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Los activistas rusos Nikolai Alekseev y Kiril Nepomnyaschiy fueron agredidos a primera hora de este lunes en Kostroma, al norte de Moscú, por dos individuos que cubrían sus cabezas con capuchas negras. Alekseev fue además rociado con un líquido verde que le alcanzó el ojo izquierdo, que por fortuna no parece haber sufrido daños. Una nueva muestra del clima de casi absoluta impunidad con el que actúan en Rusia los agresores homófobos, que ni siquiera dudan en atacar al activista LGTB más conocido del país.

La agresión ocurrió sobre las 06:50 de la mañana cuando los dos activistas abandonaban el andén de la estación de Kostroma, donde acababan de llegar procedentes de Moscú para participar en el proceso de apelación contra la prohibición del Orgullo LGTB por las autoridades de la ciudad. Dos hombres que cubrían su cabeza con capuchas negras se les acercaron, les arrojaron al suelo y les golpearon con saña. También arrojaron sobre Alekseev un líquido de color verde-azulado que le alcanzó la cara y su ojo izquierdo. Afortunadamente, y pese al temor inicial de que pudiera tratarse de alguna sustancia corrosiva, el propio Alekseev confirmó después en Twitter que se encontraba bien. Incluso se permitió bromear, llamando a sus agresores “bastardos” por haberle estropeado sus vaqueros favoritos.

“Pensábamos que nadie sabía cuando llegábamos a Kostroma, aparte de los funcionarios”, se ha lamentado Alekseev. “Aunque considerando como fue la última vez que vine a Kostroma, estaba preparado para un ataque”, añadía. Alekseev se refería con estas palabras al ataque del que fue objeto en junio de 2013, que por cierto reúne algunas características comunes con el sufrido ahora. También entonces fue agredido por enmascarados cerca de la estación de tren, y también entonces la organización de su viaje se había llevado de forma confidencial. Nadie fue detenido por dicho ataque.

El Congreso de Coahuila, al norte de México, ha aprobado este lunes 1 de septiembre una reforma de su Código Civil que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo. Coahuila, que hace solo unos meses aprobaba la adopción homoparental, se convierte así en la segunda entidad de México, tras el distrito federal, en impulsar por vía legislativa un marco igualitario para las parejas del mismo sexo.

El estado que ya a principios de 2007 fue el primero de México en aprobar la unión civil entre personas del mismo sexo sigue a la cabeza del respeto a los derechos civiles de las personas LGTB. Si en febrero su Congreso modificaba varias leyes para eliminar cualquier rastro discriminatorio en materia de adopción (dando así cumplimiento a una orden que el Tribunal Superior de Justicia del estado dio en su momento) ahora ha aprobado la iniciativa de Samuel Acevedo, del Partido Social Demócrata de Coahuila, presentada en marzo de 201 y que abre el matrimonio civil a las personas del mismo sexo.

La reforma, merece la pena destacar, ha sido aprobada por 19 votos a favor y solo uno en contra (estuvieron ausentes de la sesión, por diversos motivos, cinco diputados). Entre los que votaron a favor, además de Acevedo, había diputados de todos los partidos representados en la cámara, salvo el de la representante de Unidad Democrática de Coahuila, Alicia Delgado. Incluso los dos representantes del derechista Partido de Acción Nacional (PAN), tradicionalmente contrario al matrimonio igualitario, votaron a favor de la reforma.

México, en velocidad de crucero hacia la igualdad legal

El matrimonio igualitario y la adopción homoparental son legales en el Distrito Federal desde 2009, donde fueron aprobados por su Asamblea Legislativa. Es más, la validez de los matrimonios celebrados en la capital mexicana es extensiva a todo el país, según reconoció en 2010 la Suprema Corte de Justicia de México. El matrimonio igualitario también es teóricamente posible en Quintana Roo, cuyo Código Civil no especifica que el matrimonio solo pueda ser contraído entre un hombre y una mujer (si bien desde sus registros civiles se ponen numerosos impedimentos, como han denunciado activistas locales).

Al margen de la vía legislativa, en México se encuentra muy activa la vía judicial. Como regularmente venimos informando, sentencia tras sentencia los jueces mexicanos se vienen pronunciando a favor del matrimonio igualitario en un lento goteo de estados (Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, el estado de México, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Sinaloa, Yucatán…). Pero también la Suprema Corte de Justicia ha avalado ya la inconstitucionalidad de prohibir el matrimonio igualitario. En 2012 el más alto tribunal mexicano amparaba a tres parejas de Oaxaca, permitiendo que la primera boda se celebrara hace más un año. Más recientemente se han conocido sentencias similares referidas a Colima, a Baja California y a Campeche, cuya primera boda se celebró precisamente el pasado fin de semana.

Especialmente significativa fue una sentencia de abril en la que la Suprema Corte falló a favor de 39 personas homosexuales residentes en Oaxaca que solicitaron amparo al considerar que el artículo de Código Civil de ese estado que define al matrimonio como un contrato entre “un solo hombre y una sola mujer” es inconstitucional. Una sentencia en la que el agravio estudiado no fue ya la negativa de una autoridad civil para acceder a una solicitud de matrimonio, “sino la discriminación en la enunciación de la norma y la afectación por su mera existencia”, según el comunicado de la propia Corte, que tiene pendiente estudiar un recurso similar referido al estado de Sinaloa.

Sentencia histórica del tribunal de menores de Roma, que ha avalado que una mujer pueda adoptar la hija biológica de su pareja del mismo sexo. Aunque el fallo solo afecta a este caso particular, supone un hito en el único país de Europa occidental sin ningún reconocimiento de las familias homoparentales que ha sido bienvenido por algunos y atacado por muchos.

La pareja de mujeres residente en Roma tuvo una hija mediante reproducción asistida en un país extranjero que no ha trascendido, donde también contrajeron matrimonio (el cual, sin embargo, no es reconocido por su país de origen). Con posterioridad, reclamaron ante la justicia italiana la adopción del menor por parte de la madre no biológica. Para ello contaron con el apoyo de la Asociación Italiana de Abogados de Familia y de Menores (AIAF), cuya miembro Maria Antonia Pili presentó la demanda correspondiente. Se trata de la primera sentencia que reconoce el derecho de la madre no biológica a adoptar el hijo de su pareja del mismo sexo en Italia.

El matrimonio ha expresado su satisfacción por el fallo: “Estamos felices, casi incrédulas con este resultado que esperábamos desde hace años y que representa una victoria de todos los menores que se encuentran en la misma situación que nuestra hija”. “Esperamos que esta sentencia pueda ayudar a los que se encuentran en esta situación; sugerimos a las demás parejas homoparentales que salgan a la luz”, añadieron.

