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Maravilloso Orgullo el que hemos vivido este año 2015 en Madrid. Activismo a raudales, presencia de altos representantes políticos y sociales, fiesta y, por primera vez desde que tenemos memoria, colaboración activa del Ayuntamiento para que la celebración fuera todo un éxito. Y la confirmación –en esto dosmanzanas no comparte otras opiniones– de que el nuevo recorrido de la manifestación es todo un acierto. Un paseo sombreado y arbolado, que mitiga el sofocante calor, y una amplitud de espacios que permite una movilidad imposible en la Gran Vía. Ver como por primera vez se habilitó una vía lateral rápida por la que ambulancias y coches de policía circulaban sin alterar la dinámica de la marcha daba tranquilidad a los que en numerosas ocasiones nos hemos sentido agobiados por la multitud. Para la historia quedarán el recuerdo a Pedro Zerolo y las palabras de nuestra alcaldesa, Manuela Carmena, que por primera vez se sumó a la fiesta en el escenario instalado en Colón.

“Leyes por la Igualdad Real ¡Ya!” era el lema de la manifestación del Orgullo 2015, que vio como alrededor de su pancarta de cabecera se arremolinaban más cámaras y periodistas que en todos los orgullos anteriores juntos. No era de extrañar: allí se encontraban Ignacio Aguado (portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid), Carla Antonelli (activista LGTB y diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid), Javier Blanco (secretario general de USO Madrid), Antonio Miguel Carmona (portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid), Jaime Cedrún (secretario general de Comisiones Obreras de Madrid); Ignacio Fernández Toxo (secretario general de Comisiones Obreras), Ángel Gabilondo (portavoz socialista en la Asamblea de Madrid), Jorge García Castaño (concejal del distrito Centro y miembro de Ahora Madrid), Alberto Garzón (diputado de IU y candidato a la presidencia del gobierno por dicha formación), Jesús Generelo (presidente de la FELGTB), Beatriz Gimeno (expresidenta de la FELGTB y diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid), Jesús Grande (presidente de COGAM), Pablo Iglesias (secretario general de Podemos), Julio Lleonart (diputado en el Congreso por UPyD); Cándido Méndez (secretario general de UGT), Carmelo Ruiz (secretario general de UGT Madrid), Pedro Sánchez (secretario general del PSOE) y Begoña Villacís (portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid).

Entre ellos se encontraban cuatro activistas LGTB que representaban cada una de las cuatro reivindicaciones fundamentales del Orgullo (leyes integrales de transexualidad, leyes por la igualdad y no discriminación, pacto de estado frente al VIH y medidas proactivas contra el acoso escolar) y un hueco simbólico, reservado al recientemente fallecido Pedro Zerolo. Tras la pancarta de cabecera, las delegaciones de los diferentes colectivos y organizaciones sociales y políticas participantes (puedes ver una completa galería fotográfica más abajo) y cerrando la manifestación 28 carrozas, entre ellas las de los colectivos COGAM, Galehi y Son Nuestros Hijos y las de los partidos PSOE, Podemos y Ciudadanos. Cerraban la marcha las carrozas de las diversas empresas y negocios participantes.

Emocionante recorrido

Por lo que se refiere al recorrido en sí estuvo lleno de momentos inolvidables. Especialmente destacados fueron los homenajes espontáneos que los manifestantes rindieron a Pedro Zerolo a lo largo y ancho del recorrido. Especialmente emotivo fue el momento de pasar frente al Ayuntamiento de Madrid, cuya fachada lucía realmente hermosa con la gran bandera arcoíris, cuando la multitud empezó a corear el nombre de Pedro. También hubo momentos divertidos, como cuando en la Plaza de Neptuno los bomberos regaron con chorros de agua a los asistentes para aliviar el sofocante calor. Bien es cierto que ello contribuyó a que en este punto los manifestantes aminoraran la marcha y retardaran el avance de la marcha.

En cualquier caso, pese a la gran multitud congregada, la marcha fue poco a poco avanzando. La pancarta de cabecera llegó con mínimo retraso a la Plaza de Colón, donde tuvo lugar la lectura del manifiesto (largo manifiesto…), que puedes leer en su integridad aquí, y que insistió en las cuatro reivindicaciones antes mencionadas. Pero siendo honestos, el punto culminante de la noche no fue la lectura del homenaje, sino el discurso de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. “La alegría del Orgullo es una alegría conquistada, que se ha tenido que luchar”, afirmó la alcaldesa, cuyo nombre, “Manuela”, fue coreado por los asistentes como pocas veces hemos visto corear en un Orgullo el nombre de un político. Para los que no pudísteis estar allí, hemos elaborado un extracto de su discurso:

Por lo que se refiere a la asistencia, nos resulta imposible hacer cálculos. Como en años anteriores se habla de cifras superiores al millón de participantes: Es imposible saberlo en un evento tan peculiar como la del Orgullo, donde el tipo y grado de participación es múltiple. Lo que si nos pareció es que el número de personas en las calles ha sido superior al de años anteriores, tanto antes como durante y después de la manifestación. La muchedumbre que por ejemplo llenó Gran Vía de madrugada (totalmente cortada al tráfico) nos pareció claramente superior a la del año pasado. Quizá en ello tenga algo que ver la resurrección de las celebraciones no solo en Chueca, sino en los espacios aledaños (además de Callao y Plaza del Rey, este año ha vuelto a haber eventos en la Plaza de “La Luna”), que han revivido un esplendor que especialmente el año pasado parecían haber perdido.

Sí que sigue, y parece difícil que ello pueda cambiar en corto espacio de tiempo, el gran botellón en que numerosas calles del centro se convierten ya entrada la madrugada. Se impone una reflexión calmada sobre el giro que poco a poco debería ir adoptando la programación de ocio vinculada al Orgullo para intentar, poco a poco, reconducir esta situación. Pero seamos realistas: hoy día en España cualquier gran celebración festiva se acompaña de este fenómeno. No es un problema exclusivo del Orgullo, y no se puede exigir a sus organizadores que lo solucionen. Aceptar de forma definitiva, y este gobierno municipal parece decidido a hacerlo, que –manifestación aparte– el Orgullo es ya también la gran fiesta de Madrid, como lo son las Fallas en Valencia o los Sanfermines en Pamplona, es un primer paso para estudiar, con calma y tiento, qué se puede hacer.

Evidente implicación municipal

En este sentido, lo que resultaba evidente a simple vista era la mayor implicación municipal, visible tanto en lo gestual como en lo que se refiere a infraestructuras de apoyo. Por primera vez, como ya se ha destacado en entradas previas, la bandera del arcoíris lucía en la fachada del Ayuntamiento. También por primera vez las fuentes de Cibeles y Neptuno estaban no solo en funcionamiento, sino iluminadas con los colores del arcoíris. Qué diferencia, qué gran diferencia, con años previos, en que el Ayuntamiento incluso cerraba el flujo del agua para que la diosa Cibeles apareciese seca y triste.

