido estimada por los organizadores en 1.200.000 personas. Y aunque en nuestra opinión es imposible calcularlo de forma precisa dada la multiplicidad de espacios y formas de participación, desde luego hubo el mismo número de asistentes -si no más- que en años anteriores. Un Orgullo que se caracterizó por un contenido reivindicativo más acentuado que en anteriores convocatorias y sobre todo por el -este año más evidente que nunca- desprecio del Ayuntamiento de Madrid.

A las 18:30 de la tarde, hora oficial de inicio de la marcha, el carril del Paseo del Prado por el que esta debía discurrir (el más próximo al Museo del Prado) estaba colapsado entre Atocha y Neptuno por una multitud que hacía muy difícil el avance de la cabecera. Algo más sencillo resultaba transitar el otro carril (el más próximo al Ministerio de Sanidad), que ejercía como vía de desahogo. Más atrás, frente a la estación de Atocha, cientos de activistas se organizaban poco a poco tras las pancartas:

 

Aun así la manifestación fue progresando. El acto de protesta contra los recortes que debía tener lugar a la altura del Ministerio de Sanidad, previsto hacia las 19:15 horas, tuvo lugar con media hora de retraso debido a la lentitud de la marcha y con muchas menos personas de las previstas: buena parte de los activistas no pudieron ni acercarse al ver bloqueado el acceso por la densidad de la masa humana. Se hace obligado repensar, cara a futuras ediciones, la viabilidad de este tipo de acciones en el seno de la marcha:

 

Poco a poco la marcha fue abriéndose paso a través del Paseo del Prado, Neptuno y Cibeles. Al llegar a este punto los manifestantes se veían obligados a un giro algo forzado hacia la derecha para enfilar la Calle Alcalá. El blindaje policial en torno al Palacio de Comunicaciones, faraónica nueva sede del Ayuntamiento de Madrid, interrumpía en este punto el fluir natural de la marcha. El carril derecho de la Calle Alcalá estaba cortado y era inaccesible desde ese punto hasta la Puerta de Alcalá, lo que obligaba a la gente a discurrir por el carril izquierdo. Es cierto que esa «vía libre» facilitó, ya en el tramo final de la marcha, un rápido discurrir de las carrozas, pero impidió a su vez el contacto más directo con la gente y hacía imposible la perspectiva de toda una multitud ocupando la Calle Alcalá en el único tramo del nuevo recorrido en el que existe un desnivel apreciable. ¿Casual o intencionado? Imposible saberlo…

 

Pero si algo nos llamó la atención fue el hecho de que mientras la muchedumbre ocupaba el eje del Prado desde Atocha hasta Cibeles y Puerta de Alcalá, otra gran masa de personas era perfectamente visible desde Cibeles hasta el inicio de la Gran Vía, cuyo acceso permanecía a esta altura cortado al tráfico. Un tramo perteneciente al antiguo recorrido de la marcha, por el cual no discurría este año. Poco a poco otra inmensa multitud llenaba el barrio de Chueca, incluso antes del final de la marcha. Una masiva afluencia que se desbordó hacia la Gran Vía. La peor pesadilla de algunos se hizo realidad: el Orgullo LGTB no solo no había ido a menos, sino que se había expandido hacia nuevos territorios, ocupando el espacio que ya ocupaba antes (la Gran Vía) y uno nuevo: el Paseo del Prado. Hacia las dos de la madrugada fuimos testigos de como la Policía municipal comenzaba sus ya tradicionales (y en nuestra opinión peligrosas) maniobras para abrir al tráfico rodado privado una Gran Vía aún repleta de gente. De hecho, según hemos podido saber después a través del blog ecomovilidad.net, el acceso de coches había permanecido abierto desde Plaza de España.

La fiesta se prolongó en Chueca hasta bien entrada la madrugada. Nosotros ya no estábamos allí, pero según informa Ambiente G sobre las 06:00 horas de la mañana del domingo los más rezagados se encontraron a la salida de los locales con la presencia intimidatoria de los antidisturbios. Sin comentarios…

Desprecio del Ayuntamiento

Si algo ha permitido este nuevo recorrido es hacer obvio lo que el sábado por la mañana denunciaban los propios organizadores del Orgullo: el vergonzoso boicoteo del Ayuntamiento de Madrid al que es el evento popular más multitudinario de la ciudad. Ausencia de baños químicos, ausencia de contenedores de basura adicionales a lo largo del recorrido, iluminación apagada a lo largo del Paseo del Prado, blindaje del espacio urbano en torno a la sede del Ayuntamiento… De todo ello fuimos testigos.