La decisión judicial ha sido recibida de manera dispar por las distintas fuerzas políticas y sociales italianas. Desde el gobernante Partido Democrático (PD), el subsecretario de Estado y activista LGTB Ivan Scalfarotto la ha calificado de “histórica” y de “esperanza para las familias arco iris” y ha animado a modificar la legislación para que estos casos no tengan que ser llevados cada vez ante la justicia. El presidente de Arcigay Flavio Romani opina que se trata de una “ducha helada” para el primer ministro Matteo Renzi, que hace apenas un mes aparcaba su promesa de aprobar una ley de uniones civiles que contemplaría la adopción del progenitor no biológico, como en este caso. También Franco Grillini, de GayNet, pidió protección para los “cien mil niños hijos de personas homosexuales”.

“Un niño no es un capricho”

Del lado de los homófobos, la reacción ha sido de indignación indisimulada. La portavoz del Nuevo Centro Derecha Barbara Saltamartini ha tachado el fallo de “desconcertante con claro perfil de inconstitucionalidad”, mientras que desde Forza Italia lo califican como un “golpe de Estado contra el poder legislativo”.

Pero quizás la que ha llegado más lejos en su ataque han sido la formación derechista Fratelli d’Italia, que ha lanzado una campaña con imágenes en las que se ve una pareja de hombres y una de mujeres cogiendo por los brazos a un niño pequeño bajo la frase “Un niño no es un capricho”. Un cartel que ha llevado al responsable de comunicación del PD Francesco Nicodemo, a decir que “[llamarlo] homófobo es poco”.

La polémica, de hecho, ha ido a más en las últimas horas al anunciar el fotógrafo Oliviero Toscani su intención de denunciar a Fratelli d’Italia por el uso de la imagen, obra suya, para un fin homófobo.

Más allá de su estética atrevida (Toscani es un fotógrafo polémico, como atestiguan sus ya famosas campañas para Benetton), la fotografía se realizó en su momento para ilustrar las diversas posibilidades de familia para una publicación francesa. Fratelli d’Italia ha pedido ya disculpas por usar la fotografía sin permiso del artista, aunque no por su evidente intencionalidad homófoba al hacerlo.

Durísima grabación en la que Daniel Ashley Pierce, de 19 años, es insultado y agredido por su familia a causa de su homosexualidad. Las imágenes y el audio han alcanzado gran difusión y reflejan con crudeza el infierno que siguen padeciendo muchos jóvenes LGTB en su entorno familiar.

Daniel salió del armario ante su familia en octubre del año pasado en Georgia (Estados Unidos). En aquel momento, no hubo respuesta por parte de su padre, mientras que su madrastra pareció incluso mostrarle apoyo. Sin embargo, el miércoles pasado fue insultado e incluso agredido físicamente. Daniel grabó el incidente y una amiga suya lo colgó en internet. El vídeo se hizo viral cuando el activista y escritor Dan Savage lo dio a conocer en The Stranger, publicación digital de la ciudad de Seattle.

En el vídeo no se ven caras pero se oye con claridad como una discusión entre Daniel, su madrastra y su abuela sobre si su homosexualidad es una “elección” va creciendo en intensidad. Cuando el joven trata de explicar que no lo es, le responden con argumentos religiosos. “No, tú puedes creer eso si quieres. Pero yo creo en la palabra de Dios y Dios no crea a nadie así. Ese es el camino que tú has elegido… Puedes mencionar toda la ciencia que quieras. Yo sigo la palabra de Dios”, dice una de las voces, que deja claro al joven que tiene que abandonar la casa para que la gente no piense que la familia aprueba su comportamiento.

La discusión arrecia y otra voz insiste a Daniel en que fue él quien “eligió” convertirse en homosexual, argumentando que así lo había reconocido en una conversación anterior. “Estás tergiversando mis palabras”, se desespera Daniel. En un momento determinado una de las dos mujeres, si no las dos, comienzan a insultarle y agredirle. “Eres un montón de mierda”, le llegan a decir. Daniel responde a los insultos, y finalmente es el padre el que interviene y le espeta a su hijo que es “una desgracia”.

Las imágenes, que insertamos a continuación, son realmente duras:

El vídeo ha alcanzado ya más de 5 millones de visionados en YouTube y medios de todo el mundo se han hecho eco de la historia. En paralelo se organizó una campaña de recogida de fondos online en GoFundMe, cuyo objetivo inicial era ayudar al mantenimiento de Daniel, obligado a dejar su casa. La campaña ha reunido más de 90.000 dólares y el propio Daniel ha pedido que cesen ya las donaciones y que estas se deriven a Lost-n-Found, organización que tiene como objetivo ayudar a jóvenes LGTB sin hogar y que le ha ayudado a él mismo.

Daniel se explica

El propio Daniel ha querido explicar en una entrevista las razones que le llevaron a difundir el vídeo. Al parecer sospechó que su familia le preparaba una especie de encerrona, lo que le llevó a grabar el momento de forma inadvertida por lo que pudiera pasar. Posteriormente decidió colgarlo para sensibilizar a la gente ante las reacciones negativas de muchos padres ante la homosexualidad de un hijo. “Mucha gente no se da cuenta de que esto pasa. Se ven muchos vídeos positivos, pero nunca se ven vídeos negativos, y si solo una familia lo ve y cambia su actitud sobre cómo manejar la situación con su hijo o su hija, solo con que lo haga una familia, yo ya estaré feliz”, ha declarado el joven, que agradece el gran apoyo recibido.

Daniel también ha pedido que no se ataque a su familia, con la que no ha tenido contacto desde que sucedieron los hechos, aunque espera que recapaciten. Lo que tiene claro es que nunca volverá a vivir bajo el mismo techo que ellos. También ha pedido a los medios, en la última actualización de GoFundMe, que se le deje tranquilo durante un tiempo para recapacitar sobre su futuro inmediato y que en todo caso se contacte con Lost-n-Found.

Sin duda Daniel tiene heridas que restañar, pero parece que tiene también la cabeza bastante centrada. Le deseamos lo mejor y esperamos como él que lo sucedido pueda ser de ayuda a otras personas.

Paso en falso, presiones o miedo a perder apoyos. Sea como fuere, lo cierto es que Marina Silva, la candidata socialista a las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre, ha retirado de su programa la reivindicación del matrimonio igualitario. Y lo ha hecho tan solo unas horas después de haberlo publicado. La aspirante a medirse con la actual presidenta, Dilma Rousseff, parece más preocupada de no perder el voto evangélico que de defender la igualdad total del colectivo LGTB. Silva, aunque bien posicionada en las encuestas, sustituye a Eduardo Campos, fallecido en un accidente aéreo el pasado 13 de agosto. En este sentido, el equipo de Silva demuestra un decepcionante abandono de los compromisos adquiridos por el anterior candidato.