Menos vistoso pero quizá más importante era el esfuerzo en infraestructuras de soporte. Mayor presencia policial, de bomberos y del SAMUR (o esa fue al menos nuestra percepción), mayor número de urinarios portátiles (aunque siempre insuficientes) y sobre todo la hablilitación de un carril rápido de emergencia, perfectamente organizado y delimitado, en uno de los laterales de los Paseos del Prado y Recoletos, que permitía a ambulancias y coches de policía circular sin dificultad y sin alterar la dinámica del Orgullo.

El PP quiso sacar los pies del tiesto

La falsa polémica del día, amplificada como no podía ser de otro modo por los medios generalistas, fue el supuesto “rechazo” de los organizadores del Orgullo a la participación del consejero de Presidencia y portavoz del gobierno de Madrid, Ángel Garrido. Garrido no fue rechazado: no había sido invitado, que es un matiz distinto. Como FELGTB y COGAM dejaron claro en un comunicado, “las entidades consideran que no se dan las circunstancias políticas para que un representante de un gobierno del Partido Popular encabece la manifestación, ya que antes es necesario que demuestren, a través de políticas concretas, su compromiso activo y su cambio de actitud con respecto a las lesbianas, gais, transexuales y bisexuales”.

Desde dosmanzanas consideramos desde luego oportuna la no invitación en este año 2015. Es de agradecer la buena disposición que en su arranque el gobierno de Cristina Cifuentes está mostrando hacia el colectivo LGTB, pero no puede olvidarse, no debe olvidarse, la despreciable oposición que desde el partido que sustenta su gobierno se ha hecho a los avances en materia LGTB. No encontraríamos comprensible que antes de que se materializara alguna de sus promesas se concediera a un representante de un gobierno del PP el honor de encabezar un Orgullo. Sí, Cristina Cifuentes ha prometido una ley integral de transexualidad. Pero votó en contra de ella en 2010. También ha prometido una ley de igualdad de trato y no discriminación, pero aún no tenemos la certeza de que no se tratará de una ley cosmética, desprovista de capítulo sancionador, como la que el PP forzó a aprobar en Galicia.

Señores del PP, vayan haciendo camino. Estaremos encantados de que se unan al Orgullo cuando lo merezcan. Hablamos, en cualquier caso, de ser invitados a la pancarta de cabecera. A título personal todo el mundo puede participar.

Algunas comidillas…

  • Muy comentada fue la desaparición de Pedro Sánchez, que acaparó una grandísima atención mediática al inicio de la manifestación pero que luego se marchó y no estuvo presente durante la lectura del manifiesto. Sí que estuvieron presentes hasta el final, y de forma entusiasta, Antonio Miguel Carmona (especialmente aplaudido) y Ángel Gabilondo.
  • A nadie pasó desapercibido lo bien que se lo pasaron tanto Pablo Iglesias, secretario general de Podemos (también muy aplaudido), que acabó bailando la conga sobre el escenario al ritmo del A quién le importa,  como el número 2 de ese mismo partido, Iñigo Errejón, que acabó la noche subido a la carroza de Podemos. Allí estaba también Luis Alegre, secretario general de Podemos en Madrid y abiertamente gay.
  • Ya en plan frívolo, el gran descubrimiento para muchos fue el líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, que sin duda gana al natural y que según la opinión generalizada es “mucho más guapo que Albert Rivera”.

Un clásico: nuestra galería de imágenes…

Como en años anteriores (2007200820092010201120122013 y 2014) insertamos un par de galerías fotográficas de lo acontecido este sábado en Madrid. La primera recoge la parte más reivindicativa de la marcha. Intentamos recoger en ella instantáneas de todos los colectivos participantes, aunque pedimos disculpas se si nos escapó alguno. La segunda recoge algunas de las imágenes que nos resultaron más curiosas o llamativas…

… y una novedad, nuestro primer reportaje audiovisual

Finalizamos nuestra entrada con nuestro primer reportaje audiovisual sobre el Orgullo, en el que hemos intentado comprimir, en solo cinco minutos, algunas de las emociones vividas este sábado, y en que incluímos declaraciones a dosmanzanas de Carla Antonelli, de Toni Poveda (expresidente de la FELGTB y gerente de CESIDA) y de la coportavoz de la FELGTB, Isabel Gómez.

¡Esperamos que os guste!

Las parejas australianas que deciden casarse están obligadas a oír en su ceremonia de boda la definición de matrimonio que recoge la ley actualmente en vigor, que lo describe como “la unión de un hombre y una mujer”. Pero muchas de ellas no están dispuestas a escuchar un texto que simboliza la discriminación de parte de la ciudadanía australiana, para lo que deben echar mano de algún que otro subterfugio. Uno de ellos: taparse los oídos.

En 2004 entró en vigor la reformada Ley de Matrimonio australiana, concebida a propósito para prohibir los enlaces entre personas del mismo sexo. La Ley además incluía la exigencia de que en todas las ceremonias de boda el oficiante tuviera que leer un texto en el que se explica a contrayentes e invitados la “naturaleza” del matrimonio:

El matrimonio, según la ley de Australia, es la unión de por vida entre un hombre y una mujer, excluidas las demás parejas.

Pero cada vez son más quienes no desean que en su ceremonia de boda se tengan que escuchar unas palabras tan cargadas de discriminación e intolerancia. Entre ellos se cuentan Abbey y Mitchell Johnston, quienes declaraban que se trataba de “una cuestión de igualdad. No podemos entender que vivamos en un país en el que esté bien que no haya los mismos derechos para todos”. Para la novia, “el hecho de que nuestra ceremonia personal tenga que  incluir un comentario tan intolerante… No podía creer que eso tuviera que ser parte de nuestra ceremonia, que estaba tan llena de amor.” Por ello decidieron pedir a sus invitados que, al igual que harían ellos, se taparan los oídos cuando el oficiante estuviera obligado a recitar el texto discriminatorio.

 

La protesta de los Johnston por la discriminación recogida en la Ley de Matrimonio quedó clara, de una manera divertida, pero contundente. Otras parejas han optado por soluciones como toser mientras se lee el texto, o pedir al oficiante que apague el micrófono en esos instantes. También hay quienes han decidido añadir un texto propio al obligado por ley, con palabras a favor de la igualdad  como estas: “esperamos que llegue el día en el que todas las parejas de enamorados puedan casarse y celebrar su amor de la manera que lo hacemos hoy”. Algunos incluso han llegado más lejos, como el jugador de rugby David Pocock y su novia Emma Palandri, que declararon en su día, y lo han mantenido hasta la fecha, que no se casarán hasta que puedan hacerlo también las parejas del mismo sexo.

Abbey y Mitchell Johnston, y las demás parejas que protestan contra la desigualdad, representan a la perfección la actitud de los jóvenes australianos. Según las encuestas, el 68 % de los australianos aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo, cifra que asciende al 86 % entre los menores de 25 años. Abbey Johnston reflejaba ese talante con las siguientes palabras: “Estoy entusiasmada con el matrimonio igualitario y quiero vivir en un país donde todo el mundo sea igual”.

Esperemos que ese día llegue pronto, y que prospere la iniciativa parlamentaria para aprobar el matrimonio igualitario en Australia, que se presentará el próximo mes de agosto.

