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Cuatro años después de que diera comienzo la tramitación del actual proyecto, y once años después de que por primera vez se planteara la posibilidad, el Parlamento de Chile ha aprobado definitivamente el Acuerdo de Unión Civil, una ley de uniones civiles abierta a parejas del mismo y de distinto sexo. El texto definitivo -incluyendo el nombre definitivo con el que se conocerá la institución- no se ha conocido hasta estos últimos días, después de que una comisión mixta Cámara de Diputados-Senado resolviera las divergencias existentes entre los textos ya aprobados por amabas cámaras. Día histórico, sin duda, para los derechos LGTB en Chile.

Finalmente el Acuerdo de Unión Civil (tercer y definitivo nombre de la institución, tras “Acuerdo de Vida en Pareja” y “Pacto de Unión Civil”) ha sido aprobado por 25 votos a favor, 6 en contra y 3 abstenciones (en el Senado) y 78 votos a favor, 9 en contra y 4 abstenciones (en la Cámara de Diputados). El texto reconoce a las parejas unidas civilmente una parte importante de los derechos de los que disfrutan las parejas casadas (en materia patrimonial, de seguridad social, de herencia o de reconocimiento de estado civil específico) y contempla la posibilidad de mantener la custodia de los hijos de la pareja en caso de fallecimiento o inhabilitación de los padres biológicos. En este sentido, se igualan jurídicamente las posibilidades a la de los ascendientes (será el juez el que deberá decidir en función de los intereses del menor).

Otro dato interesante es que, a la espera de que Chile disponga en el futuro de matrimonio igualitario, los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero serán reconocidos como uniones civiles.

La redacción final, algo diferente por tanto a la previamente aprobada por el Senado en el mes de octubre y por la Cámara de Diputados la semana pasada, satisface a los activistas LGTB que llevaban años esperando este día. “Son once años de trabajo por una legislación que reconozca a las parejas de hecho. Los heterosexuales, que por el hecho de no querer casarse fueron estigmatizadas a lo largo de nuestra historia y las homoparentales, de gais y lesbianas, porque no tenían ningún reconocimiento ni validez para la sociedad chilena. Hoy día saldamos esa deuda histórica, esa deuda de humanidad y de democracia con las familias diversas”, declaraba Rolando Jiménez, presidente del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH).

“Hoy pasamos a ser parte del ordenamiento jurídico, pasamos a ser no sólo sujetos de deberes, sino también de derechos”, expresaba por su parte Luis Larraín, presidente de la Fundación Iguales, que sin embargo lamenta el retraso en aprobar el proyecto. “Nos preocupa que estás discusiones se tomen tanto tiempo. Esta es una discusión de la dedada pasada, es una batalla cultural ya ganada y que sentimos que deberíamos estar discutiendo el matrimonio igualitario como en Argentina y Uruguay”, matizaba.

Se trata de un proyecto, recordemos, cuya tramitación se viene arrastrando desde la legislatura anterior (fue una promesa del expresidente Sebastián Piñera) y sobre el que después de las elecciones de noviembre de 2013, que renovaron tanto la Presidencia como el Congreso, existía el compromiso de finalizar con carácter de urgencia. Aún así el proceso ha vuelto a sufrir retrasos y el trámite parlamentario ha resultado especialmente laborioso (no han faltado bochornosas escenas de violencia protagonizadas por el homófobo pastor evangélico Javier Soto). Finalmente la razón se ha impuesto y el proyecto ha sido aprobado. Será ley en cuanto la presidenta, Michelle Bachelet, la promulgue, lo que se estima inminente.

La lucha por el matrimonio igualitario continuará

La aprobación del Acuerdo de Unión Civil no supone que los activistas LGTB chilenos abandonen la lucha por el matrimonio igualitario, que Michelle Bachelet prometió promover en campaña (“Matrimonio igualitario: convocaremos a un debate abierto, con participación amplia para la elaboración y posterior envío de un proyecto de ley en esta materia”, decía literalmente su programa).

Ya en diciembre daba sus primeros pasos una iniciativa parlamentaria coordinada por diputados de la Nueva Mayoría (la amplia coalición de fuerzas políticas que sustenta al gobierno de Michelle Bachelet) con los movimientos LGTB. Ello no asegura el éxito: no son pocos los integrantes del bloque que apoya a Bachelet que en el pasado han mostrado su oposición a una ley de matrimonio igualitario (es el caso del propio presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, pero su caso no es el único). El proceso será sin duda complicado.

Todo este movimiento se da además en paralelo a la demanda contra Chile presentada en 2012 por el MOVILH ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por denegación del derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, de la que informamos en su momento, y que es una patata caliente en manos del actual gobierno.

La Rada Suprema (el parlamento de Ucrania) ha excluido de su agenda legislativa para el actual periodo de sesiones un proyecto de ley para castigar con penas de cárcel la divulgación de informaciones positivas acerca de la homosexualidad. Una medida que iba en la línea de la ya vigente en la vecina Rusia, circunstancia que parece haber sido clave para el abandono de su tramitación.

La idea de instaurar una ley contra la “propaganda homosexual” se instaló en Ucrania en los primeros meses de 2012. Tras haber quedado en suspenso en julio de ese año, en octubre el Parlamento aprobaba en primera lectura un proyecto de ley que preveía un castigo de hasta cinco años de prisión para aquellos que divulguen información positiva sobre la homosexualidad. Aunque contemplaba penas más duras aún, se trataba de una norma en la línea de la ya aprobada hace dos años en Rusia, con el supuesto objetivo de “proteger a los menores”. El último ejemplo sobre los efectos de su aplicación lo recogíamos esta misma semana.

Volviendo a Ucrania, la “capitulación” de julio de 2012 fue el resultado de la movilización del movimiento LGTB local y de las presiones de la comunidad internacional. La ley había sido, en efecto, denunciada por las instituciones europeas, la administración Obama y varias organizaciones de defensa de los derechos humanos. Una petición internacional lanzada por la plataforma AllOut.org para pedir su retirada recogió en pocas semanas más de 120.000 firmas. También Elton John se posicionó contra la ley (el cantante, que en 2009 intentó sin éxito adoptar un niño ucraniano, aprovechó un concierto en Kiev para pedir a los ucranianos que pusieran fin a la persecución de las personas LGTB). La tramitación del proyecto, finalmente, quedó en suspenso hasta las elecciones del año pasado.

Tras el triunfo de la revuelta que llevó a la salida del poder del presidente prorruso Víktor Yanukóvich y el conflicto con Rusia en la parte oriental del país, poco ha cambiado la situación para las personas LGTB en Ucrania. Pero el afán por distanciarse de Rusia ha tenido al menos un efecto colateral positivo: esta semana, la iniciativa homófoba salía de la agenda legislativa de la Rada Suprema tras considerarse que ha “perdido su relevancia” en aplicación del reglamento de la cámara. El activista Svyatovslav Sheremet explicó que este tipo de iniciativas “conectadas con Rusia y el ‘mundo ruso’” tienen muy pocas posibilidades de prosperar.

Y ello a pesar de la fuerte homofobia que sigue imperando en el país. El verano pasado recogíamos las pavorosas grabaciones del intento de asalto de un grupo neonazi a un local de ambiente gay en Kiev. En 2013 los tribunales prohibían la que hubiera sido primera Marcha del Orgullo de la capital ucraniana a petición de un grupo de parlamentarios que esgrimían como motivo para la prohibición los posibles disturbios entre manifestantes y opositores a los derechos LGTB. Sin embargo, a pesar de la orden judicial, una cincuentena de activistas se manifestaba días después por las calles de Kiev, teniendo que ser protegidos por la policía de la violencia de los grupos de fanáticos. La amenazante presencia de esos mismos grupos obligó a suspender en 2012 todos los actos reivindicativos programados.