La recién elegida candidata socialista, Marina Silva, que releva al desaparecido Eduardo Campos en la carrera presidencial, ha defraudado a la comunidad LGTB de Brasil al retirar de su programa el compromiso de respaldar el matrimonio igualitario apenas unas horas después de publicarlo. Su proximidad con el potente electorado evangélico parece una de las razones más factibles.

Su equipo ha querido salir al paso de la polémica difundiendo un comunicado que, sin embargo, no aparece en el apartado de prensa de la web del partido. En la nota, recogida por medios de comunicación internacionales, los socialistas alegan que la redacción del texto ya retirado “no representa fielmente los resultados de la discusión interna”, matizando que “nuestro compromiso es con el Estado laico, con respeto a las libertades individuales y religiosas. El Estado laico es defender los intereses de todos, el que cree y no cree, independientemente de su color, religión u orientación sexual”.

Los evangélicos nuevamente en contra de los derechos LGTB

El influyente pastor evangélico brasileño Silas Malafia, en cuyas cuentas de Twitter se constata su profunda homofobia y su tenaz obsesión en contra de los derechos LGTB, que él mismo justifica hasta la saciedad en su “derecho democrático” a difundir libremente los postulados cristianos, cargaba contra la versión inclusiva del programa socialista. Según rezaba Malafia en un tuit, “el programa de gobierno de Marina es una defensa vergonzosa de la agenda gay, y lo peor, con datos mentirosos sobre asesinatos gays. Voy a esperar”.

El pastor tiraba la piedra y escondía rápidamente la mano, añadiendo en tuits sucesivos que antes de un pronunciamiento rotundo quería comprobar la reacción de la propia Marina Silva. Y una vez esta echaba marcha atrás en sus compromisos electorales LGTB, Malafia no dudaba en transmitir su euforia con las siguientes palabras: “el activismo gay está enojado con Marina. ¡Comenzando a estar satisfecho! Gracias a toda la presión. No estamos aquí para tragarnos la agenda gay”.

Dosmanzanas, en repetidas ocasiones, se ha hecho eco de las presiones ejercidas por el lobby evangélico en Brasil en contra de la igualdad de las personas LGTB, así como de sus mensajes de represión y de odio. El año pasado, sin ir más lejos, cerca de 100.000 personas convocadas por diversos grupos evangélicos mostraron en Río de Janeiro su oposición al derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio, reconocido judicialmente en ese país. La convocatoria coincidió con la “Marcha por Jesús”, un evento que anualmente congrega a decenas de miles de fieles evangélicos de todo el país.

La fuerza del evangelismo brasileño consiguió asimismo el esperpéntico nombramiento del diputado Marco Feliciano como presidente de la Comisión de Derechos Humanos, cargo que ocupó hasta finales de 2013. Feliciano es un socialcristiano, marcadamente homófobo y racista, que fue colocado en aras del acuerdo que su formación mantiene con el partido de Rousseff.

La violencia homófoba en Brasil es un hecho

En cualquier caso, pese a la obcecación de pastores evangélicos como Malafia o incluso el negacionismo de los crímenes motivados por el odio LGTB, es tristemente cierto que la homofobia está instalada en buena parte de la sociedad brasileña y que a menudo se traduce en violencia, crímenes y suicidios. Y, desde luego, es inegable la responsabilidad del lobby evangélico mediante sus discursos vejatorios, como la interesada y falsa asociación entre homosexualidad y pederastia.

El Grupo Gay de Bahía, el colectivo LGTB más antiguo del país, hacía público un dato que ejemplifica bien la situación: desde 1980 hasta 2009 se produjeron 2.998 asesinatos homófobos. El último caso que recogimos expresamente fue el homicidio de Bruno Borges de Oliveira, un muchacho gay de 18 años que volvía a casa en compañía de dos amigos tras disfrutar de una noche de fiesta. El brutal ataque fue llevado a cabo por 6 jóvenes de edades comprendidas entre los 16 y los 23 años, que formaban una banda que se había especializado en acudir a una de las zonas de ambiente de São Paulo y allí atacar a víctimas desprevenidas, a las que humillaban, robaban y agredían.

La realidad del matrimonio igualitario

El 14 de mayo de 2013, el Consejo Nacional de Justicia de Brasil, órgano de gobierno del poder judicial, decidía por 14 votos contra 1 emitir una orden que obliga a los registros civiles de todo el país a adoptar un único criterio y registrar los matrimonios entre personas del mismo sexo. La orden venía a despejar la situación jurídica existente hasta entonces en Brasil, donde 13 jurisdicciones (12 de los 26 estados y el Distrito Federal) reconocían ya el matrimonio igualitario.

Por lo tanto, el matrimonio igualitario es una realidad de facto, a pesar de no contar con una legislación específica.

Por primera vez, una pareja gay suiza que recurrió a la gestación subrogada en Estados Unidos ha visto reconocida por la justicia de su país su doble parentalidad, pese a estar prohibido dicho procedimiento en su suelo. La sentencia, que aún podría ser recurrida, considera que debe prevalecer el interés del menor. La decisión va en la misma línea que una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero tiene un valor especial en tanto que Suiza ni siquiera reconoce todavía la adopción homoparental.

El caso de la pareja suiza es muy similar a otros recogidos con anterioridad en dosmanzanas. Ante la imposibilidad de recurrir a la gestación subrogada en su país, acudió a California, donde es un procedimiento perfectamente regulado. La justicia estadounidense reconoció a los dos hombres como padres legales del niño, pero cuando la pareja -unida civilmente en Suiza-intentó inscribir a su hijo en su país el registro del cantón de St. Gallen, donde reside la familia, se negó. El departamento de Interior del cantón dio la razón a la pareja, mientras que la Oficina Federal de Justicia se opuso. Finalmente, es el Tribunal Administrativo de St. Gallen el que ha fallado a favor de la pareja, reconociendo la filiación establecida por la justicia estadounidense y ordenando la inscripción del niño como hijo de sus dos padres al considerar que así lo exige el bienestar del menor.