Este 4 de julio, el mismo día que tenía lugar la manifestación del Orgullo LGTB, la delegación del Gobierno en Madrid autorizaba la celebración, unas pocas horas antes, de una concentración homófoba en la Plaza de Chamberí de Madrid. Más allá de lo patético del acto, secundado por unas pocas decenas de nostálgicos del franquismo y jóvenes frikinazis, lo que preocupa es que un acto público en el que se hace una repugnante exhibición de odio pueda ser autorizada.

Solo unos días después de que el Congreso de los Diputados aprobase una ley que recorta la libertad de expresión (no lo decimos nosotros, lo dice el editorial de un medio tan poco sospechoso de radicalismo como The New York Times) resulta llamativo que el mismo gobierno que la ha promovido deje que en plena calle se hagan llamamientos al odio homófobo y tránsfobo.

Convocaba la denominada “Coalición Nacional”, una plataforma que agrupa a Alianza Nacional, Democracia Nacional, La Falange, Movimiento Católico Español y Nudo Patriota Español (pequeños partidos de extrema derecha, algunos de los cuales a su vez forman o han formado parte de la denominada “España en marcha“, que en años anteriores ha organizado un torneo de fútbol en defensa de “la familia tradicional”). Grupos residuales, sí (con tanta sigla solo han sido capaces de reunir a unos pocos simpatizantes), pero lo preocupante es que puedan difundir a través de un altavoz en las calles de Madrid discursos de odio sin que las autoridades lo impidan: “ese convertir a Madrid en Sodoma y Gomorra”“esa exhibición de gorilas depilados y tatuados”, “esas mujeres que actúan como prostitutas ninfómanas redomadas”, “con su putiferio provocan el rechazo natural de las personas bien constituidas”“banda de degenerados, depravados y pervertidos”, “no me va a impedir ningún maricón, perdón homosexualque por muchas tetas o por mucho culo que se ponga no va a quitarme ni mi puesto ni mi lugar (sic)“, “la cantidad de aceite que hay estos días por las calles de Madrid”, “la homosexualidad no puede considerarse algo normal, nos digan lo que nos digan”… Es solo una muestra de la basura que se ha podido escuchar este sábado en Chamberí. La necesidad de una ley de igualdad de trato, no discriminación y contra los delitos de odio es cada vez más imperiosa.

Os dejamos con la grabación del acto que firman los periodistas Alicia Armesto (@alitwittt) y Javier Romero (@mainouv), y que la primera ha colgado en su canal de YouTube. Demuestra bien a las claras como el acto no ha sido más que una sucesión de discursos de odio. Sobran las palabras…

El exfutbolista Matt Hatzke, jugador de la Major League Soccer americana, ha asegurado que la reacción al artículo que publicó hace unos días revelando su condición homosexual ha sido “abrumadoramente positiva” y que espera que su historia ayude a otras personas a dar el paso de salir del armario, en declaraciones exclusivas a dosmanzanas. 

En un emotivo artículo publicado en la web Outsports.com, el ex jugador de los Earthquakes de San José revelaba la semana pasada que el estrés de no revelar su homosexualidad motivó su retirada del fútbol profesional. “He recibido numerosos correos electrónicos, mensajes de texto y a través de Facebook y llamadas telefónicas. No podría haber sido más feliz con la reacción y espero que quien lea este artículo sea capaz de utilizar esto como una guía para empezar a vivir su auténtica vida”, asegura.

Hatzke reconoce que la historia de Robbie Rogers, el primer futbolista abiertamente gay en conquistar el título de liga en Estados Unidos junto a su equipo, le ayudó a salir adelante. Por esa razón, piensa que si con su gesto “puedo ayudar a una sola persona, sentiré la historia de mi salida del armario como un éxito”.

Asimismo, Hatzke quiso exponer su punto de vista sobre las razones que pueden explicar la falta de visibilidad LGTB en el mundo del fútbol. “Creo que hay tan pocos futbolistas gays fuera del armario por la propia cultura que rodea al deporte en general. El mundo del deporte tiene esa ideología machista y algunos quizás perciben a las personas homosexuales como incapaces de llegar a cierto nivel”, dice. No obstante, se muestra optimista y cree que “la sociedad en general continúa evolucionando”, por lo que en el futuro “será más fácil que cada uno se muestre tal cual es”.

Actualmente, Hatzke tiene su propia clínica dental al sur de San José (California). En su tiempo libre, disfruta de sus principales aficiones, entre las que destacan los viajes y el running. Y, aunque en sus planes no está el volver a competir, no piensa que su salida del armario pudiera tener algún tipo de repercusión negativa en su carrera o su relación con los compañeros de equipo.

Es más, el exfutbolista cuenta que ha recibido muchos mensajes de apoyo de antiguos compañeros de equipo “que se alegraban de verme feliz” y vivir su vida. “Creo que la historia de la salida del armario y del triunfo en el campo de Robbie ha demostrado que revelar la orientación es bien recibido en la Major League Soccer. Después de la emoción inicial por la noticia, lo único que importaba era el rendimiento sobre el campo del jugador de fútbol. Creo que esta generación de jugadores, y de gente en general, es mucho más abierta y acepta a todo tipo de personas, lo que llevaría a aceptar sin problemas a un compañero de equipo abiertamente gay”, apostilla.

Un popular actor iraní publicó en su cuenta de Twitter un encendido elogio a la reciente sentencia favorable al matrimonio igualitario del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Poco después se vio obligado a borrarlo tras el bombardeo de mensajes cargados de homofobia de que fue objeto. La presión de la influyente prensa en manos de los líderes religiosos forzó que el actor tuviera que retractarse y disculparse en sus páginas por “no reflejar la dignidad del pueblo iraní”.

Bahram Radan es uno de los actores más populares de Irán, con una larga carrera cinematográfica repleta de premios en el ámbito del cine asiático. Tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, que declaraba inconstitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo, Radan publicó en su cuenta de Twitter el siguiente mensaje:

El fallo del Tribunal Supremo de los Estados Unidos por el que el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal ha sido histórico, tal vez a la altura del fin de la esclavitud… de Lincoln a Obama.

La reacción fue inmediata y Radan vio cómo se repetían incesantemente los mensajes insultantes plagados de homofobia. Aunque procedió a eliminar el mensaje de manera inmediata, la noticia había saltado ya a los medios de comunicación. Entre ellos al influyente y ultraconservador Keyhan, un periódico cuyo director es nombrado directamente por el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Hoseini Jamenei. En sus páginas se publicó que el actor había sido incluido en la lista negra del Ministerio de Cultura y Orientación Islámica, que es el organismo que debe autorizar la emisión de todo el material cultural, incluido el cinematográfico.

Pocos días después, Keyhan publicaba una carta de Bahram Radam dirigida al director de la publicación, con la que pretendía “esclarecer su postura ante el matrimonio entre personas del mismo sexo”. Lo hacía en los siguientes términos:

Lo que se ha publicado en internet como mi opinión acerca de la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos sobre el matrimonio gay ha sido un error, y no refleja la dignidad del pueblo iraní, por lo que pido perdón.