Las espantosas imágenes del ataque al activista LGTB Svyatoslav Sheremet, a quien antes hacíamos mención, cuando comunicaba esta suspensión estremecieron al mundo y se convirtieron en símbolo de la implacable homofobia social que asola a Ucrania. Y es que, cuando de los derechos de las personas LGTB se trata, pocas son las diferencias reales entre Rusia y Ucrania.

La policía islámica de Kato, una ciudad al norte de Nigeria, ha comunicado la detención de doce personas, acusadas de participar en una “boda gay”. Los detenidos, sin embargo, niegan los hechos, aduciendo que simplemente celebraban una fiesta de cumpleaños. La ley vigente en Nigeria, promulgada a principios del año pasado por el presidente Goodluck Jonathan, castiga con hasta 14 años de prisión a quienes participen en una ceremonia de unión homosexual.

La policía islámica, o Hisbah, es quien vela en los territorios del norte de Nigeria, donde rige la sharia (o ley islámica), el cumplimiento de sus preceptos. Su jefe en la ciudad de Kato, Aminu Daurawa, comunicaba a los medios de comunicación la detención de doce hombres por participar en lo que sospechan que era una “boda gay”. Según Daurawa, fuentes de la investigación habían detectado días atrás que los supuestos novios habían invitado a un grupo de amigos para celebrar su unión bajo el pretexto de una fiesta de cumpleaños.

Las fuerzas de la Hisbah irrumpieron en la fiesta, donde se encontraban catorce personas, a quienes describieron como “de aspecto y comportamiento afeminado”, lo que provocó su detención inmediata. Los supuestos contrayentes eran Faruk Maiduguri, de 20 años de edad y a quien las responsables policiales identifican como “novio”, y Abba Mohammed, de 25 años, a quien identifican como “novia”. Faruk, entre lágrimas, repetía a los agentes que se trataba tan solo de su fiesta de cumpleaños y no de una boda homosexual.

Según el informe policial, dos de los presentes lograron huir, por lo que el total de los detenidos asciende a doce personas. El jefe Daurawa afirma que la intervención de sus fuerzas impidió que los invitados fueran linchados por una horda de vecinos, que habían tenido conocimiento de la celebración del enlace.

Aunque aún no se conocen los cargos definitivos de los que serán acusados, las familias de los jóvenes han sido convocadas. La sharia, vigente en esa zona del país, puede llegar a castigar las relaciones homosexuales con la pena de muerte, aunque son más habituales las penas de prisión y los fuertes castigos físicos. La ley aprobada el pasado año, que rige en todo el territorio nigeriano, establece que “las personas implicadas en la formalización de un contrato de matrimonio o unión civil entre personas del mismo sexo cometen un delito y podrán ser condenadas a una pena de 14 años de prisión”.

Desde su exilio en Londres, donde vive refugiado por temer por su vida de permanecer en Nigeria, el activista LGTB Davis Mac-Iyalla mostraba su indignación por estas detenciones. “La policía de Nigeria y el gobierno no tienen derecho a invadir la privacidad de las personas”, afirmaba con contundencia. “La prensa va a etiquetar esto como una boda para que se vea como un crimen y un tabú”, proseguía, añadiendo que “es una vergüenza que las autoridades nigerianas no sean capaces de combatir a los terroristas de Boko Haram, que sacrifican a los ciudadanos, pero que sí estén siempre dispuestas a perseguir a los gais… (…) Me enfurece que las autoridades de mi país de nacimiento no tengan ninguna clase de respeto por los derechos humanos. Esto también incluye a los principales líderes religiosos de Nigeria”.

Violencia social y de estado

Desde la promulgación de la ley que agrava el tratamiento penal para todo aquello relacionado con la homosexualidad en Nigeria, no cesan de sucederse los actos de barbarie de la población civil contra las personas LGTB, alentados por los líderes políticos y religiosos que han creado un ambiente de profunda homofobia social. En dosmanzanas hemos informado de algunos de estos terribles hechos, aunque es de suponer que la información de la mayoría de este tipo de actos execrables no alcance a los medios de comunicación occidentales.

En enero de 2014, una multitud de miles de personas rodeaba un tribunal islámico, donde se juzgaba a once hombres acusados de practicar la homosexualidad, exigiendo su ejecución inmediata. Meses después, cuatro de los detenidos, que confesaron los hechos probablemente bajo tortura, fueron condenados a recibir públicamente 15 latigazos y al pago de una multa o un año de prisión.

En febrero del mismo año, otra horda enfurecida asaltó los domicilios de doce homosexuales en la capital, Abuja, a quienes terminaron por arrancar de sus casas y golpearles incluso ante las puertas de la comisaría local. En las mismas fechas, en la localidad sureña de Port Harcourt, otros dos homosexuales fueron arrastrados fuera de su hogar y obligados a realizar actos sexuales ante una multitud agresiva.

Actuaciones de este tipo han provocado que el Parlamento Europeo aprobara en marzo de 2014, con el acuerdo de los principales grupos, una resolución de condena a las leyes homófobas de Uganda y Nigeria. El texto de la resolución solicita su derogación y propone que si no hay marcha atrás se suspenda a los dos países del acuerdo de Cotonú sobre intercambio comercial y asistencia entre la Unión Europea y los estados de África, Caribe y Pacífico.

Sin embargo, la directora del programa africano del Centro Europeo para la Gestión de Políticas de Desarrollo (ECDPM), Faten Aggard-Clerx, muy crítica con lo que considera una postura hipócrita de la Unión Europea, se preguntaba, en referencia a Nigeria, si el organismo europeo está dispuesto a “mantener sus valores a pesar de sus intereses en algunas partes de África”. Aggard-Clerx denunciaba que la Unión Europea no había alzado la voz contra las leyes homófobas aprobadas en Etiopía en 2004, pero sí lo hacía una vez que las condenas por homosexualidad iban a carecer de la posibilidad de indulto. También ponía el ejemplo del presidente de Uganda, Yoweri Museveni, muy criticado por aprobar una ley fuertemente homófoba, pero alabado por su papel en Sudán del Sur.

Nuevo golpe mediático del papa, que ha recibido en su residencia vaticana de Santa Marta a Diego Neria, un hombre transexual de 48 años, natural de Plasencia y católico practicante. Neria, que durante años ha sentido el rechazo de la Iglesia de la que se siente partícipe, consiguió hacerle llegar una carta al papa en la que le expresaba su pesar. Francisco lo llamó por teléfono y lo invitó al Vaticano. Un gesto sin duda digno de alabanza, pero que casa mal con la postura que la Iglesia católica mantiene hacia la transexualidad, ejemplificada por ejemplo en el discurso de odio de obispos como los de Córdoba o Alcalá de Henares. Respetando y comprendiendo el natural sentimiento de gratitud de Neria, lo cierto es que cada vez nos cuesta más dar valor a este tipo de gestos, que proporcionan a Francisco una imagen “amable” en los medios pero que a nuestro juicio se revelan expresión de una marcada hipocresía.