El fallo de la justicia suiza está en la línea de la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que el pasado junio fallaba a favor de dos matrimonios franceses que tuvieron sus tres hijas mediante gestación subrogada y a las que Francia se negó a registrar pese a que las niñas estaban reconocidas como hijas de sus padres en Estados Unidos. El tribunal europeo consideró que esta negativa violaba el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que protege el derecho de los menores al respeto de su vida privada, socavando su identidad y produciéndoles un perjuicio. En definitiva, los estados pueden prohibir la gestación subrogada, pero no negar los derechos de filiación a los menores nacidos legalmente mediante este procedimiento en otro país que se los reconozca.

La sentencia, de hecho, forzó a que el Gobierno español diera marcha atrás en su intención de hacer imposible el registro de estos menores y ordenara volver a inscribirlos.

Hito en Suiza

La noticia supone además un hito en Suiza, un país que a día de hoy ni siquiera reconoce la adopción homoparental. En diciembre de 2012 el Consejo Nacional suizo (cámara baja del Parlamento) votaba al menos a favor de que en el seno de las parejas del mismo sexo uno de sus miembros pudiera adoptar a los hijos del otro, moción que el Consejo de los Estados (cámara alta del Parlamento, en la que están representados los cantones suizos) aprobaba en marzo de 2013. Sin embargo el Parlamento suizo aún no ha procedido a la modificación legal, sobre la que pesa además la amenaza de un referéndum promovido por los grupos más conservadores.

En definitiva, ni siquiera la opción de que uno de los dos miembros de la pareja fuese reconocido como padre y luego el otro procediera a la adopción es posible hoy día en Suiza. De ahí la importancia de la sentencia.

Solo como “histórica” se puede calificar la jornada de ayer para los derechos LGTB en Colombia. Por un lado, la Corte Constitucional avaló por seis votos contra tres el acceso de las parejas del mismo sexo a la adopción, aunque por el momento limita ese derecho a que uno de los miembros de la pareja pueda adoptar a los hijos del otro. Por otro lado, en un hito de visibilidad lésbica sin precedentes, dos ministras del gobierno confirmaron públicamente la existencia de una relación de pareja entre ellas.

El fallo del alto tribunal, del que fue ponente el magistrado Luis Guillermo Guerrero, expresa que “la Corte encuentra que se pueden comprometer los derechos constitucionales de los niños, cuando el Estado se abstiene de reconocer jurídicamente las relaciones de afecto y solidaridad, sólidas y estables, entre niños que tienen una única filiación, y los compañeros permanentes del mismo sexo del progenitor, con el que comparte la crianza, cuidado y manutención del menor. En esta hipótesis en las que de hecho se ha conformado este tipo de lazos, con el consentimiento del padre o madre, y que redundan en beneficio del menor, la falta de reconocimiento jurídico de tal vínculo se traduce en un déficit de protección del niño que amenaza el goce efectivo de sus derechos”.

La sentencia pone fin a la acción de tutela interpuesta por una pareja de lesbianas de Medellín, Ana Leiderman y Verónica Botero, dos mujeres que ante la imposibilidad de formalizar su matrimonio en Colombia contrajeron en 2005 unión civil en Alemania. Más tarde decidieron ser madres, para lo cual Leiderman se inseminó artificialmente con esperma donado por un conocido de la pareja. Tuvieron una niña, pero solo Leiderman figura legalmente como tal. En enero de 2009 Verónica Botero presentó una acción de tutela para que se le permitiera adoptarla, lo que dio lugar a una espiral judicial que acabó encallando en la Corte Constitucional, que en varias ocasiones anteriores había amagado con emitir una sentencia favorable para después demorarla. La pareja, de hecho, tiene ya otro hijo, del cual la madre biológica es en este caso Verónica Botero.

Aunque la semana pasada se daba prácticamente por hecho que el resultado sería favorable a la adopción por cinco votos a cuatro, la votación del jueves 21 quedó empatada cuatro a cuatro. Una novena magistrada, la doctora Martha Sáchica (que ocupa el puesto desde hace unas pocas semanas) se abstuvo de votar y pidió estudiar el expediente durante una semana más. Este jueves 28 se conocía el fallo, apoyado finalmente por seis de los nueve magistrados de la Corte.

Una decisión coherente con las previas

La decisión de la Corte Constitucional, es importante dejarlo claro, se refiere específicamente a la familia recurrente y no supone la apertura generalizada de la adopción a todas las parejas del mismo sexo. Quizá por eso el resultado de la votación final ha sido menos ajustado de lo que se preveía. Pero sí establece un precedente fundamental para que en casos similares (parejas del mismo sexo en las que uno de los miembros quiera adoptar a los que ya son reconocidos legalmente como hijos del otro) la justicia proceda del mismo modo.

El avance es importantísimo, y unido a lo que ya en 2011 determinó la Corte y posteriormente ha ratificado el Consejo de Estado (que las parejas del mismo sexo deben ser reconocidas como familia) configuran un marco jurídico considerablemente avanzado para las parejas LGTB en Colombia, un país en el que la realidad política hace muy complicado que puedan producirse avances por vía exclusivamente legislativa.

La Corte Constitucional de Colombia, recordemos, está también obligada a pronunciarse en algún momento sobre el matrimonio igualitario y así despejar la incertidumbre jurídica existente después de que ya existan al menos tres matrimonios entre personas del mismo sexo cuya validez ha sido reconocida por los tribunales.

La decisión de la Corte supone por último un jarro de agua helada a la estrategia de la Procuraduría General de la Nación, al frente de la cual se sitúa el homófobo Alejandro Ordoñez, un fervoroso católico que ha hecho de la lucha contra los derechos LGTBI uno de los ejes de su acción. Este jueves fue, sin duda, un día muy triste para Ordoñez.

Dos ministras del gobierno, pareja lésbica

La histórica decisión de la Corte Constitucional se acompañaba además de otro hito, en este caso de visibilidad LGTB, aunque no deja de tener un marcado significado político.  La ministra de Comercio, Industria y Turismo del gobierno de Juan Manuel Santos, Cecilia Álvarez, confirmaba públicamente su relación de pareja con su compañera de gabinete Gina Parody, ministra de Educación. Fue en una entrevista a RCN La Radio, donde Álvarez era preguntada expresamente por las implicaciones que su relación podría tener en su acción de gobierno. “Yo me pregunto, ¿por qué estas preguntas no se las hacen a los hombres? ¿Cuántos hombres con tendencias como la nuestra han estado en los gabinetes? Yo no puedo desconocer lo que soy y nunca se habló de eso; el presidente, como ser humano que es, siempre habló de mis capacidades y me imagino que en el caso de Gina también”, respondió.

“Le doy gracias al presidente porque nunca, nunca, se metió en el tema personal, sino que vio las cualidades profesionales de nosotras”, añadió Álvarez, que ya fue ministra de Transporte en el anterior gobierno de Santos. “Hay una persona que tiene méritos, y yo lo he demostrado en el sector privado y en el sector público. Y afortunadamente las épocas de persecución y rechazo ya pasaron”, apostilló.