Vivimos en un país que celebra el matrimonio como una tradición del profeta. Las leyes estadounidenses no tienen relación con la república islámica y el matrimonio gay es condenable bajo nuestras leyes sociales y religiosas, de acuerdo con nuestros valores sociales.

Una situación muy difícil

La situación de las personas homosexuales en Irán, cuya existencia el entonces presidente Mahmud Ahmadineyad empezó a reconocer solo en 2011, es terriblemente difícil, como ejemplifica el ahorcamiento en abril de 2012 de un joven por cometer “actos despreciables”, la ejecución en septiembre de 2011 de tres hombres acusados de mantener relaciones, o los casos anteriores de Ayun y Mosleh, Ebrahim Hamidi, Reza, Alireza, Hamid y Amir Hossein o Nemat Safavi, entre muchos otros de los que ni siquiera nos llega noticia.

En diciembre de 2010 nos hacíamos precisamente eco del informe que la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch presentó entonces al respecto: acoso policial, arrestos indiscriminados, malos tratos, tortura, condenas judiciales que llegan a la muerte, etc. En 2013, por ejemplo, informábamos de que la Guardia Revolucionaria, la encargada de velar por el mantenimiento del orden islámico, había procedido a la detención de una “red de homosexuales y satanistas”. El gobierno iraní ha defendido además las peligrosas “terapias reparadoras” de la homosexualidad.

Muy importante decisión de la Iglesia episcopaliana, rama estadounidense de la confesión anglicana, que el pasado miércoles resolvió modificar su canon matrimonial para incluir a las parejas del mismo sexo. Aunque los episcopalianos ya admitían la bendición de parejas del mismo sexo, estas quedaban todavía excluidas del matrimonio religioso propiamente dicho. La decisión es la la culminación natural de un proceso inclusivo ya iniciado hace años, pero sin duda la reciente sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, que ha considerado inconstitucional la prohibición del matrimonio civil igualitario, ha actuado como catalizador. Los episcopalianos son la segunda confesión cristiana mainstream que aprueba el matrimonio religioso igualitario en pocos meses: en marzo hizo lo propio la Iglesia presbiteriana.

Esta misma semana recogíamos algunas de las reacciones más significativas que desde el ámbito religioso se han producido a la sentencia del Supremo. La aprobación del matrimonio religioso entre personas del mismo sexo por parte de la Iglesia episcopaliana puede considerarse una más, aunque en este caso el debate ya se había iniciado mucho antes. La decisión adoptada finalmente es fruto de un compromiso entre los sectores progresistas y conservadores. Estos últimos, al asumir que la batalla estaba perdida, han conseguido al menos que los clérigos que quiera negarse a celebrar estos matrimonios puedan hacerlo sin ser sancionados por ello. Este compromiso ha permitido que la reforma haya sido aprobada por amplísima mayoría de los obispos reunidos en la 78ª Convención General episcopaliana, celebrada esta semana en Salt Lake City (Utah): 173 obispos a favor y solo 27 en contra.

La modificación del canon matrimonial episcopaliano sigue, por cierto, el modelo de leyes de matrimonio igualitario como la española: no crea una institución jurídica paralela y equivalente, ni añade ninguna referencia expresa a las parejas del mismo sexo. Se limita a actualizar los requisitos necesarios para contraer matrimonio, eliminando el que los contrayentes tengan que ser obligatoriamente “un hombre y una mujer” y refiriéndose simplemente a “la pareja”. Así es como queda el canon:

Canon 18: De la Celebración y Bendición del Matrimonio

Sec. 1. Todo Clérigo de esta Iglesia se regirá por las leyes del Estado sobre la creación del estado civil del matrimonio, así como por estos cánones sobre la solemnización del matrimonio. Los Clérigos pueden solemnizar un matrimonio por medio de cualquiera de las formas litúrgicas autorizadas por esta Iglesia.

Sec. 2. La pareja deberá notificar al Clérigo su intención de contraer matrimonio por lo menos con treinta días de anticipación a la solemnización. Siempre que una de las partes sea miembro de la Congregación del Clérigo, o ambas partes puedan proporcionar pruebas satisfactorias de la necesidad de acortar el lapso, se podrá omitir este requisito por causa justificada; en cuyo caso el Clérigo informará de inmediato de su acción por escrito al Obispo.

Sec. 3. Antes de la solemnización, el Clérigo determinará:

(a) que ambas partes tienen el derecho a contraer matrimonio de acuerdo con las leyes del Estado y consienten hacerlo libremente, sin fraude, coerción, error en cuanto a la identidad del cónyuge, ni reservas mentales; y

(b) que por lo menos uno de los contrayentes esté bautizado; y

(c) que ambas partes han sido instruidas por parte del Clérigo, o de una persona que el Clérigo conozca como competente y responsable, con respecto a la naturaleza, propósito y significado, así como los derechos, deberes y obligaciones del matrimonio.

Sec. 4. Antes de la solemnización, las partes deberán firmar la siguiente Declaración de Intención:

Somos conscientes de la enseñanza de la iglesia de que el propósito de Dios para nuestro matrimonio es para nuestro gozo mutuo, para la ayuda y la comodidad que nos brindaremos mutuamente tanto en la prosperidad como en la adversidad, y, cuando sea la voluntad de Dios, para el don y el patrimonio de los hijos y su formación en el conocimiento y el amor de Dios. También entendemos que nuestro matrimonio debe ser incondicional, mutuo, exclusivo, fiel y para toda la vida y nos comprometemos a empeñaros por aceptar estos presentes y cumplir estos deberes, con la ayuda de Dios y el apoyo de nuestra comunidad.

Sec. 5. Al menos dos testigos estarán presentes en la solemnización y, junto con el Clérigo y los contrayentes, firmarán el registro de la solemnización correspondiente; dicho registro deberá incluir la fecha y el lugar de la solemnización, nombres de los testigos, de los contrayentes y sus padres, la edad de los contrayentes, su condición religiosa y su(s) domicilio(s).

Sec. 6. Un obispo o presbítero puede bendecir un matrimonio civil usando cualquiera de las formas litúrgicas autorizadas por esta Iglesia.

Sec. 7. Todo clérigo de esta Iglesia podrá negarse, a su discreción, a solemnizar o bendecir cualquier un matrimonio. Sea resuelto además

Que este canon surta efecto en el primer domingo de Adviento de 2015.

Episcopalianos: los más inclusivos entre los anglicanos

La Iglesia episcopaliana cuenta con unos dos millones de bautizados, aunque su influencia social y cultural ha sido tradicionalmente superior a la que por su número de fieles se podría pensar que tiene. Episcopaliana es por ejemplo la Catedral Nacional de Washington, también conocida como la “casa nacional de oración”, imponente templo neogótico y símbolo religioso de primer orden, donde se han celebrado por ejemplo los funerales de estado de presidentes como Dwight Eisenhower o Ronald Reagan.

