El Museo de las Culturas del Mundo de Gotemburgo (Göteborg, en sueco) ha decidido, tras consultar a representantes de las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) no exhibir una exposición de la fotógrafa Elisabeth Ohlsson-Wallin sobre la opresión ejercida contras las personas LGTB por esas tres religiones para no “ofender” los sentimientos de sus fieles.

Ohlsson-Wallin ya protagonizó una polémica en 1998, cuando en una exposición sobre el Ecce Homo representó a un Jesucristo homosexual. Pese a las protestas, la imagen permaneció en la exposición que incluso pudo verse en la catedral de Uppsala.

La actual exposición ha sido planteada por Ohlsson-Wallin como un recorrido monográfico por la represión que las tres grandes religiones monoteístas han ejercido sobre la diversidad sexual. Las fotografías han sido realizadas en Jerusalén, y muestran textos religiosos de las tres religiones que condenan la homosexualidad ilustrados con imágenes de parejas del mismo sexo semidesnudas o desnudas en diferentes posiciones sexuales.

Pese a que el Museo de las Culturas del Mundo de Gotemburgo es uno de los que ha financiado la exposición, sus responsables han decidido, tras consultar con representantes de las tres religiones, no programarla para no “ofender” los sentimientos de sus fieles. El museo ha ofrecido como alternativa a la autora integrar el material en otras exposiciones más generales, pero ella se ha negado. Elisabeth Ohlsson-Wallin estaría ya buscando otros museos que sí estén dispuestos a exhibir la exposición tal y como fue concebida.

No se trata de la primera vez que el museo sueco habría cambiado sus planes por motivos religiosos. En 2005, ante las protestas de grupos musulmanes conservadores, retiró una obra de arte del artista Louzla Darabi (también musulmán) que formaba parte de una exposición dedicada al VIH/sida y que mostraba a un hombre y una mujer haciendo el amor, en una de cuyas esquinas aparecían citas del Corán.