Cecilia Álvarez es ingeniera industrial y ya ocupó la cartera de Transportes entre 2012 y 2014, respaldada por el Partido de la U (el partido del presidente Santos).  Gina Parody, abogada, se convirtió en 2006 en la senadora más joven de la historia del país por el Partido de la U, cargo y formación que luego abandonó por diferencias ideológicas para presentarse como independiente a la alcaldía de Bogotá. Fue de hecho consejera presidencial para los asuntos de la capital. Tras la reelección de Santos, el presidente decidió contar con ella para la cartera de Educación.

Un gobierno, el de Juan Manuel Santos, claramente más comprometido con las personas LGTB en su segundo mandato después de este colectivo fuera uno de los que hicieron posible su victoria en la segunda vuelta de las pasadas elecciones presidenciales frente al candidato uribista, Óscar Iván Zuluaga, fuertemente apoyado por las iglesias evangélicas, pentecostales y carismáticas, para las cuales la oposición a los derechos LGTBI es clave.

Holanda es el país del mundo en el que más alto es el porcentaje de población que cree que la zona en la que vive es un buen lugar para vivir si eres gay o lesbiana (el 83 %). Le siguen, por este orden, Islandia, Canadá, España, Reino Unido e Irlanda. Por el contrario, Senegal es el país en el que más bajo es dicho porcentaje, seguido de Pakistán, Uganda, Mali, Indonesia, Etiopía y Afganistán. Es el resultado de una encuesta realizada por Gallup entre 2009 y 2013 en 123 países. Conviene precisar, por lo que a los “más homófobos” se refiere, que la encuesta deja fuera a más de una decena de países en los que ni siquiera era viable plantear la pregunta…

De los seis “mejores” países, cinco de ellos han aprobado ya el matrimonio igualitario (Holanda, Islandia, Canadá, España y Reino Unido) mientras que el quinto (Irlanda) tiene previsto celebrar un referéndum sobre la materia en 2015. Parece, pues, que la igualdad jurídica en el acceso al matrimonio civil es un buen indicador (no el único, evidentemente) de la calidad de vida de gays y lesbianas. Hablamos, conviene dejarlo claro, de calidad de vida “percibida” por la población general, no por una muestra específica de gays y lesbianas. Quizá sea por eso que la encuesta arroja algunos resultados sorprendentes, como la relativa baja posición -por mencionar un ejemplo llamativo- de Luxemburgo, por detrás de países como Nicaragua o Colombia. O que Israel y Siria tengan porcentajes casi idénticos cuando la realidad de sus ciudadanos LGTB es diametralmente opuesta. Conviene darle a la encuesta, por tanto, un valor muy relativo.

Por el contrario, de los seis “peores” países, en cuatro de ellos las relaciones homosexuales son ilegales en todo el territorio, en uno (Indonesia) lo son en la provincia de Aceh, donde rige la sharía, y solo en Mali no están formalmente castigadas por la ley.

Si en lugar de fijarnos en los que responden que su zona “es un buen lugar” para gays y lesbianas nos fijamos en el porcentaje de los que responden que su zona “no es un buen lugar” para gays y lesbianas, el ranking de “peores” países varía ligeramente. Sigue encabezado por Senegal, pero seguido en esta ocasión por Malawi, Gabón, Níger, Mali y Uganda. En cualquier caso, como decíamos en la introducción, hay países en los que ni siquiera Gallup se atrevió a plantear la pregunta: Arabia Saudí, Baréin, Bután, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Irak, Jordania, Kuwait, Marruecos, Nigeria, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Yemen. En algunos de ellos la homosexualidad se castiga incluso con la muerte.

Si se consideran los resultados globalmente (considerando los 123 países como una unidad) solo el 28 % de los encuestados consideran que el lugar en el que viven es un buen lugar para gays y lesbianas. Está claro que en el mundo sigue siendo mayoritaria la homofobia.

En este enlace puedes acceder a la lista completa de países incluidos en la encuesta.

Mauricio Ruiz, un joven de 24 años, se acaba de convertir en el primer miembro de las Fuerzas Armadas de Chile que reconoce públicamente su homosexualidad. El marino gay ha ofrecido una rueda de prensa en la sede del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH), acompañado de su pareja, diversos políticos, representantes de las embajadas de Finlandia y de la Unión Europea, así como destacados activistas LGTB chilenos. Sin embargo, a pesar de contar con el beneplacito de sus superiores para hablar sobre su orientación sexual, ningún oficial de la Armada ha hecho acto de presencia en el acto.

Mauricio Ruiz, destinado en el área de operaciones de la Armada en la ciudad de Valparaíso, se ha convertido en pionero a la hora de abrir la institución militar a la diversidad, a sus 196 años de historia. El joven militar es oriundo de Chillán (una ciudad de la región chilena del Biobío) e ingresó al servicio del ejército en 2012, tras hacer el servicio militar y cursar estudios en la Escuela de Grumetes y en la Academia Politécnica Naval.

Durante la rueda de prensa, el novio de Ruiz ha sido el encargado de entregarle una bandera arcoíris en nombre de MOVILH y de los activistas LGTB, para simbolizar el gran paso que ha dado al revelar su orientación sexual. El marino ha confesado que “para mí es muy importante dar este paso, porque estar reprimido es no aceptar lo que soy y eso me hace infeliz”. Además, “al hablar públicamente de mi homosexualidad, estoy diciendo que en las Fuerzas Armadas tenemos heterosexuales, lesbianas y homosexuales y con este paso espero que eso deje de importar, pues mientras no se hable seguirá estando oculto y, por tanto, siendo relevante”, ha explicado Ruiz.

En este sentido, el marino ha añadido que “lo único que debe importar es nuestro amor y servicio por la patria. Espero ser un aporte para otros gays, lesbianas y transexuales para que puedan entrar a las Fuerzas Armadas”. Mauricio Ruiz ha encontrado el respaldo de su familia, aunque en un principio su madre se mostró escéptica al hecho de anunciarlo en público: “cuando le conté a mi mamá lo que iba a hacer se puso a llorar, mi papá se rió y me preguntó por qué canal iba a salir. Mi hermano me dijo que me apoyaba y que si alguien me hacía algo, él me iba a defender. Mi hermana me dijo que se sentía orgullosa porque iba ser el primero en hacer esto. Después de todo, mi mamá también terminó apoyándome”.