Ya antes de esta decisión la Iglesia episcopaliana una de las más inclusivas de entre las grandes confesiones cristianas. En 2003 hacía historia ordenando obispo a Gene Robinson, abiertamente gay. Y en 2009 rompía con la moratoria autoimpuesta varios años antes y decidía volver a ordenar obispos y obispas abiertamente homosexuales, así como bendecir a las parejas del mismo sexo. Más recientemente, en el verano de 2012, aprobaba la ordenación de personas transexuales.

En enero de 2013, la mencionada Catedral Nacional de Washington anunciaba que acogería ceremonias de matrimonio entre personas del mismo sexo. Y como un ejemplo más de esa afinidad con los derechos LGTB, en junio de 2013 sus campanas repicaban para celebrar la derogación por parte del Tribunal Supremo de la sección tercera de la DOMA, la norma que prohibía a la administración federal estadounidense reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo (una decisión que allanó definitivamente el camino para que dos años después el Supremo se pronunciase de forma definitiva contra la prohibición del matrimonio igualitario).

De lo que caben pocas dudas es de que la aprobación del matrimonio igualitario por los episcopalianos reavivará las tensiones y amenazas de ruptura formal de la comunión anglicana, cuyas iglesias mantienen posturas absolutamente contrapuestas en materia LGTB: de la inclusividad episcopaliana a la homofobia sin reservas de las iglesias anglicanas de África, pasando por las posiciones “equidistantes” de la Iglesia de Inglaterra, cada vez más difíciles de mantener.

Matrimonio igualitario e iglesias cristianas

La aprobación del matrimonio igualitario por los episcopalianos supone, sin duda, un empujón fundamental para todos aquellos que buscan conciliar su fe religiosa con su vivencia como personas LGTB. Se trata, no olvidemos, de la segunda iglesia cristiana importante que da este paso en los Estados Unidos, tras los presbiterianos. Ya no se trata de iglesias minoritarias (como la inclusiva Iglesia Unida de Cristo o algunas corrientes cuáqueras, que a imitación de sus correligionarios del Reino Unido ya celebraban bodas entre personas del mismo sexo) sino de confesiones con millones de fieles y una larga historia.

Que se unen además a otras importantes iglesias cristianas fuera de Estados Unidos, como la Iglesia Luterana de Suecia (que aprobó ya en 2009 el matrimonio religioso entre personas del mismo sexo) o la Iglesia Luterana de Dinamarca (que lo permite desde 2012).

 

Desayuno en Urano

Aprovecho este fin de semana del orgullo madrileño para despedirme de todos ustedes hasta septiembre. Lean y vean películas. Y amen también con todas sus fuerzas.

Les recuerdo que se está celebrando en la calle Augusto Figueroa la 2ª Feria del Libro LGTBQ y que yo mismo estaré firmando esta tarde desde las 20:00 hasta las 21:00 horas. Les dejamos el cartel completo. Feliz verano.

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imágenes las que nos llegan desde Fez, en Marruecos, donde puede verse como una horda de salvajes agrede brutalmente a una mujer transgénero. Agresiones como esta ocurren a diario alrededor del mundo, sin que muchas de ellas trasciendan más allá del ámbito local, o incluso ni eso. Solo en contadas ocasiones llegan a ser grabadas y pueden utilizarse al menos como prueba de un delito. Dos personas han sido ya detenidas, en este caso, por las autoridades marroquíes.

La agresión ocurrió el pasado lunes 29. Según Goud, el medio marroquí que difundió el vídeo, la víctima había “enfurecido” a sus agresores por su vestimenta y modo de andar. Goud se refirió a ella como un hombre gay, y de hecho la noticia se difundió en un primer momento como una agresión homófoba pese a la expresión de género femenina que parecía apreciarse en la víctima. Medios internacionales, como Gay Star News, se refieren ya a ella como mujer transgénero, opción que seguiremos también nosotros. Mucho nos tememos, en cualquier caso, que a los agresores poco les importan las diferencias entre orientación sexual, identidad de género y expresión de género. De lo que no cabe duda es de que se trata de un grave episodio de odio LGTfobo.

La grabación muestra como la víctima intenta escapar del lugar en el que se siente amenazada en lo que parece ser un taxi de color oscuro. Los agresores, todos ellos hombres jóvenes, prácticamente la sacan del coche y empiezan a agredirla brutalmente con puñetazos y golpes. La mujer acaba en el suelo, intentando en vano protegerse. Los agresores la patean. Durante un momento parece quedar semiinconsciente, pese a lo cual las patadas continúan (también en la cabeza). De repente saca fuerzas de flaqueza, consigue ponerse de pie y corre despavorida, mientras la turba la persigue. Afortunadamente, tras un instante de gran angustia, la mujer acaba por refugiarse en un mercado donde un policía armado hace valer su autoridad.

La mujer pudo ser finalmente evacuada en un coche de policía al que los agresores -eso ya no se aprecia en la grabación, pero así lo refieren los medios- continuaron arrojando botellas. La grabación de la agresión llegó a Goud y acabó siendo viral, lo que posiblemente ha favorecido el que las autoridades marroquíes hayan anunciado su intención de perseguir y castigar a los culpables por haber actuado “fuera de la ley”. Dos de ellos, de hecho, ya han sido detenidos. Eso sí, según los medios de ese país no es descartable que también la víctima tenga que enfrentarse a la justicia. Y es que la agresión se produce en un contexto en el que, como hemos venido informando en los últimos meses, parece producirse un recrudecimiento de la persecución LGTBfoba por parte de las autoridades de Marruecos, que antes que solía mirar hacia otro lado pese a la existencia de leyes que criminalizan, por ejemplo, las relaciones homosexuales. Intentaremos conocer qué sucede finalmente.

Insertamos a continuación el vídeo de la agresión (a diferencia de otras imágenes de propaganda LGTBfoba que hemos decidido no mostrar para no hacerle el juego a sus autores, en ese caso se trata de un incidente que ha trascendido en detrimento de los agresores). Advertimos, eso sí, que las imágenes son muy duras: recomendamos no verlas a aquellas personas muy sensibles a la visualización de escenas de violencia real.

 

Magnífica iniciativa del Rayo Vallecano, club madrileño de la primera división de la liga española de fútbol, que ha decidido incorporar una banda arcoíris a su segunda equipación oficial como gesto hacia los “héroes anónimos de la sociedad”.

Según ha explicado el club, el diseño encierra una simbología múltiple: “Rojo con los que luchan contra el cáncer, naranja con los que luchan por la integración de las personas con discapacidad, amarillo con los que nunca pierden la esperanza, verde con los que luchan para proteger el medio ambiente, azul con los que luchan contra el maltrato infantil, violeta con los que luchan contra la violencia de género y ‘multicolor’ con los que luchan contra la discriminación por orientación sexual”.

Además, en la parte inferior de la camiseta puede leerse el lema “Solidaridad”. Y siete euros de cada camiseta que se venda se donarán a colectivos y asociaciones que representan a diversas causas sociales.