“Nunca antes me hubiera atrevido, pero con el Papa Francisco sí; después de oírle en muchas intervenciones, sentí que él me escucharía”, ha afirmado Diego Neria, un hombre transexual y creyente, católico practicante pese a las ofensas que él mismo ha recibido por parte de la Iglesia. “Eres la hija del diablo”, le llegó a espetar un sacerdote, ya después de salir del armario como varón transexual. Antes de eso se mantuvo años en silencio, ocultando a los demás su verdadera identidad. “No conocí un verano feliz en el que poder ir a la piscina con los amigos”, ha declarado. Incluso después de contárselo a sus padres y a su hermana, Diego mantuvo durante años el cuerpo femenino con el que nació a petición de su madre. “Por ella en una y mil vidas esperaría siempre”, afirma. No fue hasta después de la muerte de esta, ya con sus 40 años cumplidos, cuando Diego comenzó su proceso de transformación física.

Aun así, Diego ha continuado durante todos estos años con una espina clavada: la de sentirse rechazado por la Iglesia. Es por eso que hizo el esfuerzo de intentar hacerle llegar al papa una carta contándole su historia a través de diverso medios (incluso con la mediación del obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez). La carta llegó finalmente a su destino y Francisco, tras leerla, llamó por teléfono a Diego el pasado 8 de diciembre y mantuvo una breve conversación con él. Días más tarde, el 20 de diciembre, le volvió a llamar y le propuso acudir al Vaticano junto a su novia para conocerlo. Finalmente el encuentro se produjo el pasado sábado, 24 de enero.

Diego le preguntó al papa si todavía “hay algún rincón en la casa de Dios” para él, y Francisco, al parecer  le abrazó y le respondió “¡claro que eres hijo de la Iglesia!”. Hoy es un hombre feliz, que prefiere no entrar en más detalles sobre lo hablado con el papa durante su encuentro.

La obsesión de algunos obispos con la transexualidad

Muy loable el gesto de Francisco, sin duda, pero no deja de sorprender que el papa se muestre tan comprensivo y misericordioso a nivel individual pero siga sin propiciar cambio doctrinal alguno por lo que respecta al tratamiento que reciben las personas LGTB en la Iglesia católica.

Por lo que se refiere a las personas transexuales, tradicionalmente ignoradas por la institución -que suele centrar sus ataques en las relaciones homosexuales- en los últimos años se viene observando una intensificación de la condena. En España tenemos el ejemplo del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, que no ha dudado en incluir a las personas transexuales en sus diversas diatribas. La última de ellas de la que nos hicimos eco fue hace pocas semanas, cuando incluyó a la “despatologización de la así llamada transexualidad” en la lista de supuestos objetivos de una perversa agenda LGTB. Otro ejemplo es el del obispo de de Córdoba, Demetrio Fernández, que hace ahora un par de años difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la supuesta “ideología de género” que según él “rompe todo lazo del hombre con Dios a través de su propia naturaleza, sitúa al hombre por encima de Dios, y entonces Dios ya no es necesario para nada, sino que hemos de prescindir de Él, porque Dios es un obstáculo para la libertad del hombre. La ideología de género es una filosofía, según la cual el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente”.

“Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, añadía el obispo de Córdoba.

De hecho, en noviembre de 2006, Fernández publicaba otra carta titulada “Dios ama también a los homosexuales” (sic) en la que calificaba a la ley de identidad de género como “contraria a la verdad del hombre”. “Es una extorsión del plan de Dios, no ayuda a las personas con dificultad en este campo y siembra la confusión en el ambiente social donde vivimos. A un niño o a un joven hoy le es más difícil vivir el plan de Dios con estas leyes que enrarecen el ambiente”, escribía entonces, en referencia a la ley que en España permite a las personas transexuales modificar su identidad registral mediante un procedimiento administrativo.

Papa Francisco y personas LGTB: política de gestos mediáticos

Por lo que respecta a la realidad LGTB, lo cierto es que conforme avanza el pontificado de Francisco queda más en evidencia la debilidad del proceso de flexibilización del rigorismo moral católico tan alabado por los medios de comunicación. Hace solo unos días Francisco alertaba de la “amenaza a la familia” que suponían las leyes de matrimonio igualitario, pocas semanas después de que hiciera otras declaraciones muy parecidas en el mismo sentido.

Así, convive en la comunicación del papa un doble discurso, que depende en buena parte de la audiencia a la que se dirija, pero frente a declaraciones inclusivas como mencionar la homoparentalidad al referirse a la necesidad de abrirse a nuevas realidades o mostrarse abierto a aceptar las uniones civiles, a la hora de la verdad parece que la ortodoxia se impone. Así quedó también de manifiesto en el documento final del reciente Sínodo de la Familia, que había generado unas expectativas que se tornaron finalmente en decepción (y que los trabajos preparatorios de la que será su segunda parte tampoco parecen confirmar).

La justicia rusa, en aplicación de la ley contra la llamada “propaganda homosexual”, ha sancionado con una fuerte multa a una página web dedicada a ofrecer apoyo a los adolescentes LGTB. El juicio ha tenido lugar tras la denuncia presentada por Molodaïa Gvardia (Joven Guardia), un grupo juvenil de inspiración progubernamental.

El sitio web Deti-404 (Muchachos-404) está dedicado a apoyar a los jóvenes LGTB rusos. Los adolescentes LGTB pueden enviar cartas, fotografías o trabajos en los que expresar y compartir sus temores, sus angustias, su soledad…  en una etapa de la vida que es siempre difícil, pero que lo es aún más cuando el ambiente que rodea es manifiestamente hostil.

El mismo nombre del espacio web hace referencia al mensaje de error que se muestra cuando no se encuentra una página, como símbolo de la soledad en que se encuentran los niños y adolescentes LGTB rusos. Desde la página web se les ofrece, además de ese espacio, artículos, vídeos, noticias e información diversa que puedes ser de su interés, así como números de teléfono desde donde pueden ofrecerles apoyo psicológico.

Para la justicia rusa, sin embargo, toda esa dedicación no es más que “propaganda de relaciones no tradicionales ante menores”, y por ello la fundadora de la página, Elena Klimova, ha sido sancionada con 50.000 rublos (690 euros, 730 dólares) de multa. Klimova, que es periodista y activista LGTB, ha comunicado que apelará la sentencia.

Por su parte, Ilya Podsevatkine, responsable de la denunciante Molodaïa Gvardia, ha expresado su satisfacción por la sentencia, pues, según su criterio “puede suponer el cierre de Deti-404”. Roskomnadzor, la autoridad responsable de la supervisión de los medios de comunicación, comunicó el pasado mes de noviembre que se habían presentando más de cien quejas contra Deti-404, por, según el organismo, “dar a entender que las relaciones homosexuales son mejores que las tradicionales”.

Consultando la página, sin embargo, lo que se encuentran son testimonios de adolescentes que muestran el dolor que les produce el aislamiento y la incomprensión que deben sufrir. Muchos de ellos hablan del acoso que sufren por parte de sus compañeros de estudios, otros de la fuerte LGTBfobia que demuestran sus propios profesores o padres. Unos se muestran esperanzados y apuestan por un futuro mejor, mientras otros, como se lee en uno de los últimos testimonios enviado por una joven lesbiana, desearían “morir o ni siquiera haber nacido” porque no ven ese futuro.

A nadie, salvo a los fanáticos que denuncian y aplican las leyes, se le puede escapar lo importante que puede ser para estos adolescentes un punto de encuentro como el que les ofrece Elena Klimova, cuyo empeño en no arredrarse y continuar en su labor es otro ejemplo más de la extraordinaria valentía que demuestran los activistas LGTB rusos.