Combatir la homofobia en el Ejército

En lo referente a su situación laboral en las Fuerzas Armadas, en relación con su orientación gay, “asumirme frente a mis compañeros y superiores es para mí un beneficio laboral, profesional. Después que me acepté y he sido capaz de decirle a otros que soy homosexual, me ha ido mejor en mis tarea diarias, he tenido mejor rendimiento, he estado más tranquilo e incluso he dormido mejor. Soy más auténtico conmigo y con los demás”. Asimismo, el militar chileno ha argumentado que “muchos uniformados no apoyan a la homosexualidad no porque estén en contra, sino porque el grupo social como conjunto decidió que la homosexualidad es un problema y se decidió alejarla. Espero que eso no pase”.

El ministro de Defensa Jorge Burgos (perteneciente a la Democracia Cristiana de Chile) y el subsecretario Marcos Robledo han creado una mesa de trabajo con las Fuerza Armadas para abordar este tema, “lo que es de enorme relevancia”, según han manifestado desde Movilh, la organización LGTB que ha proporcionado el apoyo y la cobertura a Ruiz.

La misma entidad chilena que defiende los derechos del colectivo LGTB valoraba que “lo lógico para contribuir al cambio cultural y para evitar cualquier hostigamiento o duda de bandos medios sobre la decisión de Mauricio era avanzar junto a la institución y no contra ella. Así, seguimos los conductos regulares obteniendo el permiso para que diera una conferencia de prensa, regla que es aplicada a todos los uniformados, sea cual sea el tema que vayan a abordar”.

Aparte de calificar la salida pública del armario de Mauricio Ruiz  de “valiente” y señar que el 27 de agosto de 2014 se ha convertido en “un día un histórico”, el MOVILH ha querido apuntar que “hoy también somos testigos como la Armada ha venido desde hace tiempo dando una señal contra la homofobia al garantizar la no discriminación a Mauricio, mientras que esta tarde llevó a lo más alto ese proceso al posibilitar que uno de los suyos haga pública su orientación sexual”.

Os dejamos con unas declaraciones de Ruiz recogidas por SoyChile.cl:

La legislatura de California ha aprobado una ley que impedirá que el conocido como “pánico gay” no pueda ser nunca más alegado como atenuante en un juicio por homicidio. Se trata, recordemos, de una de las estrategias de defensa legal más utilizadas por los asesinos de personas LGTB, que argumentan haber cometido el delito cegados por un miedo insuperable tras el acercamiento de una persona de la que supuestamente descubren en ese momento que es homosexual o transexual.

El proyecto de ley AB-2501 ha sido aprobado por 25 votos contra 9 en el Senado y por 58 votos contra 15 en la Asamblea estatal. Ha recibido votos tanto demócratas como republicanos, aunque estos últimos han votado divididos (los votos contrarios, de hecho, han sido de legisladores republicanos). Se espera que el gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, firme sin demora un texto que expresamente convierte en ley la prohibición de que el conocimiento de la orientación sexual, identidad de género o expresión de género de una persona pueda ser argumentado como causa de ”arrebato” homicida (puedes acceder al texto de la ley, si lo deseas, en el buscador web de la legislatura de California, identificándola con el número “2501″). California es el primer estado de Estados Unidos que legisla expresamente contra esta infamia.

La defensa por “pánico gay”, en sus diferentes variantes, ha sido y sigue siendo muy utilizada. En España, sin ir más lejos, permitió que Jacobo Piñeiro, asesino de dos chicos gays en Vigo en 2006 (a los que asestó 57 puñaladas, para luego prender fuego a su casa) fuera absuelto por un jurado popular en 2009. Por fortuna la justicia obligó a repetir el juicio con un nuevo jurado, y Piñeiro fue finalmente declarado culpable de doble asesinato y condenado a una pena de 58 años de cárcel, una sentencia que fue luego confirmada por el Tribunal Supremo. El alto tribunal estimó, tal y como ya había resuelto antes el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el recurso de Piñeiro se hallaba “completamente huérfano de fundamentación”, tanto por las atenuantes invocadas de “miedo insuperable, trastorno mental transitorio y superación de una situación límite que le hacía temer por su vida” como porque los motivos formulados carecían “de amparo procesal”.

En Estados Unidos, la defensa por “pánico gay” ha sido utilizada en muy diversas ocasiones, empezando por el terrible asesinato de Matthew Shepard en 1998, cuya brutalidad ocasionó un fuerte movimiento de protesta. Este movimiento culminó en 2009 con la ley que lleva su nombre, por la que se incluye la orientación sexual de las víctimas en la lista de delitos de odio. La misma defensa fue utilizada por los abogados de Brandon McInerney, un muchacho de catorce años que asesinó su compañero de instituto Lawrence King, aunque al final, tras un acuerdo, fue condenado a 21 años de cárcel. Y también ha sido usada por la defensa de Lawrence Reed, acusado en marzo de 2013 del asesinato de Marco McMillian, primer candidato abiertamente gay a la alcaldía de Clarksdale, Mississippi.

Hace ya más de un año la sección de justicia criminal de la Asociación Americana de la Abogacía (American Bar Association) propuso precisamente a sus miembros una serie de medidas contra el uso de esta estrategia, incluyendo la recomendación de medidas legislativas como la aprobada ahora en California. La propuesta fue aprobada de forma unánime en agosto de 2013 por la asamblea de dicha organización, a la que están afiliados más de 400.000 abogados (puedes descargar aquí el documento completo).

Klaus Wowereit, quizás el político abiertamente homosexual más conocido de Alemania y uno de los referentes de la visibilidad LGTB en Europa, anunció el pasado martes su dimisión como alcalde de Berlín. La caída en picado de su popularidad por la gestión de la construcción del nuevo aeropuerto de la capital lo han llevado finalmente a tirar la toalla tras 13 años en el cargo.

En 2001, un prácticamente desconocido Wowereit, entonces portavoz del grupo socialdemócrata (SPD) en el Parlamento de Berlín, asumía la candidatura de su partido a las elecciones regionales. Pocos meses antes de los comicios, el político sorprendía a propios y extraños al proclamar, en una conferencia de su partido, Ich bin schwul, und das ist auch gut so (“Soy gay, y eso está muy bien”), una frase que se volvió icónica en Alemania. Wowereit ganó la alcaldía y se convirtió en el primer cargo público de relevancia abiertamente homosexual del país.

El carácter cercano del nuevo alcalde (su otra frase más famosa es “Berlín es pobre, pero sexy”) y su capacidad para aliarse con La Izquierda (Die Linke, partido con una fuerte implantación en los antiguos territorios del Este) le granjearon durante años el apoyo de los berlineses, que lo reeligieron en 2006 y 2011. También despertaron interés en el resto de Alemania: tras la debacle electoral del SPD en las elecciones federales de 2009, su nombre llegó a sonar como posible nuevo líder socialdemócrata, aunque finalmente se quedó como uno de sus vicepresidentes.