La decisión del Rayo Vallecano, revolucionaria en el fútbol español, ha sido recibida con división de opiniones entre sus seguidores, pero parecen predominar de forma clara los pronunciamientos favorables. A nosotros, desde luego, nos parece una iniciativa estupenda, muy en línea con el compromiso que el Rayo Vallecano está mostrando en la lucha contra la LGTBfobia en el deporte. No en vano fue el primer equipo de la primera división española cuyos jugadores decidieron sumarse en pleno a la reciente campaña #LaLigaArcoIris.

Los últimos logros en materia de igualdad para las parejas del mismo sexo están conmocionando el mundo cristiano, en general, y católico, en particular. Primero fue el sí de Irlanda y luego la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, sumados a las campañas de movilización y apoyo en redes sociales. Algo parece quedar claro en las reacciones: la conciencia de estar viviendo un auténtico punto de inflexión. Nos fijamos en algunas de ellas.

No es exagerado calificar de terremoto el efecto que ha tenido la legalización completa del matrimonio igualitario en Estados Unidos en entornos cristianos, y en particular en la Iglesia católica. Si en Irlanda el impacto se produjo por ser un país de fuerte tradición católica, ahora la reacción se debe sobre todo a la importancia objetiva de los Estados Unidos en el mundo y a la profunda polarización que ha conocido la sociedad en estos últimos años. Esto ha hecho que se viva la sentencia como una auténtica derrota para los contrarios a la igualdad matrimonial y una victoria para quienes la han defendido. La auténtica guerra cultural que se ha desarrollado en los últimos años ha alcanzado un punto de inflexión. Quizá no haya acabado, pues los sectores contrarios piensan seguir plantando batalla (los impedimentos que en algunos estados se están poniendo a la ejecución de la sentencia son buen ejemplo). Pero a partir de ahora se sitúan claramente en el bando “contracultural”. No en vano, como señalan ciertos comentaristas, quizá su mayor miedo sea el de verse relegados a los márgenes.

El número de comentarios, artículos, publicaciones en redes sociales, etc., es sencillamente imposible de cubrir en su totalidad. Pero sí hemos seleccionado algunas reacciones que nos parece oportuno destacar. Por otro lado, y aunque en esta entrada nos centramos sobre todo en las reacciones que han tenido lugar en los Estados Unidos, es preciso hacer notar que lo sucedido va más allá y alcanza, por ejemplo, a España. Baste señalar dos artículos en la web EntreParéntesis, de los jesuitas, uno crítico con los apoyos en la red y otro resueltamente celebrativo. Y es que después de esta sentencia, ya no puede decirse en modo alguno que el matrimonio igualitario se dé solo en “casos aislados”, como fue en su día argumentado en España por los contrarios a la igualdad (incluido, por cierto, el actual presidente del Gobierno).

Reacción muy negativa desde la jerarquía

Las reacciones oficiales han sido, lo que no resulta sorprendente, negativas. En primer lugar, tenemos la del presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, Joseph E. Kurtz, que ha calificado la decisión de “error trágico” y ha reafirmado la tesis de que el matrimonio sigue siendo por esencia heterosexual, con independencia de las leyes positivas: “Independientemente de lo que una mayoría estrecha de la Corte Suprema puede declarar en este momento en la historia, la naturaleza de la persona humana y el matrimonio permanecen inalterable e inmutable. Así como Roe v. Wade no resolvió el asunto del aborto hace más de cuarenta años, Obergefell v. Hodges no resuelve hoy el asunto del matrimonio. Ninguna decisión se arraiga en la verdad, y como resultado, ambas eventualmente fallarán. Hoy la Corte se ha equivocado nuevamente. Es profundamente inmoral e injusto que el gobierno declare que dos personas del mismo sexo pueden constituir un matrimonio”.

Kurtz termina invitando a los católicos a oponerse a la ley, apelando además a los poderes públicos: “pido a todos en posiciones de poder y autoridad que respeten la libertad dada por Dios a buscar, vivir y dar testimonio de la verdad”. Resulta fácil adivinar cuál será el próximo frente: oponerse a las medidas antidiscriminatorias y al pleno reconocimiento de la igualdad apelando a la libertad religiosa.

No menos duro ha sido el cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima. Miembro del Opus Dei, Cipriani es bien conocido por su fuerte conservadurismo (y además mantiene desde hace años un pulso con la Universidad Católica del Perú). No ha dudado en calificar de “imperialista” la decisión: “Por un voto de una corte estadounidense se quiere cambiar el modo de vivir en el mundo. Ese es un colonialismo, un imperialismo peor que el económico (…) Estados Unidos no es el cerebro que tiene que dictar las conductas del mundo de hoy”.

Dos respuestas desde los jesuitas

No todo han sido reacciones negativas en el mundo católico, y aunque no puedan ponerse al nivel que las de la jerarquía, es significativo que se produzcan. Destacamos dos que no provienen de grupos de fieles ni de grupos “de frontera” que hayan mantenido, en circunstancias difíciles, posiciones aperturistas, sino de publicaciones en The Jesuit Post, un medio jesuita.

Tenemos en primer lugar una entrada titulada “#LoveWins”, referida al ya conocido hashtag. La escribe un joven jesuita, Jason Welle, y habla de su experiencia personal. Y es que su abuela vivió en pareja con otra mujer durante 50 años. Nana, su abuela, y su pareja, Dot, se mudaron a California poco después de la Segunda Guerra Mundial. Buscaban poder realizar una vida en familia junto con los dos hijos de Nana, el padre de Jason y su tío. En aquella época, tenían que ocultarse y corrían todo tipo de riesgos, incluido perder la custodia de sus hijos. Nada de ello impidió para que la pareja se viviera profundamente católica. De hecho, fueron determinantes en la experiencia religiosa de su nieto jesuita: “Nana y Dot fueron también la mayor influencia en el crecimiento de mi fe católica. Su casa en un lugar de oración y piedad. Eran ministros de la Eucaristía en su parroquia, daban la comunión a quienes no podían salir de casa y a los mayores hospitalizados. Me enseñaron a rezar el rosario. Más aún, me enseñaron los valores del amor, la fidelidad y el cuidado mutuo. Y lo mismo que estaban encantadas con que fuera monaguillo, estarían muy felices de que falten solo meses para que me ordene de diácono y presbítero en los jesuitas”. Tras reconocer que muchos aún seguirán discutiendo sobre el tema, termina diciendo: “rezo para que esta decisión, que acerca a gais y lesbianas al centro de la sociedad americana más que nunca, sea una oportunidad para un mayor entendimiento, amor mutuo y cuidado de los unos con los otros”.