Especialmente triste resultaba contemplar la imagen de la diosa Cibeles, que en cualquier noche de sábado luce iluminada y con su fuente funcionando, desprovista de su iluminación y sin agua. Una metáfora perfecta de como trata el Ayuntamiento de Madrid al Orgullo LGTB. Un evento del que cualquier otra capital del mundo estaría orgullosa, pero que esta corporación municipal trata con un cada vez menos indisimulado desprecio.

La opinión de dosmanzanas

Ante un acontecimiento como el vivido ayer se imponen varias reflexiones. Respecto al nuevo recorrido de la marcha, pudimos detectar opiniones a favor, pero también muchas en contra. Una menor vistosidad del entorno, en cualquier caso, se ve compensada con una mayor seguridad y una mayor disponibilidad de espacios de desahogo. Es un recorrido hermoso y con grandes posibilidades, siempre y cuando se subsanen algunas disfunciones. Es necesario sobre todo mejorar la parte final: quizá otra disposición de los espacios, quizá finalizar pura y llanamente en Cibeles… Desde aquí hacemos un llamamiento a nuestros comentaristas a que sugieran posibles mejoras cara al próximo año.

Pero no es esto lo más importante, a nuestro juicio: un año más ha quedado demostrado que el Orgullo es capaz de asimilar los cambios y obtener una respuesta popular igual o mayor a la previa. Es la actitud de las autoridades municipales la que debe servir de piedra de toque a colectivos y personas LGTB de a pie para que no solo no bajemos la guardia, sino para seamos plenamente conscientes de que los tiempos han cambiado -aunque muchos aún se empeñen en ignorarlo- y de que una clase dirigente hostil a nuestra igualdad encuentra cada vez menos trabas para mostrar su auténtico rostro.

Por último, no quisiéramos concluir sin trasladar a los organizadores del Orgullo LGTB una última reflexión. El activista Shangay Lily, con quien se puede estar o no de acuerdo, pero al que no se puede negar su carácter de saludable agitador de conciencias, publicaba este sábado en su blog de Público una durísima columna contra los organizadores del Orgullo LGTB, «MADO: Orgullo Gaypitalista», en la que denunciaba una vez más la mercantilización del Orgullo madrileño y el control que según él ejerce el «empresariado rosa» sobre el evento.

Una dureza que en parte nos parece injusta. Bastaba estar ayer sábado en la manifestación para comprobar el entusiasmo de los activistas, el compromiso de los colectivos allí presentes y su peso reivindicativo. Tampoco creemos mejor, como algunos defienden, un modelo de Orgullo exclusivamente activista al margen del empresariado y necesariamente ajeno al beneficio económico. Ahora bien, hay preguntas que también nosotros nos hacemos… ¿Es realmente necesario que en el abanico de actos relacionados con el Orgullo intervengan determinados artistas o personajes del famoseo carentes de cualquier compromiso con la causa LGTB, a veces incluso contrarios a la misma? Nos nos referimos a celebraciones privadas, sino a actos que al fin y al cabo aparecen en el programa oficial del Orgullo. Estamos convencidos de que es posible encontrar un compromiso razonable.

Nuestras fotos

También este año 2013 hemos fotografiado parte de lo que vivimos en el Orgullo. Puedes ver las fotos pinchando aquí. Aunque en esta ocasión quisimos disfrutar sin presión de la celebración y la galería es más recortada que la de años anteriores, no podíamos dejar de faltar a nuestro compromiso anual de retratar  -chulazos, chulazas y carrozas aparte- a las delegaciones asistentes. Puedes recordar, si lo deseas, los Orgullos LGTB de 2007, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012. Basta pinchar sobre cada cifra.

Vuestras impresiones

Os invitamos a que -sobre todo los que estuvisteis allí- nos dejéis vuestras impresiones. ¿Qué os pareció el nuevo recorrido? ¿Qué cosas creéis que deben mejorarse? ¿Cómo vivisteis la experiencia?

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