A partir de 2012, sin embargo, su popularidad empezó a caer en picado, de la mano de los retrasos y sobrecostes del nuevo aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, cuya inauguración estaba prevista para mayo de ese año y fue pospuesta indefinidamente en el último momento. A causa de los numerosos fallos de proyecto y construcción, la fecha de apertura del aeródromo sigue siendo una incógnita, y Wowereit parece haberse resignado a no ver concluido, estando en el cargo, su gran proyecto para la capital alemana.

De lo que no cabe duda es de que Wowi, como se le conoce cariñosamente, ha sido en todo momento un ejemplo de visibilidad, participando por ejemplo en varias ocasiones en el Orgullo LGTB de Berlín; también se ha dejado ver frecuentemente con su pareja desde 1993, el neurocirujano Jörn Kubicki. El alcalde berlinés abrió la puerta en Alemania para toda una generación de políticos LGTB de casi todo el espectro ideológico, como el líder liberal y ex vicecanciller y ministro de Exteriores Guido Westerwelle, el alcalde (entre 2001 y 2010) democristiano de Hamburgo Ole von Beust o la actual ministra de Medio Ambiente y Seguridad Nuclear, Barbara Hendricks.

COGAM y GALEHI convocan a una concentración contra la firma del convenio de adopciones con Rusia que discrimina a las personas LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales).

El convenio, firmado por el Gobierno y pasado su primer trámite en la Comisión de Exteriores del Congreso, se someterá a votación dentro de pocos días en el Pleno del Congreso de los Diputados.

COGAM (colectivo de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Madrid) y GALEHI (asociación de familias LGTB) han convocado para el próximo jueves 4 de septiembre, a las 19:00 horas, una concentración para rechazar el convenio de adopciones entre España y la Federación Rusa que excluye a las personas LGTB. Dicha concentración tendrá lugar frente a la sede del Ministerio de  Asuntos Exteriores (plaza de la Provincia, 1).

Estas asociaciones quieren denunciar que el convenio acepta y avala las leyes LGTBfóbicas de la Federación Rusa trasladando su aplicación a territorio español y que, además, el acuerdo abre la puerta a revisar la situación de miles de menores nacidos en Rusia y adoptados plenamente por familias españolas.

Por otra parte, las asociaciones convocantes entienden el drama de las familias que han visto paralizado su proceso de adopción en Rusia por la falta de la firma de este convenio, pero esperan que se comprenda que la amenaza de revisión de las adopciones de sus hijos e hijas obliga a levantarse firmemente contra dicha firma. A esta concentración se han adherido también las siguientes asociaciones:

• Chrysallis (Asociación de Familias de Menores Transexuales).
• FLG (Associació de famílies Lesbianes i Gais).
• Fundación 26 de Diciembre
• GALESH (Associació de famílies homopatentals).
• Plataforma Estatal de Asociaciones de Familias LGBT
• SEHASKA (Guraso Homosexualen Elkartea)
• SNH (Familias por Gestación Subrogada).

Nos alegramos enormemente de que las familias heteroparentales puedan ahora adoptar de nuevo en Rusia y de que muchas de estas familias puedan terminar su proceso de adopción”, declara Grego Madrigal, presidenta de GALEHI. “Sin embargo ─añade─, creemos que tanto el gobierno español como el Ministerio de Asuntos Exteriores están utilizando esto como un chantaje emocional a la sociedad para justificar que nuestras familias no tengamos ese derecho. No se nos defiende desde nuestras instituciones con igualdad. Una cosa es que Rusia no nos acepte como personas o familias adoptantes por nuestra orientación sexual o por nuestro estado civil y otra muy distinta es que el gobierno español y el Congreso lo avale dando validez a este convenio”.

Esperanza Montero, presidenta de COGAM, ha resaltado que “no podemos caer en tener familias de primera y de segunda. El gobierno tiene que fomentar convenio de adopciones con países en el que la igualdad está instaurada y no ceder ante la LGTBfobia de quienes tienen instaurada la discriminación en sus leyes e instituciones”.

La 66 edición de los premios Emmy fue todo un homenaje “póstumo” a Breaking Bad, serie que ya es historia de la televisión, y que tras finalizar su quinta y definitiva temporada se hizo con seis estatuillas, incluyendo el Emmy a la mejor serie dramática. Pero eso ya lo recogen los medios generalistas. Nosotros, como ya es habitual en los últimos años, haremos un repaso a los premios en clave LGTB. Y lo cierto es que no faltan protagonistas…

Premiados y nominados abiertamente LGTB

El abiertamente gay Jim Parsons se alzó este año con su cuarto Emmy a mejor actor protagonista en una serie de comedia por su interpretación de Sheldon Cooper en The Big Bang Theory. Un papel, por cierto, que le ha convertido en el actor abiertamente gay mejor pagado de la historia de la televisión tras el acuerdo económico entre los actores de la serie y la productora, por el que sus tres protagonistas principales cobrarán un millón de dólares por episodio

Otra actriz abiertamente lesbiana que se alzó con un galardón fue Jane Lynch, aunque en este caso lo hizo como mejor presentadora de un reality por Hollywood Game Night.

Cabe señalar que este año el número de nominados abiertamente LGTB era importante, aunque no todos consiguieran premio. Especialmente destacable fue la nominación de Laverne Cox a mejor actriz invitada en una serie de comedia por su papel de Sophia Burset en Orange Is the New Black. Laverne Cox ha sido la primera actriz abiertamente transexual (interpretando además a otra mujer transexual) en ser nominada a un Emmy.

La actriz Kate McKinnon, abiertamente lesbiana, estuvo también nominada como mejor actriz de reparto en una serie de comedia por sus apariciones en Saturday Night Live. Por lo que se refiere a los hombres, Matt Bomer, Joe Mantello y otra vez Jim Parsons estuvieron nominados al premio al mejor actor de reparto en una película o miniserie por The Normal Heart (de la que hablamos después).

Y como no mencionar a uno de los actores gays más comprometidos con la causa de la igualdad, Jesse Tyler Ferguson, nominado como mejor actor de reparto en una serie de comedia por su papel de Mitch en Modern Family. Una serie por la que también estuvo nominado otro actor gay haciendo de gay: Nathan Lane, que optaba al premio mejor al actor invitado en una serie de comedia por su papel de Pepper (el excéntrico organizador de bodas amigo de Mitch y Cam).