 Un ambiente de opresión y violencia

Esta sentencia es una muestra más de la homofobia de estado vigente en Rusia, representada sobre todo por la legislación aprobada en 2013 por el Parlamento ruso, que prohíbe informar positivamente sobre “relaciones no tradicionales” a menores y que ha servido para acallar, como en este caso, cualquier reivindicación de los derechos LGTB, con continuadas detenciones de aquellos activistas que valientemente se resisten a permanecer en silencio. También han tenido lugar despidos de funcionarios que declaran abiertamente su orientación sexual y cierres de medios que respaldan las reivindicaciones de los activistas.

A la homofobia de estado, se une la violencia social, tanto contra individuos aislados (es el caso de la violenta red de grupos homófobos Occupy Pedofilyaj, que retiene y tortura a personas a las que suelen tender una trampa) como contra locales de ambiente y por supuesto contra activistas que reclaman sus derechos (el último episodio del que nos hicimos eco ocurrió a finales de octubre, cuando tres activistas fueron asediados en Lipetsk).

Se cierra definitivamente el caso de los 26 hombres arrestados en una sauna de la capital egipcia. Aunque otro tribunal ya los absolvió hace apenas unos días, se confirma la decisión judicial tras la apelación que había interpuesto la fiscalía. La presentadora amarillista de televisión Mona Iraqi, que fue la responsable de llevar “el caso” ante la justicia y que pudo verse en primer término mientras arrestaban medio desnudos a los usuarios de la sauna, anuncia en su perfil profesional de Facebook que, ahora que se ha hecho pública la absolución, hablará del tema en el programa del próximo miércoles. Algunos de los acusados han manifestado, por medio de sus abogados, que estudian querellarse contra la “informadora” y el programa por la emisión pública del reportaje y por la vulneración de sus derechos.

Como ha recogido dosmanzanas en diversas informaciones, la homosexualidad no es delito en Egipto. Sin embargo, y a pesar de los agitados cambios políticos y civiles que ha experimentado el país en los últimos años, se aprecia un incremento en la presión hacia el colectivo LGTB, al que se persigue con acusaciones tan peregrinas como “escándalo público”, “atentado contra el orden y la moralidad”, “perversiones” o “libertinaje”. En este sentido, diversas organizaciones egipcias e internacionales apuntan que durante los últimos meses se habrían producido unas 150 detenciones ilegales a personas sexualmente diversas.

Pero el episodio de los arrestos en la sauna de El Cairo es uno de los que, con diferencia, ha tenido una mayor repercusión internacional. Tanto que, desde la llegada al poder en Egipto del presidente Abdel Fattah el-Sassi, es la primera ocasión en la que se ha puesto en tela de juicio la legitimidad de una operación policial de estas características, cuestionando, asimismo, la relación entre el poder político y los medios de comunicación del país.

El colectivo LGTB egipcio, en el ojo del huracán

El pasado mes de noviembre dosmanzanas se hacía eco de la condena de un tribunal de Egipto a tres años de prisión para ocho hombres por aparecer en un vídeo en el que presuntamente se representaba la celebración de “la primera boda gay” de este país. No obstante, los ocho acusados habían negado los cargos que se les atribuían, así como que la controvertida boda fuese una ceremonia real.

El matrimonio entre personas del mismo sexo no es posible en Egipto, país árabe de mayoría musulmana donde las relaciones homosexuales no son formalmente ilegales pero (con independencia del régimen político) sí están perseguidas socialmente y se castigan a través de otras figuras legales como la “indecencia”, la “conducta inmoral” o la “ofensa a los sentimientos religiosos”.

Sin ir más lejos, hace solo unos meses nos hacíamos eco de la sentencia de un tribunal egipcio que condenaba a cuatro hombres a varios años de prisión por crear una supuesta red de prostitución homosexual, después de que la policía encontrase ropa de mujer y maquillaje en la casa de uno de ellos.

Después de que el vídeo de su salida del armario se convirtiera en un auténtico fenómeno viral, los gemelos Austin y Aaron Rhodes han asistido con su padre al programa de Ellen DeGeneres. Una aparición que ha dado aún mayor impacto a su vídeo y ha convertido a los hermanos Rhodes en símbolo de lo importante que es la autenticidad y la aceptación incondicional.

Hace un par semanas el vídeo en el que dos hermanos gemelos salían del armario ante su padre alcanzaba de repente una grandísima difusión. Se trataba de los hermanos Rhodes, Austin y Aaron, que tienen un popular canal en YouTube, “The Rhodes Bros”. Tras hacer pública su homosexualidad con el resto de la familia, solo les quedaba el padre, que vive en otra ciudad. Decidieron entonces contárselo por teléfono, grabarlo en vídeo y colgar el momento en su canal. La fuerte emotividad del momento facilitó su difusión, alcanzando de hecho los 14 millones de visionados en solo una sola semana. Las imágenes mostraban con claridad cómo salir del armario sigue siendo un momento de revelación de sí que puede resultar duro incluso cuando se espera una reacción comprensiva.

La popularidad del vídeo ha propiciado que reciba atención de los medios. En especial, destaca la intervención The Ellen Show, el programa de la popular presentadora Ellen DeGeneres, esta pasada semana. Asistieron los dos hermanos y su padre. En ella dieron a conocer más detalles sobre la historia de la familia. Se supo, por ejemplo, que  los gemelos son originales de Ohio pero que ahora viven en Los Ángeles. Por ello, han tenido una relación poco estrecha con su padre debido a la lejanía, lo que ayuda a entender por qué les costó más trabajo contárselo a él. Y es que primero hablaron entre sí de su sexualidad cuando tenían 16 años, luego con su madre y el resto de su familia a los 17, dejando en último lugar a su padre.

Esta breve entrevista remarcó lo importante que había sido la aceptación de su padre e incidió en lo fundamental que resulta un entorno de aceptación para los jóvenes LGTB. Si para los gemelos el momento de hablar con su padre fue “el más temible” de sus vidas, para su padre una respuesta acogedora era la única opción. En palabras suyas: “Cuando llamaron sabía que estaban llorando y sabía que algo iba mal. Como padre debes notar que algo va mal. Lo oía en sus voces. Cuando me lo dijeron, simplemente sentí que lo único que podía venir de mí era: os quiero a los dos. Os quiero incondicionalmente. Sois mis hijos, no puede dejar de ser vuestro padre y no quiero dejar de serlo”.

Os dejamos con el vídeo de la intervención de los gemelos Rhodes y su padre en el programa de Ellen (a falta de subtítulos en español, este los tiene en inglés, lo que facilita su seguimiento). Y si eres de los pocos que aún no viste el vídeo original, que lleva ya más de 15 millones de visitas, lo insertamos más abajo.

COLEGA-Madrid (Colectivo LGBT de la Comunidad de Madrid) quiere mostrar su solidaridad hacia las víctimas del Holocausto (Shoá) y de otros crímenes contra la humanidad hoy 27 de Enero, Día Internacional de Memoria del Holocausto y de Prevención de Crímenes contra la Humanidad.

El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas liberaban el campo de Auschwitz -donde varios millones de personas fueron asesinadas por ser judíos, gitanos, discapacitados, homosexuales o por su ideología política- poniendo así fin a los campos de exterminio nazis. Desde entonces, esta fecha es considerada como el día del fin del Holocausto.

Se calcula que de 5.000 a 15.000 homosexuales fueron internados en campos de concentración, que portaban cosido a su traje un triángulo rosa, símbolo desde entonces de lucha del movimiento homosexual internacional. Los homosexuales ocupaban en los campos la posición más baja en el sistema, sufriendo un trato cruel tanto por parte de los guardias de las SS como por parte de los otros prisioneros.

COLEGA-MADRID asistió a la ceremonia organizada por la Comunidad Judía de Madrid y la Asamblea de Madrid el pasado viernes 23 de enero, donde fue invitada un año más a encender una de las velas en memoria de las víctimas no judías que fueron asesinadas durante el Holocausto.