Como si se tratase de una respuesta a este mensaje, un editorial firmado por el editor jefe de The Jesuit Post, Michael Rossmann, se titula “#LoveHurts” (“el amor duele”), y busca hacer ver la situación en que se encuentran algunos católicos, que por un lado conocen personalmente a personas LGTB y se alegran de la noticia (saben que la decisión del Supremo supone no solo la igualdad legal sino también un acto de reconocimiento a quienes han sufrido años de marginación) pero por otro lado se sienten miembros de la Iglesia y saben de la contrariedad que otros están viviendo. Rossmann no resuelve el problema, se queda en la tensión de los que se sienten entre dos orillas. De ahí lo de “el amor duele”. Espera, eso sí, que esta posición intermedia, vivida con dificultad, sirva para acercar posturas: “Quienes nos vemos incómodamente atrapados entre nuestros dos amores —el amor por nuestra Iglesia y el amor por nuestros hermanos y hermanas LGTB— tenemos así un papel crucial que desempeñar al interactuar con cada uno de ellos. Deberíamos, al menos, ayudar a cada lado a valorar lo bueno en la otra. En un mundo ideal, podríamos quizá incluso ayudar a cada uno a dialogar con el otro. Pero entonces, en un mundo ideal, no estaríamos atrapados entre dos amores. Este no es un mundo ideal. En nuestro mundo, en este momento, #LoveHurts”.

El fundador de Exodus se dirige a sus antiguos compañeros

Fuera del entorno católico las reacciones han sido también numerosas. Destacamos una: la de Alan Chambers, fundador de la desaparecida Exodus International, que en su momento se retractó de sus posiciones. Ahora, sin apoyar realmente el matrimonio igualitario, hace una apelación al diálogo y la acogida, cercana a la del editorial jesuita. En un artículo en The Washington Post titulado “Una vez dirigí un ministerio ex-gay. He aquí por qué apoyo ahora a los gais que se casan”, Chambers apunta a cómo todo su combate contra los derechos LGTB respondía en realidad al miedo y la angustia: “Mientras que una vez viví con miedo de todo lo gay y confundí mi homofobia religiosa creyendo que era pasión por la verdad de Dios, ahora puedo decir que me angustiaba por nada. Libre de aquel espacio de preocupación, me doy cuenta de que vivía realmente atado, con miedo de decepcionar a Dios, de fallarle”. Termina apelando a tender puentes: “mientras la batalla continúa  —porque siempre lo hace sé que hay muchos cristianos que elegirán acoger el cambio, orar para una comprensión más profunda, para centrarse en el Dios que nos desafía a ser como él: llenos de amor y con  miedo a nada. Habrá cristianos que, como Leslie y yo, verán en esto una maravillosa oportunidad para hacer nada no otra cosa sino cumplir las leyes de Dios: amarle y amar a las personas”.

En definitiva, la sentencia del Tribunal Supremo ha supuesto una conmoción profunda en el mundo cristiano estadounidense, católico y protestante. Pero incluso las reacciones más negativas dejan clara una cosa: se ha producido un cambio fundamental que ya parece no tener vuelta atrás. Como señala el articulista Peter Beinart, del periódico israelí Haaretz: “los cambios culturales cambian lenta y calladamente durante largos periodos de tiempo. Y luego, de repente, se rompe el dique”. Parece que esta vez muchas personas religiosas se han dado cuenta de ello.

Este miércoles dieron arranque las fiestas del Orgullo LGTB 2015 en Madrid con el pregón oficial, en la Plaza de Chueca, que este año pronunciaron a dúo la actriz Cayetana Guillén Cuervo (que triunfa estos días interpretanto a Irene Larra, un personaje lésbico, en la serie de televisión El Ministerio del Tiempo) y el director abiertamente gay Alejandro Amenábar. El pregón contó con la asistencia por primera vez en la historia del concejal del distrito Centro, Jorge García Castaño (Ahora Madrid), y tuvo un espectador de excepción: el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. También estaba presente el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Antonio Miguel Carmona.

El Orgullo 2015 es especial, y se nota en las calles. Se respira un ambiente de libertad, de alegría, de reconciliación con la ciudad que muchos creíamos olvidado. El nuevo clima político surgido de las recientes elecciones municipales y autonómicas, y muy en especial la disposición favorable del Ayuntamiento de Madrid, tras años de indiferencia y desprecios, marca la diferencia. También sobrevuela en el ambiente una sensación de melancolía y de pérdida, debido al recuerdo de Pedro Zerolo, el activista que tanto luchó por este Orgullo y sin el cual posiblemente nunca hubiera conseguido llegar a lo que es ahora, la fiesta más multitudinaria de la capital. Todo ello estuvo presente en el pregón, que pese al ambiente festivo que se respiraba no olvidó su núcleo reivindicativo, y que a diferencia de otros años pudo escucharse sin dificultad. Presentaron el acto, por cierto, la periodista Sandra Barneda, que parece ya encontrarse como pez en el agua fuera del armario (nos congratulamos de ello) y la drag queen La Plexy.

Para los que no estuvisteis allí, os dejamos con la grabación que realizaron los compañeros de Magayzine:

La larga batalla por la igualdad LGTB en Australia toma de nuevo impulso al calor de los últimos y cruciales avances en Irlanda y Estados Unidos. Diputados de casi todos los grupos presentes en la Cámara de Representantes, incluyendo por primera vez a la coalición liberal-conservadora de Gobierno, presentarán el próximo mes de agosto un proyecto de ley de matrimonio igualitario. Ahora está en manos del primer ministro la decisión de permitir su tramitación.

El debate sobre este asunto viene de lejos: antes de las elecciones de septiembre de 2013 fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno al matrimonio igualitario. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista -en teoría mayoritarios- trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que en su congreso nacional de 2011 el partido lo incorporaba a su ideario.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro. Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como jefe del Gobierno se caracterizó también por un rechazo frontal al mismo. Pero la sustitución de Gillard no fue suficiente para evitar la derrota laborista, y tras las elecciones el liberal Tony Abbott se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación a corto plazo, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho el propio Abbott reconoció que resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia.

La presentación de un proyecto de ley de matrimonio igualitario por parte del senador liberal-demócrata David Leyonhjelm (que finalmente no fue sometida a votación) y la aprobación de una moción de los Verdes pidiendo la libertad de voto precipitaron los acontecimientos. Partidarios y opositores al matrimonio igualitario se movilizaban, y la organización Australian Marriage Equality conseguía reunir más de un millón de correos electrónicos para los parlamentarios del Partidos Liberal y de su socio minoritario, el Partido Nacional (con el que está coaligado a nivel federal), pidiéndoles un voto en conciencia. El pasado mes de abril, el ministro de Comunicaciones australiano, Malcolm Turnbull, aseguraba que antes de que acabe el año se debatirá en el Parlamento el matrimonio igualitario y que los diputados que sostienen al Gobierno liberal-conservador dispondrán de libertad de voto.

La decisión, en manos de Tony Abbott

Poco después de conocerse el resultado del referéndum irlandés, el líder del opositor Partido Laborista, Bill Shorten, anunció la presentación de un proyecto de ley sobre esta materia, sin que se admitiera su votación en el Pleno. Por esas fechas, además, el primer ministro Abbott establecía las condiciones para permitir el voto en conciencia a sus representantes: “Si nuestro Parlamento tuviera que tomar una decisión en un asunto como este, quiero que la iniciativa pertenezca al Parlamento, no a ningún partido en particular”.