Modern Family y Orange Is the New Black

Modern Family se hizo un año más con el Emmy a la mejor serie de comedia por quinto año consecutivo, reconocimiento espectacular a la que posiblemente es la serie más gay friendly del momento de entre las dirigidas a un publico familiar. Con un total de diez nominaciones (incluyendo las categorías técnicas), Modern Family se hizo finalmente con tres estatuillas (Ty Burrell, el actor que interpreta a Phil Dumphy, consiguió el Emmy a mejor actor de reparto en una serie de comedia, mientras que Gail Mancuso consiguió el premio a la mejor dirección en una serie de comedia por uno de sus episodios).

Hasta doce nominaciones, entre ellas la ya mencionada a Laverne Cox, tenía Orange Is the New Black, serie basada en la novela autobiográfica de Piper Kerman (una mujer bisexual que pasó 13 meses en una cárcel de mujeres) y que cuenta entre sus personajes con varias mujeres LBT. Consiguió tres premios, aunque de los considerados “menores”. El más destacado es quizá el de mejor actriz invitada en una serie de comedia para Uzo Aduba, que interpreta el personaje de Suzanne Warren (“ojos locos”), una reclusa lesbiana.

The Normal Heart, “la joya LGTB” de esta edición

Pero si hay un premio destaca por encima de los demás en clave LGTB ese es el Emmy a la mejor película para televisión, que ha ganado con todo merecimiento The Normal Heart. Tenía, eso si, 16 nominaciones (contando las múltiples nominaciones técnicas). Entre ellas, la nominación a mejor actor protagonista en una película o miniserie para Mark Ruffalo, mientras que como ya dijimos los abiertamente gays Matt BomerJoe Mantello y Jim Parsons (además de Alfred Molina y Julia Roberts) estaban nominados como actores de reparto. La película también ha ganado un segundo Emmy técnico (al mejor maquillaje en su categoría).

The Normal Heart es la adaptación de la obra de teatro homónima, que retrata los comienzos de la epidemia de sida en la comunidad gay de Nueva York allá por los primeros años ochenta. Su autor, Larry Kramer, es un conocido escritor y activista gay y a favor de la lucha contra el VIH/sida. Fue uno de los cofundadores, en 1982, de The Gay Men’s Health Crisis (GMHC), una de las primeras organizaciones de ayuda a enfermos de sida, cuando todavía ni siquiera había sido identificado el virus de la inmunodeficiencia humana. Años más tarde fue uno de los promotores de AIDS Coalition to Unleash Power (Act Up), con un planteamiento más radical y reivindicativo, y que alcanzó difusión internacional.

La entrega del Emmy a The Normal Heart fue precisamente uno de los momentos más emotivos de la noche. Recogió el premio su director  y coproductor, Ryan Murphy, creador entre otras series de Glee y American Horror Story, y también abiertamente gay, acompañado del propio Larry Kramer, que pese a sus 79 años y su delicado estado de salud quiso estar presente en la gala y fue recibido en el escenario con los asistentes puestos en pie.

Murphy y Kramer estuvieron además arropados por el magnífico reparto de la película:

Es un spot promovido por la organización lituana LGL como parte de su campaña Keisk (“Cámbialo”) contra la discriminación de las personas LGTB. Las imágenes muestran escenas cotidianas en las vidas de personas LGTB, absolutamente “blancas”, sin elementos que puedan ser considerados “provocativos”. No se ve ni un solo beso. A pesar de ello, las televisiones lituanas se niegan a emitirlo por considerar que se exponen a ser acusados de violar la legislación homófoba vigente. Una actitud que LGL califica directamente como censura. Lituania, recordemos, es miembro de pleno derecho de la Unión Europea.

Insertamos a continuación el spot, en su versión inglesa (el original es exactamente igual, con los textos en lituano). Keisk cuenta por cierto con el patrocinio, entre otras organizaciones, de ILGA Europe, de Amnistía Internacional y de la propia Comisión Europea:

¿A qué se debe exactamente el temor de las televisiones lituanas, algunas de las cuales han rechazado directamente el spot mientras que otras se han negado a emitirlo hasta que no haya garantías suficientes de la Oficina de Inspección de Ética Periodística de que no viola la ley? Muy sencillo. Lituania, pese a ser un estado de pleno derecho de la Unión Europea, ha aprobado leyes de carácter homófobo… sin que ello le haya supuesto sanción alguna. En octubre de 2010 entró en vigor la reforma que prohíbe la “manifestación y promoción” de contenidos publicitarios referidos a “orientación sexual”. Prohibición que afecta a servicios publicitarios dirigidos a toda la población, y no solo a menores.

Meses antes, en marzo de 2010, había entrado en vigor la llamada ley de “de protección de menores contra el efecto perjudicial de la información pública”. Pese a que su versión inicial fue corregida tras las numerosas protestas (prohibía informar de forma positiva sobre homosexualidad en escuelas, lugares públicos y medios de comunicación que pudieran ser vistos por niños), su redacción definitiva sigue estigmatizando la información sobre homosexualidad: se eliminaron la referencias explícitas a esta pero se prohíbe toda aquella información “que promueva el abuso sexual a menores, las relaciones sexuales entre menores y en general las relaciones sexuales”, estipulando además que no podrán promocionarse “concepciones de la familia distintas a las determinadas por la Constitución de la República y el Código Civil”. Esta es la ley por la cual las televisiones lituanas se resisten ahora a emitir el spot.

Homofobia de estado, sin matices

Posteriormente ha habido diversas iniciativas para endurecer aún más la legislación contra la visibilidad LGTB. La última de ellas, un paquete de medidas homófobas que incluía la aprobación de una ley contra la “propaganda homosexual” similar a la rusa. La iniciativa quedó en suspenso en el Parlamento lituano en marzo, no tanto porque no dispusiera de suficientes apoyos como por el temor a las consecuencias diplomáticas que una decisión así puede acarrear al país. Ello fue posible porque la mayor parte de los diputados del principal partido de centro-derecha no votaron, con lo cual la iniciativa, pese a reunir la mayoría simple, no consiguió suficientes votos para ser tomada en consideración.

Ello no significa, como bien ha quedado demostrado, que la actual legislación homófoba no sea suficiente para amedrentar a los medios de comunicación e impedir que los colectivos LGTB consigan una mínima cuota de visibilidad. Aunque sea con spots tan políticamente correctos como el que nos ocupa, que ahora debe pasar el filtro de la mencionada Oficina de Inspección de Ética Periodística  -un organismo público que “supervisa” la información que ofrecen los medios lituanos- para poder ser emitido por televisión.