Para COLEGA-MADRID, la celebración de este día es de especial importancia dado que pone de relieve el odio y el acoso que las minorías sufren en regímenes totalitarios. No podemos dejar de olvidar a los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales que en estos momentos son perseguidos en muchas partes del mundo, privados de libertad, agredidos, insultados, cuando no ejecutados y asesinados. Los recientes crueles y salvajes asesinatos de homosexuales por parte del Estado Islámico en Irak y Siria, tirándolos de edificios para luego rematarlos con piedras, nos hace recordar que no hay que bajar la guardia en exigir el respeto de los derechos humanos en todas las partes del mundo. Entre todos podemos hacer que la sangría de LGBT deje de ser una cruda realidad para convertirse en un recuerdo y conmemoración.”, ha declarado Samir Bargachi, presidente de COLEGA-MADRID.

En el momento de redactar esta entrada, la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) se encuentra a solo dos escaños de la mayoría absoluta en el Parlamento griego. Con algo más del 36 % del voto total (unos 8 puntos más que la conservadora Nueva Democracia), y gracias además a los 50 escaños de “premio de mayoría” a la lista más votada, Syriza se coloca en posición de intentar poner fin a años de durísimas exigencias de austeridad por parte de los poderes económicos transnacionales, que han sumido a buena parte de la población griega en la miseria. No lo tendrá fácil… Con todas las precauciones -la agenda económica será la que marque el paso- la victoria de Syriza supone también una esperanza de mejora en materia de derechos LGTB.

De las grandes fuerzas políticas griegas, Syriza es con diferencia la más pro-LGTB. En su Congreso de 2013, el primero que convocaba como partido unitario, la formación se comprometió a “combatir la violencia racista y homófoba y todas las discriminaciones basadas en el origen racial o nacional, religión, color de la piel, discapacidad, edad, orientación sexual o identidad de género” así como a promover los cambios legislativos correspondientes, incluyendo el derecho a la autodeterminación de género y el matrimonio entre personas del mismo sexo con iguales derechos. En este sentido, Syriza asumía la tradición pro-LGTB de Synaspismos, el más importante de los partidos que formaban la coalición original.

Nada que ver con el otro gran partido griego, Nueva Democracia, que se opone a cualquier tipo de reconocimiento de derechos en materia LGTB (en su momento, por ejemplo, promovió una ley de uniones solo para parejas heterosexuales). Por lo que se refiere al PASOK (Movimiento Socialista Panhelénico, de centro-izquierda) se mostró en el pasado favorable a la aprobación de leyes similares al PACS francés, que sin embargo no fue capaz de promover cuando gobernó. El PASOK, que ha gobernado Grecia durante buena parte de su periodo democrático, y que ahora gobernaba en coalición con Nugeva Democracia, ha quedado reducido en cualquier caso a un partido residual en las elecciones de este domingo.

Capítulo aparte merece el partido neonazi Amanecer Dorado, abiertamente homófobo, tercera fuerza política griega con algo más del 6 % de los votos.

Una sociedad, en cualquier caso, profundamente homófoba

Dicho esto, el que Syriza haya conseguido este magnífico resultado no es garantía de que sus promesas en materia LGTB se vayan a materializar en el corto plazo. Conviene tener en cuenta, por un lado, cual es la realidad de la Grecia moderna, una sociedad muy homófoba en la que la influencia de la Iglesia ortodoxa sigue haciéndose notar.

Todavía pervive, por ejemplo, alguna disposición discriminatoria (la edad de consentimiento para las relaciones homosexuales masculinas es superior a la de las heterosexuales, 17 años frente a 15). En dosmanzanas nos hemos hecho eco de diversos episodios de homofobia que son buen reflejo de la situación social, como la censura de un inocente beso entre dos hombres en una serie de televisión o el intento de sabotaje al Orgullo LGTB de Salónica en 2012 por parte de un grupo de salvajes animados por las arengas homófobas del obispo ortodoxo. Por no hablar de la violencia homófoba ejercida por los simpatizantes neonazis, denunciada repetidamente por los colectivos LGTB griegos desde hace años. OLKE (Comunidad Lésbica y Gay de Grecia) llegó a dirigir una carta a otras organizaciones LGTB europeas en 2012 en la que ya manifestaba su preocupación por el incremento de las agresiones homófobas y tránsfobas acaecidas en el país.

Las parejas del mismo sexo carecen de reconocimiento alguno, pese a que dos de ellas se casaron en 2008 aprovechando un vacío legal. Sus matrimonios, sin embargo, fueron posteriormente ilegalizados. Ha habido intentonas de aprobar leyes de unión civil, pero nunca han prosperado. Ni siquiera cuando en noviembre de 2013 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decretó que la exclusión de las parejas del mismo sexo de la actual normativa griega sobre uniones civiles viola la Convención Europea de Derechos Humanos. El Gobierno griego de coalición entre Nueva Democracia y PASOK anunció que modificaría la legislación para dar cumplimiento al fallo de la corte europea, pero el cambio no ha llegado a producirse. Tampoco existe legislación que regule la modificación registral de las personas transexuales sin necesidad de someterse a cirugía.

Marcha atrás sobre adopción homoparental

De hecho, el propio Alexis Tsipras, líder de Syriza y probable próximo primer ministro, arrojaba un jarro de agua fría a los que esperaban que su victoria supondría que Grecia se incorporaría sin más a los países de vanguardia en materia de derechos LGTB. Preguntado en concreto sobre si se permitiría la adopción homoparental, Tsipras respondía que “es un tema difícil, que requiere diálogo. Hay contradicciones en la comunidad científica sobre esto y no lo incluiremos en nuestro programa de reformas”. La discusión sobre la adopción homoparental había sido introducida en el debate político griego pocas semanas antes por el ministro de Justicia, Haralambos Athanasiou (Nueva Democracia), que precisamente justificaba el retraso en hacer caso al fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos argumentando que ello llevaría de forma inmediata a discutir si las parejas del mismo sexo podían adoptar. No pocos han querido ver en la posición de Tsipras sobre la adopción un movimiento algo cobarde para evitar atraer la atención del electorado griego sobre este tema, lo que posiblemente hubiera beneficiado a Nueva Democracia.

De ahí a acusar a Syriza de partido “homófobo”, como se ha podido leer estos días en redes sociales, va en nuestra opinión un largo trecho. De las diferentes posibilidades que podían arrojar las urnas griegas, la victoria de Syriza es desde luego la que más esperanzas genera en materia LGTB. Como mínimo, debe otorgársele el beneficio de la duda y esperar a que su gestión cristalice. No se trataría, en cualquier caso, de la primera vez que líderes y partidos de izquierda, reales o presuntos, actúan como freno a los avances en materia LGTB. En la actualidad lo están haciendo Matteo Renzi en Italia, Manuel Valls en Francia o el Partido Socialdemócrata alemán. En la propia España, el PSOE, que con José Luis Rodríguez Zapatero al frente promovió grandísimos avances en materia LGTB, votaba hace pocos meses a favor de un convenio de adopción con Rusia que incorpora la discriminación de las parejas del mismo sexo, al priorizar el desbloqueo de las adopciones que ese país mantenía retenidas sobre el derecho a la igualdad jurídica de todas las parejas.

Ojalá en un plazo razonable podamos redactar otra entrada anunciando avances significativos en materia LGTB en Grecia. Si no así, no dudaremos en sumarnos a las críticas.

ACTUALIZACIÓN (27/01, 01:00 h.)

