No hemos podido resistirnos a publicar este vídeo, convertido en un pequeño hit en Estados Unidos. En él, un chaval descubre, por primera vez en su vida, un matrimonio entre personas del mismo sexo. La absoluta naturalidad con que lo acepta debería hacer reflexionar a muchos.

La escena tiene lugar durante una reunión de familia y amigos en Maryland (Estados Unidos), un día después de Acción de Gracias, a la que Micah y John acuden desde California y graban con su nueva videocámara a los asistentes. El pequeño Calen es hijo de unos amigos de uno de los primos de la pareja, y no puede reprimir su sorpresa al enterarse que Micah y John son esposo y esposo…

“Una esposa es una chica y un esposo es un chico. Entonces vosotros dos sois esposos”, razona de modo muy lógico el pequeño.

“¿Estáis casados? Es gracioso. Siempre veo esposos y esposas, pero es la primera que veo esposos y esposos” exclama sorprendido el pequeño Calen. “¡Es tan gracioso!”, dice. “Entonces, ¡eso significa que ¡os queréis el uno al otro!”, descubre con pasmosa naturalidad, para a continuación… anunciar que se va a jugar al ping-pong con sus amigos.

Eso sí, muy educadamente invita a la pareja gay a sumarse al juego, si quieren.

Actualización (20:50 h): aunque el vídeo había sido publicado por medios estadounidenses con autorización paterna, precisamente como magnífico ejemplo de naturalidad, su extraordinaria difusión y la reacción que al parecer podría haber suscitado en sectores ultraconservadores habría hecho restringir su visualización, motivo por el cual ha desaparecido de la fuente que enlazábamos. Mantenemos el post, no obstante, para conocimiento de nuestros lectores.

Nueva actualización: el vídeo vuelve a estar, por el momento, disponible: