La Asamblea Legislativa de San Petersburgo (Rusia) ha aprobado en segunda lectura la prohibición de la “propaganda de la sodomía, el lesbianismo, el bisexualismo, el transgenerismo y la pederastia” a los menores de edad. A falta de la tercera y definitiva lectura, parece probable que San Petersburgo se una a regiones como Arkhangelsk o Ryazan, que ya disponen de legislaciones de este tipo.

Se trata de normas que hacen virtualmente imposible el trabajo de las organizaciones LGTB en la lucha contra el bullying homofóbico o los crímenes de odio, e incluso la organización de eventos LGTB como las marchas del Orgullo. En San Petersburgo, además, la propuesta original ha sido endurecida en esta segunda lectura, aumentando hasta diez veces la cuantía de las multas que las autoridades pueden imponer a los que incumplan la norma, y que pueden alcanzar ahora los 500.000 rublos (alrededor de 13.000 euros). Una cantidad inasumible para un ciudadano ruso medio.

Como adelantábamos en enero, el último territorio en sumarse a la corriente homófoba es la región de Kostroma, que hace pocos días aprobaba una ley en el mismo sentido. También en Moscú, la capital rusa, se prepara el terreno para una medida similar.

En enero recogimos también la detención en Arkhangelsk de tres activistas LGTB -entre ellos el veterano Nikolai Alekseev- que se manifestaron delante de una biblioteca pública mostrando pancartas informativas sobre la realidad LGTB con la intención de desafiar la prohibición. Precisamente esta semana se ha conocido que Alekseev ha sido ya multado. Los activistas, de hecho, tienen intención de utilizar esta detención para llevar la ley homófoba de Arkhangelsk ante la Corte Constitucional rusa y, en última instancia, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que tiene ya pendiente estudiar una demanda contra el estado ruso presentada por la activista Irina Fedotova por la ley homófoba aprobada en Ryazan. Un fallo favorable a los demandantes tendría, en este caso, gran importancia. También el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas tiene previsto estudiar el caso.

Acciones en marcha

Te recordamos que hay en marcha acciones de protesta contra la situación de los derechos LGTB en Rusia a las que puedes sumarte, tanto a través de la plataforma AllOut como mediante el envío de cartas de protesta al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas. A finales de noviembre informábamos de ellas en esta entrada. Desgraciadamente sigue siendo actual.

Hace ahora dos meses, precisamente, las más de 246.000 adhesiones conseguidas entonces a través de AllOut (a día de hoy son casi 268.000) le fueron trasladadas a Catherine Ashton -jefa de la diplomacia de la Unión Europea- en presencia de los eurodiputados Ulrike Lunacek y Michael Cashman, presidentes del Intergrupo LGTB del Parlamento Europeo.