Y esa es precisamente la labor que ha desarrollado un grupo de trabajo que aúna a representantes liberales, laboristas, verdes e independientes, los cuales han alcanzado un acuerdo para someter un proyecto de ley de matrimonio igualitario a consideración del Parlamento el próximo mes de agosto. Se trata de la primera vez en la que parlamentarios liberales copatrocinan una iniciativa de este tipo, pero sus esfuerzos se topan con la reticencia del primer ministro. Pese a que la iniciativa cumpliría los requisitos establecidos para permitir el voto en conciencia de los miembros de su partido, Abbott no quiere facilitar su tramitación. Las presiones de los representantes del ala más conservadora (que califican la jugada de “emboscada) y las prioridades de su agenda, centrada en la economía y la seguridad, son algunos de los motivos que explican esta actitud.

La clave  para desbloquear el asunto está en el comité que se encarga de seleccionar los proyectos de ley que serán sometidos a votación, un órgano que se encuentra bajo control del Gobierno y que ha sido el responsable de que el proyecto de Shorten no alcanzara la fase de discusión por el Pleno. Solo el primer ministro tiene en sus manos permitir que se vote el nuevo texto, fruto de un consenso multipartito. Según un recuento de los representantes de los diversos partidos que han expresado públicamente su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo a fecha de mayo, se estaría tan solo a un voto para lograr la mayoría en la Cámara de Representantes (la cámara baja del Parlamento australiano), y ya se contaría con una mayoría en el Senado (la cámara alta). La incógnita reside en quienes aún no se han pronunciado, pero las perspectivas parecen favorables. Seguiremos atentos a los próximos movimientos…

Kevin Coll, un joven cantante balear, fue víctima de una agresión de carácter homófobo la madrugada del pasado sábado, 27 de junio, en Inca (Mallorca). Los dos agresores ya han sido identificados. El colectivo LGTB Ben Amics ha convocado a la ciudadanía a una concentración de protesta por lo sucedido este jueves a las 19:30 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Inca.

Kevin Coll se dirigía hacía su domicilio cuando escuchó como desde un balcón un hombre le dirigía insultos homófobos. “Cuando me di cuenta otro hombre vino por detrás y me hizo caer”, ha explicado. Ya en el suelo este segundo agresor comenzó a darle patadas, uniéndose entonces el primer individuo. El joven puedo esquivar un golpe en la cabeza con “una especie de barra metálica”, aunque no pudo evitar que le golpearan en el torso. Como pudo se levantó y salió corriendo mientras pedía ayuda. Afortunadamente un grupo de chicas que había escuchado los gritos había llamado ya a la policía.

El joven fue trasladado al Centro de Salud de Inca, donde permaneció cuatro horas en observación. Presentaba diversas heridas y contusiones, además de un ataque de ansiedad y un episodio de arritmia secundaria. Los agresores, ya identificados, pertenecen a la comunidad magrebí de Inca.

Concentración de condena

El colectivo LGTB balear Ben Amics ha condenado la agresión y ha convocado una concentración de protestas este jueves a las 19:30 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Inca. En palabras de su presidente, Jan Gómez, “no podemos permitir que una agresión quede impune. Las instituciones deben impedir que se extienda el discurso de odio que siembra el miedo. Una agresión no afecta únicamente a una persona sino que es una amenaza para todo el colectivo”. Ben Amics ha pedido además al Ayuntamiento de Inca, además de que refuerce sus políticas contra las agresiones por orientación sexual e identidad de género, que muestre su apoyo público al agredido izando una bandera arcoíris.

También la formaciòn Més per Inca, que tras el vuelco político en las pasadas elecciones forma parte de la coalición de gobierno municipal, ha condenado lo sucedido en un comunicado“Consideramos que nuestra sociedad no puede permitir comportamientos violentos como estos, comportamientos de odio y represión hacia personas por su condición sexual. Es por eso que Més per Inca presentará una propuesta de declaración institucional para la condena de este ataque y por una ciudad respetuosa con la diversidad sexual y libre de LGTBfobia en el pleno que se celebrará este viernes”, explica la nota. Varios miembros de Més por Inca se han puesto además en contacto con el agredido para mostrarle su solidaridad.

La Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) y Chrysallis (Asociación de Familias de Menores Trans) han solicitado públicamente el cese del delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, tras asegurar este que la unidad de transexualidad e identidad de género del Hospital Carlos Haya de Málaga se mantendrá en su configuración actual, que los principales colectivos trans rechazan, y pedirles a estos “tranquilidad”. Unos colectivos que se muestran especialmente descontentos por la forma como la ley integral de transexualidad andaluza, que contó con su respaldo, se está desarrollando por lo que a la atención sanitaria se refiere.

Si en el ámbito educativo parece que se avanza -aunque lentamente- en la buena dirección, no es así en el ámbito sanitario, donde existe una profunda brecha entre los colectivos trans y la administración andaluza por el retraso en implementar las disposiciones de la ley (ya en marzo ATA presentó una demanda por esa razón) y por el rechazo de los primeros a la configuración de la UTIG de Málaga, cuya praxis consideran ya desde hace años anacrónica y propia de una visión patologizante de la transexualidad. Una brecha que viene de lejos y que las declaraciones de Espejo amplían aún más. “Consideramos sus palabras desafortunadas, una provocación (…) Lo que se deduce de las declaraciones del delegado es desconocimiento de la realidad del colectivo de personas transexuales y de la misma ley. Sus declaraciones nos sitúan en tiempos ya superados en los que los derechos de las personas transexuales no eran equiparados respecto al resto de la ciudadanía, segregado y maltratado por profesionales cuya praxis patologizantes han hecho un daño incalculable a las personas transexuales con menos recursos”, aseguran ATA y Chrysallis en un comunicado conjunto.

“Lo que tendría que hacer el señor Ruiz Espejo como representante de un Gobierno es exigir la efectividad de la misma [de la ley integral] y no retrotraernos a tiempos ya superados. Del articulado de la ley integral andaluza se desprende que está garantizada la atención en todas la ciudades de Andalucía, incluida Málaga, donde las y los ciudadanos transexuales, al igual que el resto de ciudadanos y ciudadanas, tienen el derecho a la libre elección de especialistas, no es una ley que obliga y restringe derechos, garantiza que cada persona elija el profesional que necesite para sus necesidades médicas”, añade el comunicado.

En los últimos días, por cierto, tanto representantes de Podemos como de Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, ambas formaciones con representación en el nuevo Parlamento andaluz, se han reunido con la presidenta de ATA, Mar Cambrollé, y le han prometido llevar al Parlamento los retrasos en el cumplimiento efectivo de la ley andaluza.

Lo cierto es que conforme se asienta el paradigma despatologizador de la transexualidad más evidente es el retraso en algunas de las unidades especializadas españolas, que siguen aplicando protocolos anacrónicos, muchos de ellos rayanos en la violación de derechos fundamentales. No ocurre solo en Andalucía, también en Madrid, donde se ha denunciado públicamente el trato, a veces denigrante, que reciben los menores transexuales y sus familias. Urge desde luego una reflexión tanto por parte de algunos profesionales sanitarios como de los gestores políticos y una actualización de la atención sanitaria que reciben las personas trans para que se adapte a sus verdaderas necesidades.