La situación se mueve a velocidad de vértigo. Alexis Tsipras ya ha jurado como primer ministro (en una ceremonia que por primera vez en la historia de la moderna Grecia ha tenido carácter laico, sin Biblia y sin la presencia del arzobispo ortodoxo de Atenas) después de anunciar un acuerdo con la formación derechista Griegos Independientes (Anel). Se trata de una escisión de Nueva Democracia que comparte -acentuado- su conservadurismo social, pero que paradójicamente es la formación política más próxima a Syriza por lo que a su oposición a las políticas de austeridad respecta.

Una alianza que puede sorprender -especialmente fuera de Grecia- pero que de hecho se consideraba una de las posibles antes de las elecciones, teniendo en cuenta la dificultad para Syriza de pactar con el Partido Comunista (KKE), que por activa y por pasiva había dejado claro que nunca les apoyaría. El KKE es un partido comunista “clásico” que defiende como condición sine qua non la salida del euro, de la Unión Europea y de la OTAN, el impago de la deuda y la “socialización de los medios de producción”.

Más realista parecía la posibilidad de pacto con la centrista To Potami (“El Río”), partidaria de políticas más alineadas con la austeridad, aunque en condiciones más relajadas que hasta ahora (prolongar los plazos para pagar la deuda, pero rechazando una posible quita). Queda claro que Syriza, en su línea de priorizar por delante de cualquier otra consideración una posición de fuerza ante Europa, ha preferido sin embargo al partido que más apoyo le ofrece en este aspecto.

En términos de derechos LGTB, el pacto con Anel no es una buena noticia, y contribuye de hecho a aumentar el escepticismo sobre si Syriza -que finalmente quedó a dos escaños de la mayoría absoluta- está dispuesta a promover avances reales: aunque no haya hecho pública la existencia de líneas rojas en el acuerdo, la oposición de Anel a cualquier avance en materia LGTB es conocida. Habrá que mirar con lupa todo lo que suceda a partir de ahora, pero lo que parece claro es que la intención de Tsipras de subordinarlo todo a la renegociación de la deuda es firme.

Una primera prueba de fuego será conocer qué sucede con la aplicación de la ya mencionada sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y si el nuevo gobierno abre así su ley de uniones a las parejas del mismo sexo. Simplemente con ese gesto Grecia adelantaría por ejemplo a Italia y a todos sus vecinos de los Balcanes ortodoxos. Seguiremos atentos a lo que suceda.

El matrimonio igualitario sigue avanzando con paso firme por los territorios del “Profundo Sur”. La juez federal Callie V. S. Granade ha dictaminado este viernes 23 de enero que la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo, establecida por las leyes de Alabama, viola el derecho a la igual protección y al debido proceso recogidos en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. La juez ha dictado una suspensión temporal de su sentencia de 14 días, para que la Fiscalía pueda solicitar una permanente, durante todo el proceso de apelación, ante la Corte de Apelaciones del 11º Circuito.

La juez Granade debía resolver sobre la demanda presentada por Cari Searcy y Kimberly McKeand, que habían contraído matrimonio en California pero residen actualmente en Alabama. Cari quería adoptar a la hija de Kimberly, amparándose en las leyes estatales que permiten la adopción del hijo del cónyuge, pero el estado sureño ni reconocía su matrimonio ni les permitía contraerlo, debido a la prohibición expresa que figura en su propia Constitución.

La pareja decidió denunciar a la administración de Alabama por lo que consideraban una grave discriminación. La Fiscalía General del estado, por su parte, defendía la enmienda 774, o de “Santidad del Matrimonio”, de la Constitución de Alabama, que en 2006 fue aprobada en referéndum con un 81 % de votos favorables. La enmienda describe el matrimonio como la unión sagrada de un hombre y un mujer y prohíbe expresamente tanto el matrimonio como las uniones civiles entre personas del mismo sexo en el estado. También impide el reconocimiento de los enlaces contraídos en otros estados donde son legales.

La juez finalmente ha fallado a favor de la pareja demandante, al encontrar que “el fiscal general no ha explicado por qué el permitir o reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo entre dos adultos que consienten va a impedir que los padres heterosexuales u otros parientes biológicos cuiden de sus hijos biológicos”.  La magistrada señala en su dictamen que ”Alabama no excluye del matrimonio a las parejas que no quieren o no pueden procrear biológicamente. No existe una ley que prohíba casarse a las parejas infértiles, a parejas de ancianos o a parejas que no deseen procrear. El estado tampoco prohíbe el reconocimiento de los matrimonios de esas parejas de otros estados”.

La sentencia se fundamenta tanto en el fallo del caso Windsor, en el que el Tribunal Supremo declaró inconstitucional que la administración federal no reconociera los matrimonios entre personas del mismo sexo contraídos legalmente, como en los dictámenes de la mayoría de las Cortes de Apelaciones. Para la juez Granade, “los niños que actualmente están criados por padres del mismo sexo en Alabama son tan dignos de protección y de reconocimiento por parte del Estado como lo son los niños que son criados por padres de sexos opuestos. Sin embargo, la ley de ‘Santidad del Matrimonio’ de Alabama perjudica a los hijos de las parejas del mismo sexo por las mismas razones que el Tribunal Supremo consideró que la Ley de Defensa del Matrimonio perjudicaba a los hijos de las parejas del mismo sexo”.

Por todo ello, la juez ha dictaminado que estas leyes violan el derecho a la igual protección y al debido proceso que ampara la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. No ha incluido ninguna suspensión ni demora en la ejecución de su sentencia, por lo que los matrimonios entre personas del mismo sexo en Alabama podrán comenzar en cuanto las secretarías de los condados abran sus puertas este lunes. No obstante, el representante legal de la Asociación de Jueces de Familia de Alabama, ligado al ultraconservador Tea Party, ha declarado que “no hay nada en la sentencia de la juez Granade que obligue a emitir licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo, excepto a la demandante”. A pesar de ello, los jueces de familia de los condados de Montgomery y Jefferson (el más poblado del estado) ya han comunicado que facilitarán licencias de matrimonio a las parejas del mismo sexo que las soliciten, puesto que “nuestro análisis es que la prohibición ha sido declarada inconstitucional. Nosotros no violamos las sentencias judiciales federales“.

El fiscal general, Luther Strange, ha solicitado inmediatamente la suspensión cautelar del fallo durante el proceso de apelación, que ya ha comunicado que presentará. La juez emitió un mandato en el que establecía un suspensión temporada de la sentencia de 14 días, tiempo en el que la Fiscalia podrá solicitar una suspensión permanente durante el proceso de apelación ante la Corte de Apelaciones del 11º Circuito. Parece poco probable, no obstante, que una petición semejante sea concedida, pues la Corte de Apelaciones del 11º Circuito denegó una solicitud de suspensión semejante en el caso de Florida, que también fue rechazada por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos cuando se presentó a su instancia. El equipo legal de la pareja demandante, por su parte, presentó ante tribunal de la juez Granade un pliego en el que se oponen  a la suspensión permanente de  la sentencia solicitada por la Fiscalía General y piden que clarifique sin lugar a dudas el alcance de la misma.

El gobernador de Alabama, el republicano Robert Bentley, ha expresado su “decepción” con la sentencia y ha confirmado que la apelará. Más allá ha ido el presidente de la cámara de representantes del estado de Alabama, Mike Hubbard, que ha declarado que “es indignante que un solo juez federal no electo e irresponsable pueda anular la voluntad de millones de residentes de Alabama, que apoyaron firmemente la enmienda de ‘Santidad del Matrimonio’. La Legislatura fomentará con vigor el proceso de apelación y seguirá defendiendo los valores conservadores cristianos que hacen de Alabama un lugar especial para vivir”. Lo cierto es que ese abultado 81 % de votantes favorables a la discriminación de las parejas del mismo sexo en el referéndum de 2006 sumaban algo menos de 700.000 votos en un estado de casi cinco millones de habitantes.

Uno a uno, los estados se van sumando

Con la incorporación de Alabama, el matrimonio igualitario es ya completamente legal en 37 de los 50 estados de los Estados Unidos, cuya población sobrepasa ya los 220 millones de personas. Se trata de Alabama, Alaska, Arizona, California, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Colorado, Connecticut, Delaware, Florida, Hawaii, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Montana, Nevada, New Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Nuevo México, Oklahoma, Oregón, Pensilvania, Rhode Island, Utah, Virginia, Virginia Occidental, Vermont, Washington, Wisconsin y Wyoming. A ellos hay que sumar el Distrito de Columbia y 21 jurisdicciones tribales (se van sumando aquellas que ligan sus leyes sobre el matrimonio a las del estado donde están ubicadas).

En el resto de estados existen situaciones diversas, que configuran un escenario judicial complejo que, a la espera del pronunciamiento definitivo por parte del Tribunal Supremo, va decantando la situación hacia una extensión generalizada del matrimonio igualitario.

Hacemos a continuación un balance de la situación. En Kansas, aunque ya ha habido una sentencia favorable de un tribunal federal, y su suspensión ha sido denegada en la última instancia, la Fiscalía del estado, en una actuación torticera, ha dado instrucciones a las secretarías de los condados de que no faciliten licencias de matrimonio a las parejas del mismo sexo, excepto en aquellos que pertenezcan a la jurisdicción del juez federal. Sin embargo, asociaciones LGTB aducen que los jueces federales tienen jurisdicción en todo el estado, por lo que la medida de la Fiscalía debe tomarse como un acto desesperado de dilación de lo que ya es no solo inevitable sino completamente legal.

En Ohio, Michigan, Kentucky y Tennessee, las sentencias favorables dictadas por los jueces federales han sido revocadas por la Corte de Apelaciones del 6º Circuito, la única en dictaminar en contra de la igualdad de derechos de las personas LGTB. Tras el recurso presentado por los equipos legales de las parejas demandantes de los cuatro estados ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, este ha decidido que en el próximo período de sesiones considerará estas sentencias contrarias a los derechos LGTB. Por el contrario, su crietrio respecto a las apelaciones de sentencias que han sido favorables a esos derechos ha sido el de no admtirlas a trámite. La decisión del Tribunal Supremo, que se espera para el mes de junio de este mismo año, podría suponer el final de largo viaje del matrimonio igualitario en los Estados Unidos.

En Misuri, aunque existe una sentencia federal en suspenso hasta que se decida su apelación, sí que es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo en los condados de Saint Louis, el más populoso del estado, y Jackson, según han establecido jueces de ámbito local. Como Misuri sí reconoce los matrimonios de parejas del mismo sexo celebrados en otras jurisdicciones donde es legal, los enlaces celebrados en estos dos condados son válidos en todo el estado.

En otros estados existen sentencias favorables de jueces federales que aún están pendientes de ser revisadas por las correspondientes Cortes de Apelación, como es el caso de Mississippi y Texas (ambos del 5º Circuito) y Arkansas, Dakota del Sur y el ya citado Misuri (los tres del 8º Circuito). En Arkansas, además, la Corte Suprema estatal deberá revisar una decisión favorable al matrimonio igualitario emitida por un juez estatal, no federal. Por el momento solo hay un estado en el que un juez federal ha considerado constitucional prohibir el matrimonio igualitario: Luisiana, sentencia que debe ser revisada por la Corte de Apelaciones (también, en este caso, la del 5º Circuito). En este estado, sin embargo, otro juez federal falló pocas semanas después en sentido contrario, declarando inconstitucional la prohibición. Habrá que esperar a ver cómo resuelve el 5º Circuito esta contradicción.

Finalmente, en uno de los estados donde aún no hay sentencia, Dakota del Norte, el juez federal que debe dictaminar al respecto ha decidido aplazar la continuidad del juicio hasta conocer la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Los otros dos estados donde hay procesos abiertos pendientes de sentencia son Georgia y Nebraska.

Podéis comprobar el avance del matrimonio igualitario en los Estados Unidos en este mapa (pinchad en él para verlo en mayor resolución):

El colectivo madrileño COGAM y la FELGTB han hecho ya públicos fecha y recorrido de la Manifestación Estatal del Orgullo LGTB 2015. Será el sábado 4 de julio y la manifestación discurrirá, como ya hizo en 2014, entre la Glorieta de Atocha y la Plaza de Colón. Dosmanzanas aplaude tanto la elección del recorrido como el hecho de anticiparlo en enero, lo que debería permitir a los organizadores dedicar sus energías a batallas más importantes.

Ya en 2014 opinamos que había sido un acierto que la manifestación acabara en Colón. Este recorrido (una larga línea recta que conecta la Glorieta de Atocha con la Plaza de Colón atravesando Neptuno y Cibeles y que evita giros abruptos como el de 2013) favoreció la fluidez y la movilidad, tanto interna como externa, de los cientos de miles de personas que participaron de una forma u otra. También  facilitó que las carrozas que animan el evento en su parte más lúdica contaran con su correspondiente perímetro de seguridad, lo que resultaba sumamente complicado mantener en la Gran Vía. La última parte del recorrido, el Paseo de Recoletos, hizo además posible -gracias al desahogo de sus áreas laterales- que las familias con niños pequeños y cochecitos pudieran participar de la fiesta en este tramo final sin miedo a las apreturas, profundizando el carácter de fiesta familiar que cada vez más tiene el Orgullo.

En nuestra opinión, despejada la incógnita del recorrido de la manifestación, los colectivos convocantes deberían centrar sus energías en potenciar una agenda social y cultural en el Orgullo 2015 que vaya más allá de lo meramente lúdico y conseguir que las fiestas propiamente dichas -cuya responsabilidad, a diferencia de la manifestación, no depende tanto de ellos como de AEGAL, la tercera “pata” del Orgullo- cuenten con unos estándares mínimos de calidad e implicación activista. No es fácil, pero quizá sea en este terreno, y no en el debate sobre el recorrido, donde pueda exigirse al actual Ayuntamiento (siendo realistas, el que salga de las elecciones de mayo no contará con tiempo para modificar lo ya decidido) un mayor compromiso. Todo ello sin renunciar al modelo de Orgullo mixto -reivindicativo y fiestero- que tan buenos resultados ha dado en el pasado.

Ya habrá tiempo, cara a próximas ediciones, de valorar si merece la pena el esfuerzo de que la manifestación vuelva a la Gran Vía, opción que a nuestro juicio solo debería contemplarse si existe un compromiso firme y riguroso de la próxima corporación municipal de garantizar la seguridad del recorrido con suficiente personal y medios. Los organizadores no pueden hacerlo contando solo con sus voluntarios. Es más, quizá sea hora ya de poner punto final a la nostalgia de la Gran Vía como escenario principal de la manifestación, como en su momento hubo que hacer cuando el Orgullo abandonó la Puerta del Sol por su incapacidad para absorber a los manifestantes. No conviene olvidar, en este punto, que Madrid organizará el World Pride en 2017, que sin duda atraerá a nuevos asistentes de otros países con los que habrá que contar.

Por segunda vez en tres años, el Parlamento portugués ha dicho “no” a modificar las leyes de adopción para permitir a las parejas casadas del mismo sexo adoptar hijos conjuntamente. El resultado ha sido más ajustado que en 2012 gracias a la incorporación de los comunistas del PCP al bloque favorable a la igualdad LGTB. Portugal sigue siendo el único país de Europa con matrimonio igualitario pero sin adopción homoparental.

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impide optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista (PS) contra el criterio de otros grupos de izquierda y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución portuguesa recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional por iniciativa del presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, la prohibición de la adopción quedó fuera de la consulta, para evitar que fuera el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con dicha discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pueda adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes. Así se hizo, y en mayo de 2013 el PSD (Partido Social Demócrata, de centro-derecha) permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia, y así evitar posicionarse.

El grupo parlamentario del PSD hizo suya la idea, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta). La propuesta de referéndum fue aprobada en enero por 103 votos de los socialdemócratas contra 93 votos de la izquierda. El CDS-PP, partido situado aún más a la derecha del PSD y que forma parte de la coalición de Gobierno, optó por la abstención, al igual que dos diputados socialistas. La estratagema del PSD, sin embargo, se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no puede preguntarse al mismo tiempo sobre la coadopción, “donde existe una familia ya constituida de facto y sobre la adopción conjunta, “donde se pretende constituir una familia ex novo”. El Constitucional estimó que hacer coincidir ambas preguntas generaba “ambigüedad” y que la respuesta a una de ellas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra. La iniciativa del PS volvió al Parlamento, donde fue derrotada por tan solo cuatro votos.

Los partidos de izquierda no renunciaron a dar la batalla y el viernes pasado se presentaron tres proyectos de ley para permitir la adopción de menores por parte de las parejas casadas del mismo sexo. Las propuestas del Bloque de Izquierdas (BE), los ecologistas del PEV y los socialistas fueron derrotadas con los votos del PSD y el CDS-PP. La novedad, en este caso, ha sido el voto favorable del PCP, que en el pasado se había abstenido en las votaciones sobre la materia. Por parte de los dos grandes partidos hubo varios diputados que se saltaron las directrices de su formación: siete representantes del PSD apoyaron la iniciativa del PS y, en sentido contrario, tres socialistas se opusieron a la adopción homoparental.

Tras esta derrota, los derechos LGTB volverán al Parlamento portugués en los próximos días, ya que el BE ha exigido la discusión independiente de dos proyectos para abrir las técnicas de reproducción asistida a las parejas de lesbianas. La votación en el pleno de estas iniciativas está prevista para el próximo 4 de febrero. En cualquier caso, la situación podría dar un cambio si se confirma la tendencia que marcan las encuestas, y las fuerzas de izquierda recuperan la mayoría parlamentaria en las elecciones que se celebrarán en septiembre u octubre de este año.

La Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) ha puesto a disposición de los profesionales de la información y de todas aquellas personas interesadas una “Guía de Conceptos” para difundir una terminología actualizada sobre las identidades trans y alejada del discurso biomédico. Un discurso cuya influencia sigue vigente tanto en el lenguaje común como en el que medios y activistas LGTB, e incluso muchas personas trans, siguen utilizando.

Como explica ATA, la palabra como vehículo de comunicación puede ser una herramienta para luchar contra la discriminación o bien para perpetuarla. Y en el caso de la realidad trans, “la influencia del discurso biomédico la ha distorsionado, patologizando lo que es una expresión de la inmensa diversidad del ser humano y de la propia naturaleza, influyendo de manera determinante en la clase médica, los políticos, medios de comunicación y en la sociedad; instalando prejuicios y tópicos que han perpetuado y perpetúan a las personas transexuales en inferioridad de condiciones y siendo la ‘excusa’ que ha justificado la vulneración de los derechos humanos fundamentales”.

Para ATA, términos bomédicos como ‘discordancia’, ‘trastorno’, ‘disforia’, ‘incongruencia’ o ’disonancia’ se traducen en estereotipos y tópicos “que se difunden en los discursos y en el lenguaje utilizado por los medios de comunicación, contribuyen a la reproducción e interiorización de estos conceptos por parte de las propias personas trans, que usan como mantras: ‘personas que viven en cuerpos equivocados’, ‘mujer que nació hombre o viceversa’, ‘hombre que vive en cuerpo de mujer o viceversa’ (…) Todo ello con el fin de negar las expresiones trans como parte de la diversidad humana. Ello ha supuesto instalar en la conciencia social y colectiva un discurso castrador y cisexista”.

Puedes acceder a la Guía, elaborada por ATA y subvebcionada por el Instituto Andaluz de la Juventud, pinchando aquí.

El vigilante de seguridad de una franquicia británica de McDonalds ha sido suspendido después de pedir a dos jóvenes gais que dejaran de besarse porque, según él, estaban “haciendo sentirse incómoda a la gente”.

El incidente tuvo lugar en un establecimiento de McDonalds en Leicester (Inglaterra). Matthew Dummigan, de 23 años, señaló a la prensa que le estaba dando un beso en los labios a un amigo varón cuando el guardia de seguridad se acercó a él y le pidió que parase, ya que no estaba “permitido” besarse. En ese momento, Dummigan le preguntó si en el caso de que el beso se lo estuviera dando una pareja heterosexual sería aceptable, a lo que el empleado respondió que “.

Fue horrible. Dijo que eso [el pico que le dio a su amigo] estaba haciendo que la gente se sintiese incómoda. Aquello fue muy molesto para mí”, aseguraba Dummigan a un medio británico. “Le dije que su actitud no era justa. Yo estaba muy enojado y molesto. Los gais se pueden casar y divorciar; sin embargo, se les echa la bronca por mostrar un poco de afecto. Su actitud fue tan anticuada…“, señala la víctima.

Asimismo, Dummigan cuenta que un amigo suyo intentó dar la cara por él y que fue expulsado del local de malas maneras. Este hecho, asegura, le hizo sentirse “insultado” y “menospreciado“. Desde que saliese del armario, hace siete años, Dummigan afirma que nunca había sido testigo de algo similar. “Leo en los periódicos sobre cosas de este tipo, pero nunca pensé que me iba a pasar a mí“, apunta.

De momento, McDonalds ha decidido suspender provisionalmente al guardia de seguridad en cuestión, mientras se lleva a cabo una investigación para esclarecer lo ocurrido. Un portavoz de la compañía pidió disculpas por la experiencia vivida por Dummigan y añadió que el incidente fue un hecho aislado, que no está en consonancia con las políticas de diversidad de la conocida cadena de comida rápida.

La necesidad de formar en el respeto a la diversidad

Un caso muy similar se dio en Madrid, hace poco más de un mes. En esa ocasión, el vigilante de seguridad de un establecimiento de Burger King obligó a una pareja gay a abandonar el local tras atender las quejas de una familia con hijos a quienes les molestaba que se hubieran besado. La asociación LGTB Arcópoli presentó una queja formal mientras que numerosos ciudadanos, a través de las redes sociales, convocaban una besada frente al local en señal de protesta, acontecimiento del que se hicieron eco medios de todo el mundo.

Si algo pone de manifiesto este tipo de sucesos es la imperiosa necesidad de que también las empresas integren en sus normas el respeto a la diversidad, lo que indudablemente pasa por formar a sus empleados. En el caso de este tipo de cadenas multinacionales, los franquiciados tendrían que ser instruidos sobre la importancia de que todo el personal, contratado o subcontratado, se muestre respetuoso con todas las personas con independencia de su orientación sexual o identidad de género. Algo que, evidentemente, no se está haciendo como se debería.